Dos cuadros al oleo de Madrid

La Puerta del Sol y la Gran Vía de Madrid pintadas en dos cuadros al oleo de reciente creación.

He pintado estos dos cuadros de idéntico tamaño y técnica cercana al Impresionismo.

Llevaba tiempo con la idea de capturar un par de escenas de Madrid al oleo y hoy presento el resultado. Con una técnica muy común en mi pintura que recibe influencias del Impresionismo he realizado las obras que muestro a continuación.

En primer lugar un tema que he pintado en varias ocasiones de la Gran Vía desde la subida por la calle de Alcalá. En el cruce de las dos conocidas calles justo donde se encuentra el edificio Metrópolis tan conocido también.

Oleo de la Gran Vía de Madrid

Oleo de la Gran Vía de Madrid

Esta obra de la Gran Vía de Madrid muestra con una pincelada que nos puede recordar a la pintura de Alfred Sisley o Claude Monet, toda la actividad en un día por este rincón de Madrid.

Algo que me llamó especialmente la atención a la hora de realizar este cuadro fue el cielo.

Esas pequeñas nubes como de algodón pasando de un lado a otro. Y ese color del cielo de Madrid tan peculiar con esas tonalidades de azul tan propias hacen que sea algo irresistible.

Oleo de la Puerta del Sol

Oleo de la Puerta del Sol

En el siguiente cuadro muestro al Puerta del Sol desde un ángulo algo distinto al que estamos acostumbrados a ver.

Se trata de una vista junto a la entrada de Metro y la puerta de la Real Casa de Correos. Desde ese punto se ven las calles de Arenal y Mayor.

La farola de estilo Fernandino dicta la composición del cuadro alrededor de la misma.

Ofreciendo verticalidad en un cuadro de formato figura, o lo que es lo mismo, más cuadrado que apaisado.

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El paisaje castellano | Un cuadro al oleo

Un cuadro al oleo realizado por encargo que tiene como motivo un paisaje de la meseta.

Se trata de un óleo de grandes dimensiones donde el paisaje castellano y su luz son protagonistas.

Cuadro al oleo de un paisaje de Castilla y León.

Cuadro al oleo de un paisaje de Castilla y León.

A través de una selección de fotografías recientemente he tenido el placer de poder realizar este cuadro por encargo.

La idea era pintar un cuadro de un paisaje típico castellano como el que muestro en la foto superior.

Este es el resultado final después de unos días de trabajo.

Se trata de un cuadro de un tamaño considerable ( 146×89 cms) y la idea era capturar la esencia del paisaje castellano y dado mi pasión por este paisaje, la persona que me lo encargó al ver la serie de cuadros dedicados al paisaje de Castilla pensó que en realizar el encargo para ocupar un espacio importante en su casa.

Detalle del cuadro ampliado

Detalle del cuadro ampliado

En las siguientes fotografías que ilustran este texto se pueden apreciar ampliados algunos detalles acerca del paisaje en cuestión. Se trataba de añadir una pincelada suelta pero a la vez que tuviera consistencia para que al alejarnos se apreciara bien todo el cuadro.

Por otro lado la imagen original contaba con una serie de divisiones muy marcadas por el color de la tierra de cada parcela lo que hacía un contraste quizás demasiado profundo y la idea era hacer algo más suave en los contornos de modo que unifiqué esas divisiones uniendo unos colores a otros algo propio de la pintura del Impresionismo y que es la técnica que suelo emplear en mi pintura.

Fragmento del cuadro

Fragmento del cuadro

En el horizonte se puede decir que si nos acercamos o vemos esta última imagen se puede apreciar bien una amalgama de colores que se funden unos junto a otros.

Casi se podría hablar de abstracción en este sentido.

Pero es sólo una sensación al acercarnos ya que si vemos la primera imagen que ilustra este comentario veremos el efecto al verlo de lejos.

Y es que este cuadro necesita distancia para poder apreciar bien el conjunto.

El horizonte infinito de los campos de Castilla que tanto evoca a algunas personas y los cielos altos.

En este caso el punto de vista del horizonte es alto prestando más atención a la tierra y al campo. Los árboles finalmente equilibran el paisaje aportando verticalidad al conjunto.

Finalmente dejo aquí este vídeo realizado con varias imágenes en el que se pueden ver varios fragmentos del cuadro.

También en el siguiente enlace se puede visitar la página del cuadro en el que se verá una descripción y más información acerca del mismo:

https://www.rubendeluis.com/oleos-castilla-y-leon/paisaje-de-uruena-valladolid/

Espero que os haya gustado.

Dos retratos al oleo realizados recientemente.

A través de fotografías he realizado dos retratos que hoy comparto aquí.

Un retrato al oleo de una niña y otros retratos al oleo de mi hija.

Ambos cuadros han sido realizados para regalar, un bonito detalle y original que aporta el valor añadido de estar regalando algo que posee valor artístico.

 

Dos cuadros al oleo de dos retratos de diferente formato y tema realizados a través de fotografías . El primer cuadro de una niña vestida de blanco es un encargo que he realizado a partir de una imagen que he recibido.

Una niña mira de frente con la expresión tan alegre que caracteriza a los niños que me ha encantado trabajar en este cuadro, siempre es algo muy gratificante ya que reflejar ese espíritu de infancia que habita en los niños es un privilegio.

El cuadro está realizado con una técnica de pincelada pequeña y alargada y que se va componiendo poco a poco hasta formar el cuadro por completo con esta pincelada que en este caso se aprecia poco a menos que se amplíe la imagen y se aprecie lo que comento ya que en el cuadro predominan los colores blancos y los grises y la pincelada no se hace tan evidente como en los siguientes cuadros realizados que expongo a continuación.

El siguiente cuadro que muestro con diferentes colores se trata del mismo cuadro pero con dos años entre medias. A la izquierda el primer cuadro con el fondo amarillo se trata de la primera versión que pinté de mi hija.

Quería pintarla con ese gesto que es tan propio con la cabeza algo ladeada y quizás con timidez. Pero pasado el tiempo vi que quería cambiar el fondo y la pincelada ya que mi modo de pintar había cambiado y debía cambiarlo.

Hay a veces que los cuadros no maduran ante nosotros como queremos y necesitan más trabajo. En este caso lo que quería hacer a diferencia del anterior y se un trabajo más personal, es decir hacer un retrato no convencional y hacer algo más propio y personal.

 De ahí que la pincelada en este cuadro sea más impresionista casi puntillista a diferencia de la primera versión. La composición y la mirada es la misma pero a nivel técnico cambió bastante.

Creo que no hay que tener miedo ni ser muy conservador cuando hacemos algo personal y cuando se trata de nuestro modo de ver a un ser querido como lo son nuestros hijo de modo que hay que hacer lo que  uno realmente desea hacer y olvidarse de prejuicios.

Ahora estoy contento con el resultado.