El paisaje castellano | Un cuadro al oleo

Un cuadro al oleo realizado por encargo que tiene como motivo un paisaje de la meseta.

Se trata de un óleo de grandes dimensiones donde el paisaje castellano y su luz son protagonistas.

Cuadro al oleo de un paisaje de Castilla y León.

Cuadro al oleo de un paisaje de Castilla y León.

A través de una selección de fotografías recientemente he tenido el placer de poder realizar este cuadro por encargo.

La idea era pintar un cuadro de un paisaje típico castellano como el que muestro en la foto superior.

Este es el resultado final después de unos días de trabajo.

Se trata de un cuadro de un tamaño considerable ( 146×89 cms) y la idea era capturar la esencia del paisaje castellano y dado mi pasión por este paisaje, la persona que me lo encargó al ver la serie de cuadros dedicados al paisaje de Castilla pensó que en realizar el encargo para ocupar un espacio importante en su casa.

Detalle del cuadro ampliado

Detalle del cuadro ampliado

En las siguientes fotografías que ilustran este texto se pueden apreciar ampliados algunos detalles acerca del paisaje en cuestión. Se trataba de añadir una pincelada suelta pero a la vez que tuviera consistencia para que al alejarnos se apreciara bien todo el cuadro.

Por otro lado la imagen original contaba con una serie de divisiones muy marcadas por el color de la tierra de cada parcela lo que hacía un contraste quizás demasiado profundo y la idea era hacer algo más suave en los contornos de modo que unifiqué esas divisiones uniendo unos colores a otros algo propio de la pintura del Impresionismo y que es la técnica que suelo emplear en mi pintura.

Fragmento del cuadro

Fragmento del cuadro

En el horizonte se puede decir que si nos acercamos o vemos esta última imagen se puede apreciar bien una amalgama de colores que se funden unos junto a otros.

Casi se podría hablar de abstracción en este sentido.

Pero es sólo una sensación al acercarnos ya que si vemos la primera imagen que ilustra este comentario veremos el efecto al verlo de lejos.

Y es que este cuadro necesita distancia para poder apreciar bien el conjunto.

El horizonte infinito de los campos de Castilla que tanto evoca a algunas personas y los cielos altos.

En este caso el punto de vista del horizonte es alto prestando más atención a la tierra y al campo. Los árboles finalmente equilibran el paisaje aportando verticalidad al conjunto.

Finalmente dejo aquí este vídeo realizado con varias imágenes en el que se pueden ver varios fragmentos del cuadro.

También en el siguiente enlace se puede visitar la página del cuadro en el que se verá una descripción y más información acerca del mismo:

https://www.rubendeluis.com/oleos-castilla-y-leon/paisaje-de-uruena-valladolid/

Espero que os haya gustado.

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Palma de Mallorca desde el puerto en un cuadro al oleo

Cuadro al oleo de un paisaje de Mallorca desde el puerto.

Hoy comparto este cuadro de no muy grande formato de una vista del centro de Mallorca desde el puerto.

En realidad cuando pinté este cuadro lo que más me atraía era el poder capturar la luz y el reflejo del cielo en el agua así como el reflejo de los barcos sobre el agua.

Un cuadro de un paisaje de Mallorca desde el puerto

Un cuadro de un paisaje de Mallorca desde el puerto

Cuadros de escenas de verano en la playa

El mar y la playa es uno de los motivos principales para desarrollar este tipo de cuadros que presento aquí en su conjunto.

Escenas en cuadros al oleo que realizo mientras que previamente he tomado apuntes al natural.

En esta pequeña colección de cuadros que he realizado a lo largo de los años he querido capturar la luz del momento y el movimiento y juegos de cada momento.

Como se muestra en el vídeo que he realizado en la parte inferior tomo diferentes ideas en el mismo lugar para luego en el estudio poder trabajar sobre ello. El trabajo de observación es importante en este aspecto ya que se necesita para poder plasmar la luz tal y como es en la realidad así como el movimiento.

Aunque por otro lado siempre en pintura uno debe añadir su propio punto de vista acerca de cada motivo porque sino no tendría sentido y sería más bien una fotografía. Es decir a veces se cae en el error de pensar que un cuadro cuanto más se parezca a la realidad más interés o mérito tiene cuando en realidad una pintura es mucho más que eso.

Creo que hay que incidir en realizar una obra sincera y en su conjunto que tenga consistencia y linealidad.

En esta serie de cuadros la gente, los niños y demás elementos forman el paisaje y el cuadro en toda su composición ya que el color de sus ropas, el movimiento y demás elementos son algo fundamental en cada obra ya que sino no tendría sentido ninguna de estas escenas y serían tan solo marinas. Por ello la figura humana tiene protagonismo esencial en estos cuadros así como la luz del Mediterráneo presente en cada una de las pinturas.

 

 

 

 

Dos cuadros al oleo de marinas del Mediterráneo

El Mar Mediterráneo en dos obras en las que he estado trabajado con dos momentos del día y dos lugares muy diferentes.

Estos dos cuadros al oleo son dos visiones muy distintas de la costa de Alicante y Valencia y por otro lado una marina de Almería.

 

Marina al oleo del Mar Mediterráneo

Marina al oleo del Mar Mediterráneo

El primer cuadro es una marina sin ningún elemento en el cuadro más que el mar.

El Mar Mediterráneo que en muchos de nosotros permanece en la memoria de nuestra infancia en los días de verano que pasábamos junto a nuestras familias recogiendo multitud de recuerdos de entonces. Se trata de un momento muy particular que siempre me ha gustado capturar.

Dicho momento es hacia las doce del mediodía en verano. A esta hora el sol está a una altura concreta en esta estación del año e ilumina el mar y las olas que genera el mismo de un modo muy particular.

Crea brillos en el agua haciendo parecer un mar de plata y dejando ver tonos verdes, y marrones de una intensidad poco frecuente en otros mares.

Con una composición panorámica y alargada he pintado este cuadro donde el mar ocupa gran parte de la superficie de la obra dejando menos espacio para el cielo ya que la intención que tenía era la de mostrar en la parte central los reflejos y brillos de la luz.

Los juegos que la luz hace sobre el agua y luego extendiéndose más adelante hacia el horizonte en diferentes tonos de verde y azul mezclados con grises y marrones.

El color gris es muy importante en las marinas aunque parezca extraño pero ese matiz de color es esencial en el color del mar que se mezcla con los verdes sobre todo en la zona más próxima del cuadro.

Para contrastar un cielo azul con algo de violeta y magenta en el que se puede intuir quizás la proximidad de una tormenta.

Marina al oleo del Cabo de Gata

Marina al oleo del Cabo de Gata

Siempre he dicho que cada mar tiene su propia personalidad, su temperamento y carácter, el color definido y movimiento muy peculiar depende de la zona en la que nos encontremos. Pero también dentro del propio mar según su ubicación podemos ver que también cambia.

Este es el caso de esta segunda marina que he pintado del Mar Mediterráneo de la costa de Almería hacia el Cabo de Gata.

Aquí el color del mar es diferente, el momento del día también y la zona de acantilado y rocas que he pintado conocida como el Arrecife de las Sirenas con esas rocas con formas alargadas ofrece un paisaje fuera de lo habitual.

Pinceladas horizontales para el mar y verticales para el cielo componen este cuadro con tonalidades ocre y marrones en la zona más próxima de rocas con un estilo en general que lo acerca al Impresionismo como es habitual en mi pintura aunque con una composición en el dibujo fragmentada dando importancia a la línea y el dibujo general de cada obra.

Dos cuadros de Mallorca al oleo

Mallorca siempre ha sido un motivo principal en muchas de mis pinturas y en este caso he pintado dos cuadros al oleo de pequeño formato de dos motivos muy diferentes de la isla.

Dos motivos sencillos pero muy reconocibles de Mallorca. Un cuadro de un olivo que es casi un símbolo de Mallorca y una pequeña calle de Valldemossa.

El olivar, Mallorca

El olivar, Mallorca

Mallorca tiene multitud de buenos motivos para pintar y en este caso he elegido dos temas que identifican muy bien a la isla. Se trata de un olivo como muestra la primera imagen empezando por arriba.

El olivo y los olivares en bancales como el que muestro en este cuadro tiene una gran tradición en Mallorca.

Siendo un árbol en general propio de muchos países del Mediterráneo en sus raíces dejamos que nuestra imaginación fluya viendo formas increíbles que la naturaleza se encarga de esculpir.

Olivos centenarios que he pintado en este pequeño cuadro al oleo con una técnica cercana al Impresionismo. Una pincelada ligera llena de contrastes en sus colores.

Cuadro al oleo de Valldemossa

Cuadro al oleo de Valldemossa

El segundo cuadro es una obra de igual tamaño de una calle de Valldemossaen la que se aprecian multitud de tiestos con plantas y flores adornando el lugar.

Valldemossa tiene multitud de rincones pero decidí pintar esta pequeña calle centrando toda la atención en los edificios y sin mostrar el cielo salvo. Sólo en la parte superior se aprecia la montaña con los árboles.

Una pareja de cuadros pintados al oleo sobre tablas preparadas con imprimación especial para este tipo de pintura.
En ambas la pincelada en suelta y ligera con bastante carga de pintura.

Paisajes de flores en el Mediterráneo

Algunos cuadros que he pintado a lo largo de este año en el que las flores y los árboles son protagonistas en unos paisajes del Mediterráneo.

De un claro estilo impresionista mi interés reside en la captura de la luz en un momento determinado.

Cuadro al oleo de un paisaje de almendros en Mallorca.

Cuadro al oleo de un paisaje de almendros en Mallorca.

 

A lo largo de la costa del Mediterráneo y las Islas Baleares se pueden encontrar paisajes espectaculares en cualquier época del año pero es en primavera cuando la abundancia de árboles frutales florecen dejando un paisaje realmente bonito.

Este fue el principio que me inspiró para pintar algunos temas relacionados con las flores, los árboles y el Mediterráneo.

Aquí presento en primer lugar y sobre estas líneas un cuadro de un paisaje de unos almendros en flor en Mallorca. El almendro por lo general es un árbol Mediterráneo y en Mallorca en el interior se suelen ver mucho. Para ello es necesario viajar por el interior de la isla y alejarse de los lugares turísticos convencionales.

 

Cuadro de un paisaje de amapolas en Alicante.

Cuadro de un paisaje de amapolas en Alicante.

El siguiente cuadro es un paisaje de amapolas en la provincia de Alicante en los alrededores de Jávea. También ene l interior se pueden encontrar que pueden contrastar con nuestra idea que tenemos de Alicante y sus paisajes ya que esta provincia ofrece gran cantidad de bonitos paisajes en primavera. En el centro controlando la composición del cuadro un árbol se alza movido por el viento ante las amapolas.

Con una pincelada fina y pequeña para aportar esa sensación de movimiento. Una pincelada común en mi pintura en varias direcciones.

Paisaje al oleo del Cieza en el Valle de Ricote, Murcia.

Paisaje al oleo del Cieza en el Valle de Ricote, Murcia.

Por último este paisaje del interior de Murcia en el Valle de Ricote. Un paisaje de los alrededores de Cieza donde también un árbol es protagonista de la composición y algunos frutales en los alrededores con ese tono verde y amarillo propio de los frutales cítricos y algún árbol también florecido que salpican de color blanco este paisaje.

El vídeo que adjunto a continuación sobre este párrafo muestra uno de los cuadros que he comentado de cerca. He tomado capturas muy de cerca sobre el lienzo desde donde se puede apreciar la pincelada realizada y el tratamiento del color.

Dos cuadros al oleo de paisajes de Castilla y León

El paisaje castellano como protagonista en esta pareja de cuadros al oleo recién terminados.

 

Paisaje de Castilla

Paisaje de Castilla

El paisaje de Castilla, árido y desamueblado, carente de muchas cosas que adornen el mismo y con poblaciones distantes unas de otras con mucho espacio para el paisaje siempre es algo que me ha interesado pintar.

El color de la tierra en una gama muy amplia de colores ocre y marrones tierra, colores pardos que cambian con las estaciones como los dos cuadros que presento aquí hoy.

En primer lugar y sobre estas líneas un paisaje que podría estar situado en muchos lugares y que no he querido aportar una ubicación exacta ya que no es necesario ya que sólo con ver los cielos altos y el horizonte lejano podemos intuir que se trata del tipo de paisaje que comentaba al principio.

Un par de en pequeñas encinas o carrascas como se las conoce en algunos lugares controlan la composición general del cuadro equilibrando toda la pintura.

En un serpentear de pequeños valles y vaguadas se alzan las pequeñas y no muy altas colinas por aquí conocidas con el nombre de tesos. Entre esta vegetación dura y resistente a este clima algo extremo la tierra de tonos ocres, blanquecinos algo calcárea aporta contraste a los tonos rojos, arcillosos o con algo de hierro en su composición de este paisaje.

El cielo también es gran protagonista en este cuadro ya que el paisaje de Castilla y el cielo van unidos sin duda.

Cuando nos asomamos a este paisaje y contemplamos el horizonte infinito es inevitable mirar hacia arriba, hacia ese cielo alto tan característico.

 

 

Paisaje de Torrevicente, Soria

Paisaje de Torrevicente, Soria

En el siguiente cuadro un paisaje muy distinto. En este caso el papel protagonista de la composición de esta pintura es de un pequeño pueblo de la provincia de Soria que linda con la de Guadalajara. En esta zona entre estas dos provincias se encuentran bonitos paisajes.

Es un cuadro al oleo que he pintado por encargo recientemente y del que he utilizado una imagen que recibí para llevar a cabo dicho encargo.

Como curiosidad comentar que en este lugar en el que los chopos en otoño trazan una curva a lo largo de la hoz describiendo un camino de colores amarillos y ocres hoy sólo viven ya tres personas.

Este pueblo como tantos otros van desapareciendo poco a poco debido a que las personas han ido cambiando su lugar de origen por otro más cercano a las grandes ciudades donde les permita de algún modo cambiar de vida.

En cualquier caso queda el recuerdo de lo que fue en su día y por supuesto el paisaje que siempre es agradable pintar.