Dos cuadros de formato vertical de árboles

Cuadro al óleo de un paisaje de otoño con unos chopos

Cuadro al óleo de un paisaje de otoño con unos chopos

Recientemente he terminado un cuadro al óleo de un paisaje de unos chopos en otoño. Se trata de un paisaje en el que un camino traza y se introduce en la arboleda y los colores amarillos y rojos del otoño destacan. Anteriormente realicé también un cuadro del mismo tipo de árbol pero en otra ubicación y en verano por lo que los colores y la luz cambian. Hoy quería mostrarlos juntos ya que el formato es  muy similar y aunque no tengan la misma composición exacta si se puede apreciar la altura de estos árboles y la luz que acaricia las ramas y se cuela entre las hojas.

Cuadro al óleo de un paisaje de árboles en verano

Cuadro al óleo de un paisaje de árboles en verano

Una de las cosas que me gustan de estos árboles es un presencia porque lejos de ser una presencia altiva como la que puede ser la de otro tipo de árbol, los chopos se muestran esbeltos y flexibles con un ligero movimiento en lo más alto, serenos y al pasear entre ellos parece que nos observan desde lo más alto. Su elegancia me anima siempre a pintar este tipo de árbol y lo he hecho en multitud de ocasiones.

En los cuadros que presento a continuación presento un paisaje similar de composiciones muy parecidas pero en estaciones diferentes. En cualquier caso es una representación de la naturaleza tomándola como referencia, es decir es una impresión de un momento determinado de un sujeto concreto, en este caso árboles.

Mr. Turner, la película, impresiones del lienzo a la pantalla

No hace mucho que he podido disfrutar de la película de Mike Leigh “Mr. Turner” y tengo que decir que es una de las mejores adaptaciones de la vida de un artista al cine que he visto, sobre todo de la vida de un artista del Romanticismo.

Leigh enfoca toda la película desde un punto de vista muy peculiar y es desde el punto de vista de la personalidad de este artista. Un artista que como dice un personaje de la película poseía sentimientos encontrados. Leigh se basa sobre todo en los últimos años de vida del artista haciendo mucho hincapié en las relaciones que tuvo con otras mujeres así como las que se le intuyen que tuvo y que nos sugiere el director a lo largo de esta cinta de larga duración.

Quizás lo que más echo de menos es que algo más de información sobre la creación artística, es decir para mí creo que queda un poco coja en este sentido al no aportar demasiada información sobre su proceso creativo sino que nos lo va mostrando a lo largo de la película pero no forma parte de algo importante y quizás este punto es bastante importante.

Aún así es una gran película que ha sido seleccionada para acudir a la gala de los Oscar 2015 y que recomiendo a todo aquel que le guste la pintura del Romanticismo y en concreto la pintura de Turner.

De la acuarela al oleo, dos versiones del mismo tema en diferente técnica

Paisaje de flores amarillas, oleo sobre lienzo, 61x50 cms

Paisaje de flores amarillas, oleo sobre lienzo, 61×50 cms

Hoy presento dos cuadros basados en el mismo tema pero realizado en diferente técnica. Este es el caso de estos dos paisajes realizados recientemente pero con una composición algo distinta el uno del otro y con una técnica muy diferente también. Se trata de un paisaje de flores amarillas que desde el momento que lo vi me gustó. A veces el motivo viene a buscarte y este fue el caso del tema que presento aquí. Se trata de un cuadro en el que se nos va la mirada al centro del cuadro, a los pequeños árboles que se sitúan en la mitad de la pintura. En el cuadro al óleo la línea del horizonte es mucho más alta dejando un pequeño espacio para el cielo y centrando toda la atención sobre las flores aunque de modo inevitable nuestra mirada se posa sobre los árboles sintiendo atracción sobre ese punto.

Paisaje de flores amarillas

Paisaje de flores amarillas, acuarela, 50×50 cms

En un formato más cuadrado de 50×50 cms la acuarela presenta los mismo árboles pero no están tan contrastados en el color como en el cuadro al oleo por lo que al tener un horizonte que en este caso divide el cuadro a la mitad hace que nuestra mirada sienta atracción esta vez por el cielo y las nubes.

Lo bonito de estas dos técnicas es que el paisaje habla de distinto modo, nos dice cosas distintas según la técnica utilizada y evoca algo muy diferente en cada caso, esto es muy interesante ya que va más allá del motivo o concepto sino que únicamente con la técnica podemos expresar cosas muy distintas lo cual no deja de ser muy atractivo y curioso.

¿Porqué nos gusta la pintura impresionista?

La pregunta que lleva este pequeño comentario siempre me ha intrigado y desde que sentí querencia por las pinturas impresionistas me he hecho esa pregunta varias veces.  Es difícil de responder pero en mi oficio como artista a lo largo de estos años y tras investigar este movimiento profundamente así como a los artistas pertenecientes al mismo he sacado algunas conclusiones que comparto aquí.

Gustave Caillebotte, Campo de flores de Gennevilliers ,oleo sobre lienzo

Gustave Caillebotte, Campo de flores de Gennevilliers ,oleo sobre lienzo

Hay dos elementos fundamentales en la pintura impresionista que son el color y los temas tratados entre los que abundan temas de naturaleza, flores y diferentes efectos de luz que salvando las diferencias entre todos los artistas que divergen en este periodo y al margen de que nos pueda resultar más bonito o menos lo cierto es que el uso del color a nuestros ojos les resulta atractivos. La armonía de cómo se aplican los colores y los temas florales nos inspiran nada más verlo optimismo y buenas sensaciones. Al igual ocurre con las escenas urbanas o interiores en las que aparecen personas en distintas actitudes cotidianas.

 

Paisaje de Claude Monet

Paisaje de Claude Monet

Otra de las cosas que nos hacen que resulten impresionistas es el hecho de que están muy asociadas al colectivo cultural de todas las sociedades del mundo. Debe ser probablemente a la gran cantidad de copias tanto en laminas como en diferentes medios de comunicación, exposiciones, películas, libros que se han editado desde que surgió este movimiento. Esto es importante porque ese continuo impacto de imágenes a lo largo de nuestra vida hace que mitifiquemos esta pintura y por lo tanto en mayor o menor medida nos guste y se asocie en nuestra mente a algo muy familiar.

Evidentemente la pintura impresionista en su mayor medida es alegre pero habría que preguntarse ¿porqué nos transmite alegría?. Es muy posible que a respuesta a esta pregunta esté en la gama de colores y el modo de aplicarlas, con trazos sueltos o con pequeñas pinceladas unidas unas junto a otras formando el cuadro en su totalidad.

"El columpio" Pierre Auguste Renoir, oleo sobre lienzo

“El columpio” Pierre Auguste Renoir, oleo sobre lienzo

También el motivo empleado suele ser bastante relajante al menos, escenas de campo en su mayoría pero también de ciudad que nos hacen ver la vida diaria en estos lugares lo que hace que nos envuelva y formemos parte de estos temas, es decir, en épocas anteriores la pintura estaba dedicada a otro tipo de temas que era difícil en ocasiones que pudiéramos establecer un vínculo entre lo reflejado y lo que sucedía en nuestra vida y por ello al haber vivido también estas situaciones también nos aporta alegría.

El Impresionismo cambia esto y trata temas cotidianos y quizás sea este otro motivo del éxito

Pierre Auguste Renoir solía decir que le gustaba tratar temas alegres y amables ya que cosas tristes ya había muchas, quizás aquí resida el gran secreto de la pintura impresionista.

 

Dos momentos del día opuestos en dos cuadros al oleo

Cuadro al oleo en Miraflores

Paisaje de un anochecer en La Najarra, Miraflores

El día ofrece momentos que merece la pena vivir y observar. A veces estos momentos acontecen cuando viajamos en un tren o vamos en coche a nuestros trabajo y casi no prestamos atención cuando merece la pena observar con atención y detenernos en ese momento para ver todo lo que nos ofrece la luz y las diferentes atmósferas que vemos en ese momento. En el primer cuadro al oleo que presento, un paisaje cercano al estudio de pintura en el que trabajo nos ofrece la luz de  un atardecer. Con las últimas luces del día la jornada se precipita hacia la oscuridad y la luna hace acto de presencia en lo alto del cielo figurando como un punto luminoso. Este cuadro sería algo muy diferente si la luna no apareciera restando luz al cuadro. En este momento del día se respira quietud, quizás un sentimiento de alerta embarga a todos los animales que viven en el entorno como indicativo que el día toca a su fin y es hora de volver a casa. Pura poesía la que se aprecia en un paisaje de estas características y según la tradición de la pintura del Romanticismo ya que a los artistas de este periodo les gustaba mucho estas escenas.

Amanecer en la Sierra de Guadarrama, oleo sobre lienzo y panel

Amanecer en la Sierra de Guadarrama, oleo sobre lienzo y panel

En el siguiente cuadro muestro el contrario al cuadro anterior. La luz en este cuadro contiene mucho misterio y es también otro de los motivos por los que me atraía pintar. En este momento del día también se respira la quietud pero sin embargo la luz contiene un matiz muy distinto de un ocre claro y que ofrece un nuevo comienzo cada día, es decir como si todo se renovara cada día con el comienzo de la nueva jornada. La luz establece la vida en la tierra y define nuestros recuerdos a lo largo de nuestras vidas, por eso me encanta capturar esos momentos y plasmarlos en un lienzo. El modo de capturar esta realidad de cada artista depende del modo de ver las cosas de cada uno. Cada artista es un catalizador que a través de la mirada, del estado de ánimo, de influencias de otros artistas y otras circunstancias hace que su obra salga de un modo o de otro.

De este modo se puede afirmar que es un trabajo muy duro, quizás uno de los más duros y complicados si se conoce en profundidad.

 

Dos marinas en acuarela de gran formato

Cuadro en acuarela de una marina de Mojácar

Cuadro en acuarela de una marina de Mojácar

A veces la naturaleza tiene sus caprichos y vemos cómo se confunden ante nosotros lugares y paisajes que parecen de un lugar cuando son de otro. En este caso pongo por ejemplo el caso de dos cuadros de marinas que he pintado recientemente como es esta primera acuarela de la costa de Mojácar en la que se aprecia un mar Mediterráneo envuelto en un temporal azotando la costa y dejando un gran paisaje de espuma al tocar las rocas.

A primera vista podría parecer que se trata de una vista de alguna playa del norte de España y es que hasta la naturaleza tiene esos caprichos y modifica nuestra mente haciendo ver paisajes que no corresponden al lugar en concreto.

Se trata de un cuadro con un trabajo minucioso en el detalle de la espuma que deja el mar al retroceder en su ir y venir hacia la costa. El mar se torna en colores verdes y azules de varios tonos que al estar el cielo gris proyectan multitud de matices.

Cuadro en acuarela de una marina de Liencres, Cantabria

Cuadro en acuarela de una marina de Liencres, Cantabria

En el siguiente trabajo si podemos decir que pertenece a un lugar del norte de España, en este caso a la costa de Liencres en el que he pintado parte de su perfil también con un clima de borrasca levantando grandes olas que azotan las rocas. También existe un trabajo muy elaborado en la zona de las olas. En este último caso el ambiente que hay en el cuadro parece corresponder mejor con el lugar.

Las dos acuarelas tienen un tamaño de 70×50 cms y se pueden adquirir escribiendo a ruben@rubendeluis.com

 

¿Cómo conseguir mi propio estilo en pintura?

Edgar Degas

Edgar Degas, oleo sobre lienzo

La pregunta que encabeza este pequeño texto nos la hemos hecho muchas veces muchos de nosotros en varias ocasiones.

Encontrar lo que llamamos estilo es tares algo complicada ya que en ocasiones no se llega a encontrar nunca, esto puede sonar algo decepcionante pero la pintura o el arte en general y si nos dedicamos a ello de manera profesional se trata de un largo camino por recorrer en el que vamos aprendiendo cada día y una cosa nos va llevando a la otra sin encontrar muchas veces un lugar en el que permanecer.

Posiblemente ese “estilo” o tipo de pintura que buscamos al final sea una consecuencia del aprendizaje y nuestros gustos, es decir, a lo largo de nuestra carrera artística comenzamos por inclinarnos por unos artistas y trabajamos a partir de ahí casi imitando su estilo pero lo difícil no es eso sino encontrar nuestro propio camino y desarrollar nuestro trabajo en el mismo.

Como siempre he dicho, la pintura y en general muchas disciplinas artísticas son un trabajo con resultados a largo plazo siempre que nos lo tomemos en serio y que no sea un pasatiempo o algo para relajarse como dice mucha gente ya que de relajante no encuentro nada en este oficio sino más bien lo contrario ya que conseguir resultados buenos lleva tiempo.

El artista toma prestado de otros artistas a la vez que lo va digiriendo y añadiendo a su propia obra, es un catalizador de lo que realmente le interesa de cada artista de modo que si observamos la obra de artistas consagrados vemos cómo sucede esto mismo.

Montaña Saint Victoire, Paul Cézzane

Montaña Saint Victoire, Paul Cézzane

Por ejemplo Degás con sus bailarina o un caso mucho más evidente es la pintura de Cezanne y la de Picasso. Es muy evidente que el primero a pesar de lo duro de su existencia y el esfuerzo titánico que tuvo que hacer abrió un nuevo camino en la historia de la pintura moderna y Picasso tomó el testigo metiéndose de lleno en el cubismo.

El Guernica, Pablo Ruiz Picasso

El Guernica, Pablo Ruiz Picasso

En el cuadro de el bombardeo de Guernica de Picasso, una de su obras del periodo de madurez del artista podemos ver comparándolo con Cézanne una clara influencia en la composición de los elementos y el trazo.

La pintura está llena de misterio y de trabajo y todo envuelto nos hace llegar a un lugar o a otro muchas veces de las maneras más extrañas y en ocasiones sin tener plena voluntad de lo que hacemos.