Pintando dos cuadros en serie del mismo motivo

Hoy voy a comentar un par de cuadros que he realizado recientemente por encargo. Ambos son del mismo tema pero existen variaciones de colores y tonos y algo de composición aunque no son demasiado grandes. Sin embargo quería compartirlo y comentarlos y sobre todo verlos a la vez de modo que los he situado de este modo en esta página para que se puedan apreciar las diferencias.

No obstante también es bueno verlos por separado de modo que pulsando sobre cada uno de ellos se amplía la imagen para que no nos distraiga de la otra y así poder concentrarnos en cada uno de los cuadros.

El paisaje que he pintado es una escena del bonito pueblo de la provincia de Gerona que se llama Tamariú. Un lugar frecuentado por muchos veraneantes y que captura mucho la esencia del Mediterráneo.

He querido realizar como viene siendo frecuente en mi pintura un cuadro de técnica impresionista en donde el color tiene una importancia vital y el modo de colocar el color capturando una impresión primera del paisaje. Obteniendo la luminosidad propia de la zona que es lo que nos hace viajar a través de la pintura hasta ese lugar.

El color situado pensando mucho para que tenga esas transparencias en el mar y esos matices de color de los diferentes tonos de verde y azul que hay en el lugar. La pincelada se combina vertical en el cielo y horizontal en las zonas de mar y tierra mezclándose entre si.

En el cuadro de la izquierda se aprecia unos tonos más oscuros y todo el color del cuadro está más contrastado a diferencia del cuadro de la derecha con colores más claros. Se puede utilizar como referencia el pino de la parte izquierda o el cielo. Es interesante ver el resultado a la vez, dos miradas del mismo lugar con matices en ambos cuadros.

 

De qué está compuesto un cuadro

A menudo cuando estoy frente al lienzo o frente al papel realizando un nuevo cuadro me suelo hacer una pregunta: ¿de qué está lleno un cuadro? ¿de qué cosas está compuesto un cuadro aparte de cosas materiales como pintura y trazos?
El oficio de artista es muy diferente a cualquier otro trabajo y aunque se pueda pensar que es algo sencillo, divertido o evasivo (que a veces lo es) en realidad es un trabajo muy duro y esto nunca se sabe hasta que uno dedica parte de su vida a el arte. Es decir es muy distinto si nos dedicamos a pintar por afición los fines de semana o los ratos de ocio que dedicarle dedicación plena de modo profesional. La cosa cambia mucho.

 

Paisaje de flores en Gallecs, Barcelona

Paisaje de flores en Gallecs, Barcelona, Rubén de Luis 2015

Pero volviendo al comienzo de este comentario, decía que cuando estoy frente al lienzo, pasa el tiempo y con el multitud de pensamientos, reflexiones, recuerdos, posibles vivencias futuras y la vida que hemos vivido pasa por nuestra cabeza hacia adelante y hacia atrás.

Camille Pissarro , El huerto en Éragny

Camille Pissarro , El huerto en Éragny, 1896

Es curioso porque luego cuando termino el cuadro en el que he trabajado y pasa el tiempo y lo vuelvo a mirar me lleva de modo instantáneo a lo que pensaba mientras lo que pintaba y a lo que vivía mientras trabajaba en el de modo que de alguna manera el lienzo se llena de este tipo de cosas también lo cual no deja de ser curioso y cuando visito una exposición o un museo me lleva a pensar lo que pasaba por la mente del artista en ese momento ya que la mayoría de las veces poco tiene que ver con la pintura en la que se trabaja sino pensamientos y reflexiones ajenas al arte.

Dos cuadros de formato vertical de árboles

Cuadro al óleo de un paisaje de otoño con unos chopos

Cuadro al óleo de un paisaje de otoño con unos chopos

Recientemente he terminado un cuadro al óleo de un paisaje de unos chopos en otoño. Se trata de un paisaje en el que un camino traza y se introduce en la arboleda y los colores amarillos y rojos del otoño destacan. Anteriormente realicé también un cuadro del mismo tipo de árbol pero en otra ubicación y en verano por lo que los colores y la luz cambian. Hoy quería mostrarlos juntos ya que el formato es  muy similar y aunque no tengan la misma composición exacta si se puede apreciar la altura de estos árboles y la luz que acaricia las ramas y se cuela entre las hojas.

Cuadro al óleo de un paisaje de árboles en verano

Cuadro al óleo de un paisaje de árboles en verano

Una de las cosas que me gustan de estos árboles es un presencia porque lejos de ser una presencia altiva como la que puede ser la de otro tipo de árbol, los chopos se muestran esbeltos y flexibles con un ligero movimiento en lo más alto, serenos y al pasear entre ellos parece que nos observan desde lo más alto. Su elegancia me anima siempre a pintar este tipo de árbol y lo he hecho en multitud de ocasiones.

En los cuadros que presento a continuación presento un paisaje similar de composiciones muy parecidas pero en estaciones diferentes. En cualquier caso es una representación de la naturaleza tomándola como referencia, es decir es una impresión de un momento determinado de un sujeto concreto, en este caso árboles.

Mr. Turner, la película, impresiones del lienzo a la pantalla

No hace mucho que he podido disfrutar de la película de Mike Leigh “Mr. Turner” y tengo que decir que es una de las mejores adaptaciones de la vida de un artista al cine que he visto, sobre todo de la vida de un artista del Romanticismo.

Leigh enfoca toda la película desde un punto de vista muy peculiar y es desde el punto de vista de la personalidad de este artista. Un artista que como dice un personaje de la película poseía sentimientos encontrados. Leigh se basa sobre todo en los últimos años de vida del artista haciendo mucho hincapié en las relaciones que tuvo con otras mujeres así como las que se le intuyen que tuvo y que nos sugiere el director a lo largo de esta cinta de larga duración.

Quizás lo que más echo de menos es que algo más de información sobre la creación artística, es decir para mí creo que queda un poco coja en este sentido al no aportar demasiada información sobre su proceso creativo sino que nos lo va mostrando a lo largo de la película pero no forma parte de algo importante y quizás este punto es bastante importante.

Aún así es una gran película que ha sido seleccionada para acudir a la gala de los Oscar 2015 y que recomiendo a todo aquel que le guste la pintura del Romanticismo y en concreto la pintura de Turner.

De la acuarela al oleo, dos versiones del mismo tema en diferente técnica

Paisaje de flores amarillas, oleo sobre lienzo, 61x50 cms

Paisaje de flores amarillas, oleo sobre lienzo, 61×50 cms

Hoy presento dos cuadros basados en el mismo tema pero realizado en diferente técnica. Este es el caso de estos dos paisajes realizados recientemente pero con una composición algo distinta el uno del otro y con una técnica muy diferente también. Se trata de un paisaje de flores amarillas que desde el momento que lo vi me gustó. A veces el motivo viene a buscarte y este fue el caso del tema que presento aquí. Se trata de un cuadro en el que se nos va la mirada al centro del cuadro, a los pequeños árboles que se sitúan en la mitad de la pintura. En el cuadro al óleo la línea del horizonte es mucho más alta dejando un pequeño espacio para el cielo y centrando toda la atención sobre las flores aunque de modo inevitable nuestra mirada se posa sobre los árboles sintiendo atracción sobre ese punto.

Paisaje de flores amarillas

Paisaje de flores amarillas, acuarela, 50×50 cms

En un formato más cuadrado de 50×50 cms la acuarela presenta los mismo árboles pero no están tan contrastados en el color como en el cuadro al oleo por lo que al tener un horizonte que en este caso divide el cuadro a la mitad hace que nuestra mirada sienta atracción esta vez por el cielo y las nubes.

Lo bonito de estas dos técnicas es que el paisaje habla de distinto modo, nos dice cosas distintas según la técnica utilizada y evoca algo muy diferente en cada caso, esto es muy interesante ya que va más allá del motivo o concepto sino que únicamente con la técnica podemos expresar cosas muy distintas lo cual no deja de ser muy atractivo y curioso.

¿Porqué nos gusta la pintura impresionista?

La pregunta que lleva este pequeño comentario siempre me ha intrigado y desde que sentí querencia por las pinturas impresionistas me he hecho esa pregunta varias veces.  Es difícil de responder pero en mi oficio como artista a lo largo de estos años y tras investigar este movimiento profundamente así como a los artistas pertenecientes al mismo he sacado algunas conclusiones que comparto aquí.

Gustave Caillebotte, Campo de flores de Gennevilliers ,oleo sobre lienzo

Gustave Caillebotte, Campo de flores de Gennevilliers ,oleo sobre lienzo

Hay dos elementos fundamentales en la pintura impresionista que son el color y los temas tratados entre los que abundan temas de naturaleza, flores y diferentes efectos de luz que salvando las diferencias entre todos los artistas que divergen en este periodo y al margen de que nos pueda resultar más bonito o menos lo cierto es que el uso del color a nuestros ojos les resulta atractivos. La armonía de cómo se aplican los colores y los temas florales nos inspiran nada más verlo optimismo y buenas sensaciones. Al igual ocurre con las escenas urbanas o interiores en las que aparecen personas en distintas actitudes cotidianas.

 

Paisaje de Claude Monet

Paisaje de Claude Monet

Otra de las cosas que nos hacen que resulten impresionistas es el hecho de que están muy asociadas al colectivo cultural de todas las sociedades del mundo. Debe ser probablemente a la gran cantidad de copias tanto en laminas como en diferentes medios de comunicación, exposiciones, películas, libros que se han editado desde que surgió este movimiento. Esto es importante porque ese continuo impacto de imágenes a lo largo de nuestra vida hace que mitifiquemos esta pintura y por lo tanto en mayor o menor medida nos guste y se asocie en nuestra mente a algo muy familiar.

Evidentemente la pintura impresionista en su mayor medida es alegre pero habría que preguntarse ¿porqué nos transmite alegría?. Es muy posible que a respuesta a esta pregunta esté en la gama de colores y el modo de aplicarlas, con trazos sueltos o con pequeñas pinceladas unidas unas junto a otras formando el cuadro en su totalidad.

"El columpio" Pierre Auguste Renoir, oleo sobre lienzo

“El columpio” Pierre Auguste Renoir, oleo sobre lienzo

También el motivo empleado suele ser bastante relajante al menos, escenas de campo en su mayoría pero también de ciudad que nos hacen ver la vida diaria en estos lugares lo que hace que nos envuelva y formemos parte de estos temas, es decir, en épocas anteriores la pintura estaba dedicada a otro tipo de temas que era difícil en ocasiones que pudiéramos establecer un vínculo entre lo reflejado y lo que sucedía en nuestra vida y por ello al haber vivido también estas situaciones también nos aporta alegría.

El Impresionismo cambia esto y trata temas cotidianos y quizás sea este otro motivo del éxito

Pierre Auguste Renoir solía decir que le gustaba tratar temas alegres y amables ya que cosas tristes ya había muchas, quizás aquí resida el gran secreto de la pintura impresionista.

 

Dos momentos del día opuestos en dos cuadros al oleo

Cuadro al oleo en Miraflores

Paisaje de un anochecer en La Najarra, Miraflores

El día ofrece momentos que merece la pena vivir y observar. A veces estos momentos acontecen cuando viajamos en un tren o vamos en coche a nuestros trabajo y casi no prestamos atención cuando merece la pena observar con atención y detenernos en ese momento para ver todo lo que nos ofrece la luz y las diferentes atmósferas que vemos en ese momento. En el primer cuadro al oleo que presento, un paisaje cercano al estudio de pintura en el que trabajo nos ofrece la luz de  un atardecer. Con las últimas luces del día la jornada se precipita hacia la oscuridad y la luna hace acto de presencia en lo alto del cielo figurando como un punto luminoso. Este cuadro sería algo muy diferente si la luna no apareciera restando luz al cuadro. En este momento del día se respira quietud, quizás un sentimiento de alerta embarga a todos los animales que viven en el entorno como indicativo que el día toca a su fin y es hora de volver a casa. Pura poesía la que se aprecia en un paisaje de estas características y según la tradición de la pintura del Romanticismo ya que a los artistas de este periodo les gustaba mucho estas escenas.

Amanecer en la Sierra de Guadarrama, oleo sobre lienzo y panel

Amanecer en la Sierra de Guadarrama, oleo sobre lienzo y panel

En el siguiente cuadro muestro el contrario al cuadro anterior. La luz en este cuadro contiene mucho misterio y es también otro de los motivos por los que me atraía pintar. En este momento del día también se respira la quietud pero sin embargo la luz contiene un matiz muy distinto de un ocre claro y que ofrece un nuevo comienzo cada día, es decir como si todo se renovara cada día con el comienzo de la nueva jornada. La luz establece la vida en la tierra y define nuestros recuerdos a lo largo de nuestras vidas, por eso me encanta capturar esos momentos y plasmarlos en un lienzo. El modo de capturar esta realidad de cada artista depende del modo de ver las cosas de cada uno. Cada artista es un catalizador que a través de la mirada, del estado de ánimo, de influencias de otros artistas y otras circunstancias hace que su obra salga de un modo o de otro.

De este modo se puede afirmar que es un trabajo muy duro, quizás uno de los más duros y complicados si se conoce en profundidad.