Dos cuadros al oleo de la Costa Brava.

Dos cuadros al oleo de dos marinas de la Costa Brava.

Al terminar los dos cuadros pensé que sería bueno observar las dos pinturas a la vez lo que me llevó a realizar un comentario sobre estas dos obras.

No hace mucho he realizado un par de cuadros que tienen como motivo principal dos calas de la Costa Brava.

Aunque en ambos cuadros la composición es similar hay diferencias de color y de tamaño en cada cuadro aunque mirándolos a la vez pensé que tenía mucho sentido el mirarlos a la vez debido a la estructura de cada cuadro con un punto de vista y una perspectiva similar observando la escena de arriba a abajo.

El mar y su color, la tranquilidad que ofrece en la escena a pesar de verse algo de oleaje en el cuadro más pequeño se hace patente en estas escenas en las que el color esmeralda y turquesa predominan. Las rocas en ambos cuadros con sus tonos ocres ofrecen también mucha luminosidad a las pinturas y en el caso del cuadro de Calella de Palafrugell la vegetación también aporta mucho colorido. En el cuadro de la cala de Aigua Xelida en Tamariú son los colores ocre y tierra que predominan junto a azul intenso del mar.

Cuando pinto cualquier tipo de paisaje siempre quiero recoger la luz y la atmósfera de cada lugar, recogerlo y plasmarlo sobre el lienzo y esta era la misión de estos dos cuadros, recoger un trocito de esos lugares en el Mediterráneo aportando mi visión sobre el lugar en cada pintura.

 

El mismo cuadro en oleo y acuarela.

Dos versiones del mismo tema utilizando una técnica diferente para cada cuadro.

Desde hace tiempo pinto este tema tan bonito y que trae a mi memoria tantos buenos recuerdos. Se trata de una vista de la ciudad de Santander desde Somo que hoy comento aquí y que recientemente he pintado en las dos técnicas que trabajo, acuarela y óleo.

A menudo me muevo por recuerdos, sensaciones, evocaciones del pasado, de lo vivido y esto hace la elección de un tema en mis cuadros. A veces un buen momento vivido resulta determinante para la elección de un motivo en un cuadro y a veces un mal momento por que no pero no es el caso y hoy muestro aquí dos cuadros de un tema similar desde la misma localización pero utilizando una técnica muy distinta lo que hace que el cuadro cambie mucho en cada caso.

La composición en ambos cuadros es muy parecida, los elementos en cada caso son prácticamente los mismos pero el tratamiento es algo distinto aunque cada vez se acercan más las dos técnicas, es decir, recuerdo que hace un tiempo las acuarelas y los oleos que realizaba distaban mucho unos de otros pareciendo estar pintados por diferentes personas.

Sin embargo ahora veo como la distancia se acorta y la similitud en el trazo y el resultado final se hace más evidente lo cual me gusta ya que creo que el objetivo es realizar una obra que sea consistente en tema y técnica y esto en apariencia sencillo no lo es.

En ambos cuadros he de indicar la importancia del cielo ya que adquiere gran protagonismo en ambas obras y está muy trabajado tanto en las nubes como en los colores del cielo.

Siempre es bueno poder combinar las dos técnicas y tener dos puntos de vista diferentes.

Cuadros de marinas de amaneceres y atardeceres.

Presento hoy dos cuadros que he realizado en dos periodos muy diferentes de mi vida. Los dos cuadros son dos marinas del Mar Mediterráneo pero la diferencia es la luz ya que son dos momentos del día muy distintos y extremos y aunque tengan alguna similitud entre sí son opuestos en el tiempo. El primer cuadro es un cuadro de una marina en el Mar Mediterráneo al amanecer y el segundo de un atardecer. Dos momentos del día para recordar.

Dos acuarelas de reciente creación

Dos marinas en acuarela recién terminadas

El mar y el cielo protagonistas de estos dos cuadros en los que la ciudad de Santander es el telón de fondo en el que se enmarcan estas pinturas

 

He trabajado recientemente en dos acuarelas de temas similares donde el mar es protagonista absoluto de estos dos cuadros realizados a través de un encargo que he recibido con la intención de tenerlos como pareja. La ciudad de Santander es el fondo y está presente en estos dos cuadros en los que los elementos de la naturaleza prevalecen siendo el mar en su diferente estado y el cielo elementos principales en ambos cuadros.

El primer cuadro comenzando por la izquierda es una escena de la playa del Camello en Santander donde la roca tan conocida inclinada se presenta bajo un cielo con gran cantidad de nubes con multitud de matices de color gris y azul y que quizás nos recuerda en su ejecución a las acuarelas de John Sell Cotman al igual que en el color azul utilizado.

En la siguiente acuarela la isla de Mouro se debate entre las olas y un mar de color verde en sus diferentes tonos. Un mar mucho más bravío que en el cuadro anterior con un cielo con más movimiento a diferencia del paso de nubes del primer cuadro.

Dos cuadros al oleo y acuarela del mismo tema

Cuadro al oleo de un velero en Cadaqués

Cuadro al oleo de un velero en Cadaqués

Hace un tiempo pinté un cuadro al oleo de un velero partiendo de Cadaqués. Se trata de una escena de ambiente muy Mediterráneo, de azules intensos y blancos que aportan la luz del Mediterráneo y ese ambiente vivido y con ganas de llevar la luz al lienzo. El cuadro de una técnica muy impresionista pone de manifiesto sobre todo la captura del momento en el que un velero se aproxima a nosotros con su vela desplegada ligeramente abombada por el viento y bajo ella las personas que no se aprecian más que algún brazo o parte del cuerpo.

Lo que quería destacar es el contraste entre una obra y otra, si bien es cierto que hay años de por medio entre una y otra ya que el cuadro al óleo tiene muchos más años que la acuarela y la pintura evoluciona con nosotros a medida que avanzamos y por lo mismo hoy día no lo pintaría así aunque es cierto que este cuadro soporta bien el paso del tiempo.

Acuarela de un velero en Cadaqués

Acuarela de un velero en Cadaqués

Las diferencias en las formas se aprecian mirando los dos cuadros a la vez aunque esto no tiene mucho sentido y es mejor mirar cada cuadro por separado y obtener nuestras propias conclusiones sobre el resultado en cada técnica.

Dos cuadros en acuarela de atardeceres

La luz tiene sus cambios y hoy muestro estas dos acuarelas que he realizado de dos marinas en dos momentos diferentes y lugares distintos al atardecer.

Los cuadros son de pequeño formato ambos de dos lugares de Cantabria y quise capturar ese momento casi mágico en el que el sol se oculta y la luz crea efectos sorprendentes.

J.M.W. Turner  como he comentado en varias ocasiones antes de morir nos dejó de un modo muy esquemático una frase que resume casi toda su vida en la que estudió en profundidad los efectos del sol, la luz que producen en la naturaleza, en el mar y también en nosotros al condicionar nuestras vidas de un modo absoluto.

El sol es Dios

Siempre me ha gustado pintar el mismo tema o parecido desde un punto de vista distinto y en esta ocasión he realizado dos acuarelas de un atardecer en diferentes puntos y en diferentes momentos del propio atardecer. Ambos cuadros están pintados en dos lugares de Cantabria. El primero es una acuarela de un atardecer en Liencres con el sol alto aún entre nubes de colores oscuros y con brillos y reflejos en el mar que quise pintar en este maravilloso momento del día en el que el sol toma protagonismo en este lugar para crear efectos de luz increíbles. La orilla del mar apenas se aprecia por lo que el mar llega hasta la zona inferior de la composición del cuadro.

Acuarela de un atardecer en Liencres

Acuarela de un atardecer en Liencres

En el siguiente cuadro el atardecer en en la playa de las Arenas en Pechón en Val de San Vicente está en su punto final. El sol roza el horizonte a punto de ocultarse y tiñe de color amarillo y rosa la orilla del mar. Las siluetas de las rocas que se asoman en la parte izquierda y las personas que caminan por la orilla se hacen más fuertes y contrastadas. Se trata de un cuadro más oscuro que el anterior y con una luz más suave.

Acuarela de un atardecer en la playa de Pechón, Val de San Vicente

Acuarela de un atardecer en la playa de Pechón, Val de San Vicente

Dos tipos de atardeceres realizados con acuarelas en los que nos aportan dos sensaciones diferentes a pesar de estar realizados en el mismo momento del día que es el atardecer, un momento del día que nos dice mucho ya que la luz también nos cuenta cosas y nos aporta diferentes tipos de sensaciones.

Pintar la naturaleza y sus limitaciones

Los retos de pintar cuadros al aire libre teniendo como motivo la naturaleza.

Tratar de pintar la naturaleza siempre es muy enriquecedor pero también se convierte en un reto difícil de superar.

Cuadro al oleo de Theodore Robinson

Cuadro al oleo de Theodore Robinson

A menudo tenemos la idea en nuestro imaginario colectivo y sobre todo debido al movimiento Impresionista la figura del artista ante la naturaleza pintando. Una imagen bucólica que a menudo reside en nuestra imaginación y a veces hemos visto en libros, películas y otros medios. Pero la práctica es otra cosa. Desde el punto de vista de artista y desde el punto de vista de otros muchos artistas que han pintado la naturaleza, es algo bastante más complejo de lo que se cree. Como he comentado en otras ocasiones básicamente la diferencia estriba en pintar por oficio o por pasatiempo, es decir aquí el modo de ver las cosas y entender la pintura puede variar bastante ya que el modo de mirar sobre todo lo que nos rodea cambia, es decir, se trata de un trabajo con el que convivimos constantemente y no se trata de un trabajo como otro cualquiera sino más bien como un modo de vida que nos acompaña indefinidamente hasta el final de nuestra vida. Puede que no resulte creíble esto que digo pero es así, ocurre con casi todos los trabajos vocacionales y el trabajo de artista plástico es así aunque esto se entienda sólo cuando uno se dedica a esto.

 

Frederick Carl Frieseke pintor impresionista americano pensaba lo siguiente:

«Si usted dirige su mirada hacia una masa de flores expuesta a la luz del sol, al aire libre, [y] ve un destello de manchas de diferentes colores, no lo dude un instante: píntelas tal y como las ve».

«Mi único propósito al pintar es reproducir flores iluminadas por la luz del sol.  No cabe duda de que la fuerza de los pigmentos tiene un límite y el pintor sólo puede aspirar a producir relativamente la impresión de naturaleza. Aunque puedo ver un resplandor de luz blanca al mediodía, no lo puedo representar literalmente».

Estudio al oleo de Frederick Carl Frieseke

Estudio al oleo de Frederick Carl Frieseke

Como se puede observar la conclusión que sacamos del comentario del artista es que es la naturaleza es demasiado perfecta o demasiado bella como para capturar toda esa belleza y trasladarla al lienzo pero si que se puede capturar una impresión de lo que vemos. Quizás al ansiedad nos domine ante un motivo que posee una belleza tal que nos abruma sin poder llegar a representarlo bien, por eso hay que controlar estas emociones y ser paciente ante el motivo.

Es una sensación extraña la que nos embauca al estar ante el modelo en plena naturaleza ya que son tales nuestros deseos de querer pintar lo que tenemos delante que a veces fracasamos en el intento por eso hay que planificar bien lo que se desea pintar y sobre todo realizar una composición buena en nuestro lienzo. Los primeros pasos, el dibujo inicial y la composición de cada elemento en el conjunto total de nuestro lienzo garantizará nuestro éxito.

Para finalizar y lejos de lanzar un mensaje pesimista os dejo una cita de Marc Chagall:

“El arte es el esfuerzo incesante por competir con la belleza de las flores… sin triunfar jamás.”