Dos cuadros al oleo y acuarela del mismo tema

Cuadro al oleo de un velero en Cadaqués

Cuadro al oleo de un velero en Cadaqués

Hace un tiempo pinté un cuadro al oleo de un velero partiendo de Cadaqués. Se trata de una escena de ambiente muy Mediterráneo, de azules intensos y blancos que aportan la luz del Mediterráneo y ese ambiente vivido y con ganas de llevar la luz al lienzo. El cuadro de una técnica muy impresionista pone de manifiesto sobre todo la captura del momento en el que un velero se aproxima a nosotros con su vela desplegada ligeramente abombada por el viento y bajo ella las personas que no se aprecian más que algún brazo o parte del cuerpo.

Lo que quería destacar es el contraste entre una obra y otra, si bien es cierto que hay años de por medio entre una y otra ya que el cuadro al óleo tiene muchos más años que la acuarela y la pintura evoluciona con nosotros a medida que avanzamos y por lo mismo hoy día no lo pintaría así aunque es cierto que este cuadro soporta bien el paso del tiempo.

Acuarela de un velero en Cadaqués

Acuarela de un velero en Cadaqués

Las diferencias en las formas se aprecian mirando los dos cuadros a la vez aunque esto no tiene mucho sentido y es mejor mirar cada cuadro por separado y obtener nuestras propias conclusiones sobre el resultado en cada técnica.

Dos cuadros en acuarela de atardeceres

La luz tiene sus cambios y hoy muestro estas dos acuarelas que he realizado de dos marinas en dos momentos diferentes y lugares distintos al atardecer.

Los cuadros son de pequeño formato ambos de dos lugares de Cantabria y quise capturar ese momento casi mágico en el que el sol se oculta y la luz crea efectos sorprendentes.

J.M.W. Turner  como he comentado en varias ocasiones antes de morir nos dejó de un modo muy esquemático una frase que resume casi toda su vida en la que estudió en profundidad los efectos del sol, la luz que producen en la naturaleza, en el mar y también en nosotros al condicionar nuestras vidas de un modo absoluto.

El sol es Dios

Siempre me ha gustado pintar el mismo tema o parecido desde un punto de vista distinto y en esta ocasión he realizado dos acuarelas de un atardecer en diferentes puntos y en diferentes momentos del propio atardecer. Ambos cuadros están pintados en dos lugares de Cantabria. El primero es una acuarela de un atardecer en Liencres con el sol alto aún entre nubes de colores oscuros y con brillos y reflejos en el mar que quise pintar en este maravilloso momento del día en el que el sol toma protagonismo en este lugar para crear efectos de luz increíbles. La orilla del mar apenas se aprecia por lo que el mar llega hasta la zona inferior de la composición del cuadro.

Acuarela de un atardecer en Liencres

Acuarela de un atardecer en Liencres

En el siguiente cuadro el atardecer en en la playa de las Arenas en Pechón en Val de San Vicente está en su punto final. El sol roza el horizonte a punto de ocultarse y tiñe de color amarillo y rosa la orilla del mar. Las siluetas de las rocas que se asoman en la parte izquierda y las personas que caminan por la orilla se hacen más fuertes y contrastadas. Se trata de un cuadro más oscuro que el anterior y con una luz más suave.

Acuarela de un atardecer en la playa de Pechón, Val de San Vicente

Acuarela de un atardecer en la playa de Pechón, Val de San Vicente

Dos tipos de atardeceres realizados con acuarelas en los que nos aportan dos sensaciones diferentes a pesar de estar realizados en el mismo momento del día que es el atardecer, un momento del día que nos dice mucho ya que la luz también nos cuenta cosas y nos aporta diferentes tipos de sensaciones.

Pintando un paisaje de lavanda en acuarela

Acuarela de un campo de lavanda

Acuarela de un campo de lavanda

Comienzo de la acuarela

Comienzo de la acuarela

Hace poco recibí el encargo de realizar un paisaje de gran formato en acuarela. Se trataba de realizar un paisaje de un campo de lavanda en primavera con acuarelas. El motivo estaba definido pero había que encontrar la composición idónea para poder pintarlo. A partir de varias fotografías seleccionamos el cliente y yo el motivo que sería el ideal para realizar el cuadro y a partir de ahí me puse a trabajar sobre ello.

Los motivos de flores para cuadros ya sean en óleo o acuarela siempre han sido un motivo esencial en mi pintura ya que me apasiona pintar estos colores, no por ello están exentos de dificultad ya que aunque en apariencia pueda parece que es sencillo, los colores y las flores se deben colocar de un modo concreto para que la armonía sea lo que predomine en nuestra mirada así como la lógica de colores y tonos ya que la naturaleza es muy sabia en esto y es la que mejor diseña y lo representa a menudo en el paisaje.

Fase más avanzada del cuadro

Fase más avanzada del cuadro

Por ello me gusta observar bien el paisaje que voy a pintar, ver bien los colores, desentrañar bien el interior y exterior de cada zona a representar ya sea un paisaje de flores o un paisaje de árboles con flores que aunque parezca lo mismo no lo es y es algo muy diferente.

En este caso lo he realizado en acuarela y los colores hay que formarlos de un modo lógico para que tome consistencia el cuadro entero. Pensar bien el color a utilizar, la cantidad de agua y de color en cada pincelada, en cada zona y formar todo el cuadro a la vez.

 

En la parte superior de esta entrada se puede ver el resultado final del cuadro terminado. Un campo de lavanda en el que las flores forman un curioso recorrido sinuoso como si del olas del mar se tratase y si fijamos nuestra mirada en esta zona veremos el efecto óptico que nos produce cada zona.

Dos retratos en acuarela de dos niños, la mirada de la inocencia.

Una de las cosas más satisfactorias a la hora de pintar un tema en un cuadro es sin duda que el motivo nos transmita lo suficiente como para que el cuadro final también lo haga. Este es el caso de los cuadros que presento aquí y en los que he trabajado en los últimos años. Los dos primeros son dos cuadros en acuarela de dos retratos de dos niños que he realizado por encargo de dos personas diferentes y que han sido destinados para regalar.

Retrato en acuarela de un niño

Retrato en acuarela de un niño

En el primero se ve a un niño de perfil que gira la cabeza y nos mira. Esta acuarela está pintada partiendo de una fotografía y de las que me enviaron para elegir elegí la que más gustaba por la mirada. Y es que si hay una cosa en común en estos cuadros es la mirada de inocencia que hay en las cuatro pinturas que muestro.  Me encanta pintar este aspecto de las figuras, la mirada y en el caso de los niños es maravillosa y es muy bonito pintarlos.

Retrato en acuarela de una niña

Retrato en acuarela de una niña

El siguiente cuadro es de una niña que hice hace un par de años. En este caso ocurrió algo muy similar al anterior retrato. El proceso fue muy parecido en ambos retratos. Primero elegí una fotografía de las que recibí por parte de la persona que deseaba que lo pintara y por su expresividad elegí una que también aparecía de medio perfil pero que sus ojos brillaban de expresividad y de alegría que contiene la infancia. De modo que lo pinté con sumo cuidado y detalle ya que como he comentado anteriormente la acuarela no admite errores y muy pocas correcciones por lo que hay que pensar bien en el cuadro cuando aún no tenemos delante de nosotros nada y está todo en blanco. Debemos imaginarnos el cuadro realizado sin estar realizado para obtener mayor seguridad en nuestros trazos cuando lo estemos haciendo. Siempre creo ante un breve esbozo a lápiz que ni siquiera podría llamarse esbozo ya que son unas finas líneas muy suaves que delimitan el contorno de la figura y encajan dónde va a ir cada elemento.

Retrato a lápiz de mi hija Jimena

Retrato a lápiz de mi hija Jimena

Con este otro cuadro la técnica cambia radicalmente y utilizo el grafito puro. Unas barras de grafito puro que se utiliza para la realización del lapicero pero que es únicamente grafito muy manejable para dibujar este tipo de retratos. Se trata de un retrato de mi hija del invierno pasado en la que aparece mirando de frente. Tenía ganas de realizar dos dibujos a lápiz de mis hijos de modo que primero empecé por mi hija mayor y continué con el pequeño. Pequeños y finos trazos se unen entre sí creando una especie de tela de araña de pequeños trazos que forman el dibujo cuando nos alejamos utilizando también un difumino para aplicar alguna sombra.

Retrato de mi hijo Alonso a lápiz

Retrato de mi hijo Alonso a lápiz

Por último el retrato a lápiz de mi hijo pequeño en el que aparece ligeramente sonriendo y mirando hacia arriba. Estos dos retratos están basados en fotografías previamente seleccionadas al igual que los retratos a color anteriores. En el caso de este último la técnica utilizada es lápiz de grafito y los trazos son más puros no utilizando el difumino y creando los contrastes con el propio lápiz. Ambos dibujos los he realizado con la intención de pintar de cada uno dos cuadros al óleo que una vez termine añadiré aquí para que se pueda ver el resultado final. Como dije al principio lo que destaca de estas cuatro obras es la mirada tan especial que conservan los niños.

Tres nuevos cuadros. Acuarelas de Andalucía.

Hoy presento una serie de acuarelas recién terminadas de paisajes de Andalucía. En esta serie de cuadros se muestra la luz característica de cada ciudad que eh pintado y los lugares más emblemáticos de cada ciudad como Cádiz, Sevilla y Granada. Son cuatro cuadros en los que se representa una vista de la catedral de Cádiz con su luz inconfundible, Granada y la famosa puerta de Elvira, una vista panorámica de Sevilla y la Plaza de España de Sevilla también. Andalucía es un territorio muy extenso con obras de arte y patrimonio artístico a cada paso que se da y con gran valor paisajistico también de modo que es muy complicado poder abarcarlo todo, no obstante en mi serie de cuadros dedicados a Andalucía podrán encontrarse poco a poco nuevos temas en los que iré trabajando ya que hay mucho que pintar en sus diferentes provincias, de momento os dejo esta muestra de estos cuatro cuadros.

Un par de marinas con barcos. Pintando el mar

Cuadro de una goleta navegando

Cuadro de una goleta navegando

Hoy presento un par de cuadros de temas de mar recién terminados. Unas marinas en las que el mar y los barcos son los protagonistas de la composición. Sin embargo tienen muchas diferencias a pesar de que el tema común que los rodea es el mar ya que son embarcaciones diferentes y ámbitos muy distintos de entender la mar. En primer lugar un cuadro de un barco a vela de una goleta que navega con todas las velas desplegadas y hundiendo parte de su casco en el mar generando una enorme ola que sube hacia la cubierta. Una embarcación en estos tiempos probablemente de recreo pero que en otras ocasiones se utilizaba con fines comerciales o de transporte. Un cuadro con una acuarela muy trabajada en muchas zonas.

La Trainera, acuarela

La Trainera, acuarela

Por otro lado este otro cuadro de una trainera. Se trata de la trainera conocida como La Marinera perteneciente a Castro Urdiales. En el cuadro se puede ve con gran luminosidad y contraste de colores a los remeros en algún lugar de Cantabria entrenando o quizás compitiendo. Se trata de una acuarela pintada sobre un papel que permite realizar este tipo de técnica.

El tamaño de ambos cuadros es el mismo de 48×36 cms y están realizados con igual técnica y empleo de color utilizando un poco de témpera blanca bastante diluida en agua para crear los efectos de las olas y con un mar muy contrastado en colores y tonos en ambos resaltando la silueta de las olas al pasar.