De las brumas luminosas del Cantábrico a la luz del Mediterráneo en dos cuadros al oleo.

Calella de Palafrugell. Cuadro al oleo. 41x27 cms
Calella de Palafrugell. Cuadro al oleo. 41×27 cms

Rubén de Luis
Información y encargos de cuadros a medida escribiendo a: ruben@rubendeluis.com
Tel – Whapp. 616 46 21 58

Recientemente he estado trabajando en un par de cuadros al oleo de temas muy dispares.

Por un lado he trabajado en un pequeño cuadro de no muy grande formato de unas barcas en la bonita localidad de Calella de Palafrugell en la Costa Brava.

Se trata de un paisaje colorido lleno de la luz del Mediterráneo en el que los elementos protagonistas son las barcas de pescadores.

Este pueblo tiene una larga tradición de pesca entre sus familias y he querido pintar un pequeño rincón muy conocido junto a los arcos de los soportales de las casas que dan al mar.

Los colores vivos de las barcas hacen que todo el conjunto tenga un gran contraste y luz.

Liérganes. Un paisaje al oleo pintado por Rubén de Luis
Liérganes. Un paisaje al oleo pintado por Rubén de Luis

La siguiente obra es muy diferente.

Se trata de un paisaje del norte. Y aunque el ambiente sea distinto, con brumas, cielos grises y prados verdes, también tiene mucha luz. Es un paisaje de los alrededores de Liérganes en Cantabria.

El río Miera, pasa por esta bonita localidad, aunque he pintado algo no muy conocido de Liérganes, ya que a veces me gusta pintar cosas que no son muy conocidas.

El cielo se refleja sobre el río como si se tratase de un espejo y la lluvia y el ambiente mojado y húmero hace su presencia sobre el suelo de la terraza que se asoma en la parte inferior izquierda.

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Acuarelas de dos lugares de Cantabria

Dos cuadros en acuarela de Cantabria que he pintado recientemente de dos lugares muy distintos y con diferente ambiente y atmósfera.

Santillana del Mar y el Paseo Marítimo de Santander en dos cuadros con una luz distinta.

Acuarela del embarcadero del Sardinero, Santander

Acuarela del embarcadero del Sardinero, Santander

A menudo pinto cuadros de Cantabria, paisajes y marinas de esta bonita tierra y esta vez el turno le ha tocado a dos lugares muy conocidos. He viajado a menudo por Cantabria y estos dos lugares son muy especiales para mí y guardo muy buenos recuerdos de ambos.

En primer lugar el embarcadero del Paseo Marítimo de Santander. Este barco de pequeñas dimensiones se utiliza para recorrer la bahía y comunicar varias poblaciones como Somo, Pedreña o Astillero con Santander de un modo rápido y bonito ya que el recorrido merece la pena realizar ya que se obtienen muchas vistas de diferentes puntos de la bahía.

Aunque en este caso he pintado el punto final o de partida, según se mire, en el que el barco permanece junto al embarcadero en un día de niebla.

La acuarela permite crear este tipo de atmósferas con diferentes capas de pintura y distintos niveles de opacidad. También otras técnicas de pintura lo permiten pero creo que con la acuarela se alcanza transmitir algo muy especial.

Acuarela de Santillana del Mar.

Acuarela de Santillana del Mar.

Por otro lado he pintado la fachada de la Colegiata de Santillana del Mar en la que se aprecia la bonita portada principal. Una construcción de estilo Románico que permanece intacta a lo largo de los siglos.

Lo cierto es que todo en Santillana respira cierto aire de magia y el lugar en el que se ubica este edificio también.

En esta ocasión he utilizado un papel de grano grueso como se puede apreciar sobre todo en el cielo dejando ver su textura y gramaje.

Como decía al principio, Cantabria ofrece gran variedad de paisajes tanto de costa como de interior y al ser una comunidad relativamente pequeña y bien comunicada se recorre muy bien llegando rápido a cualquier punto siendo algo muy positivo si queremos realizar diferentes cuadros con ambiente distinto en un mismo día.

El mismo cuadro en oleo y acuarela.

Dos versiones del mismo tema utilizando una técnica diferente para cada cuadro.

Desde hace tiempo pinto este tema tan bonito y que trae a mi memoria tantos buenos recuerdos. Se trata de una vista de la ciudad de Santander desde Somo que hoy comento aquí y que recientemente he pintado en las dos técnicas que trabajo, acuarela y óleo.

A menudo me muevo por recuerdos, sensaciones, evocaciones del pasado, de lo vivido y esto hace la elección de un tema en mis cuadros. A veces un buen momento vivido resulta determinante para la elección de un motivo en un cuadro y a veces un mal momento por que no pero no es el caso y hoy muestro aquí dos cuadros de un tema similar desde la misma localización pero utilizando una técnica muy distinta lo que hace que el cuadro cambie mucho en cada caso.

La composición en ambos cuadros es muy parecida, los elementos en cada caso son prácticamente los mismos pero el tratamiento es algo distinto aunque cada vez se acercan más las dos técnicas, es decir, recuerdo que hace un tiempo las acuarelas y los oleos que realizaba distaban mucho unos de otros pareciendo estar pintados por diferentes personas.

Sin embargo ahora veo como la distancia se acorta y la similitud en el trazo y el resultado final se hace más evidente lo cual me gusta ya que creo que el objetivo es realizar una obra que sea consistente en tema y técnica y esto en apariencia sencillo no lo es.

En ambos cuadros he de indicar la importancia del cielo ya que adquiere gran protagonismo en ambas obras y está muy trabajado tanto en las nubes como en los colores del cielo.

Siempre es bueno poder combinar las dos técnicas y tener dos puntos de vista diferentes.

Dos marinas en acuarela de gran formato

Marinas en acuarela de gran formato

Cuadro en acuarela de una marina de Mojácar

Cuadro en acuarela de una marina de Mojácar

A veces la naturaleza tiene sus caprichos y vemos cómo se confunden ante nosotros lugares y paisajes que parecen de un lugar cuando son de otro. En este caso pongo por ejemplo el caso de dos cuadros de marinas que he pintado recientemente como es esta primera acuarela de la costa de Mojácar en la que se aprecia un mar Mediterráneo envuelto en un temporal azotando la costa y dejando un gran paisaje de espuma al tocar las rocas.

A primera vista podría parecer que se trata de una vista de alguna playa del norte de España y es que hasta la naturaleza tiene esos caprichos y modifica nuestra mente haciendo ver paisajes que no corresponden al lugar en concreto.

Se trata de un cuadro con un trabajo minucioso en el detalle de la espuma que deja el mar al retroceder en su ir y venir hacia la costa. El mar se torna en colores verdes y azules de varios tonos que al estar el cielo gris proyectan multitud de matices.

Cuadro en acuarela de una marina de Liencres, Cantabria

Cuadro en acuarela de una marina de Liencres, Cantabria

En el siguiente trabajo si podemos decir que pertenece a un lugar del norte de España, en este caso a la costa de Liencres en el que he pintado parte de su perfil también con un clima de borrasca levantando grandes olas que azotan las rocas. También existe un trabajo muy elaborado en la zona de las olas. En este último caso el ambiente que hay en el cuadro parece corresponder mejor con el lugar.

Las dos acuarelas tienen un tamaño de 70×50 cms y se pueden adquirir escribiendo a ruben@rubendeluis.com

 

Como un elemento de un cuadro se apodera de toda la pintura

Los matices y elementos importantes en cada cuadro

Cuadro al oleo de una vista de Santander desde la playa de Somo

Cuadro al oleo de una vista de Santander desde la playa de Somo

A veces sucede que en un cuadro un sólo elemento es el elemento principal del todo el cuadro o mejor dicho, este elemento de la pintura roba al resto todo tipo de protagonismo. En este caso que presento aquí sucede con este paisaje de Santander desde la playa de Somo en el que el cielo y las nubes son los protagonistas absolutos de todo el cuadro.

Un elemento como las nubes y el gran celaje en el cuadro nos dicen muchas cosas en la composición general, A pesar del bonito perfil de la ciudad de Santander en el que destacan edificios tan emblemáticos como el Hotel Real o el Palacio de la Magdalena esta gran superficie de nubes acapara la atención de nosotros pero en ningún momento se tornan amenazantes sino mas bien lo contrario ya que a los bañistas no parece importarles.

Pero como un cuadro al fin y al cabo al menos para mi sirve para expresar cosas que no se pueden decir con palabras, entra dentro del misterio de los sentidos, la intuición, los sentimientos que nos produce, algo casi instintivo dejo la puerta abierta a que cada uno se pregunte lo que le produce al verlo.

 

Dos cuadros al oleo de marinas en contraluz

Marinas al oleo en contraluz

Cuadro al oleo de un atardecer en Liencres, Cantabria

Cuadro al oleo de un atardecer en Liencres, Cantabria

La importancia de la luz y sobre todo de los momentos de luz en mi pintura es esencial y por eso voy a comentar dos cuadros al oleo de reciente creación que dan el sentido apropiado de esos momentos vividos y representados en estos dos cuadros de pequeño formato.

El primer oleo es un momento maravilloso vivido en la playa de Liencres. Esta playa que tiene por nombre “Playa de Valdearenas” es una de las playas más bonitas de Cantabria aunque en este momento no quería pintar su gran longitud sino un breve instante recogido en una puesta de sol maravillosa de las muchas que se pueden ver aquí. Las siluetas de las personas paseando y las rocas de la orilla contrastan con un cielo de un azul pálido con ciertos matices de verde y un sol que nos ciega y se refleja en el mar. Un momento complicado para plasmarlo en un lienzo pero la idea ser tratar de recoger la esencia de este momento en un cuadro de pequeño formato al igual que el siguiente cuadro que ahora comentaré porque quizás en estos pequeños cuadros se recoge con más fidelidad ese momento que tantas cosas nos transmite.

Cuadro al oleo de un atardecer en Suances, Cantabria

Cuadro al oleo de un atardecer en Suances, Cantabria

En el segundo cuadro otro tema de mar de iguales proporciones pero con un concepto algo distinto. En este caso no viene del cielo el elemento que nos deslumbra sino del mar aunque evidentemente la luz se cuela por un hueco entre las nubes reflejándose en el mar y creando un mar de plata y un momento único. Esto era lo que quería pintar desde lo alto del mirador de la playa de los Locos en Suances, Cantabria con sus acantilados formando pequeñas luces y sombras ante un mar Cantábrico con una fuerza de una belleza increíble, un mar que no es como otro mar ya que atesora una poesía que te atrapa desde el primer momento que lo ves azotando la costa.

Para mi la luz tiene gran importancia en cada cuadro y ya sea con más contraste o con menos siempre aporta algo fundamental a los cuadros así como estados de ánimo ya que con el paisaje se pueden decir muchas cosas.

De la realidad al lienzo

Normalmente vemos imágenes o cuadros por separado de temas que nos han atraído en nuestra vida pero nunca vemos las dos cosas a la vez, es decir, vemos el cuadro terminado por el artista pero no la fuente que utilizó para pintarlo.  En esta ocasión presento las dos cosas, el cuadro y la imagen que utilicé para realizar el óleo que presento a continuación. Como en otras ocasiones no hay que ser estricto en este sentido y ver que tan sólo la imagen es una referencia para el cuadro

El Palacio de la Magdalena desde Somo

El Palacio de la Magdalena desde Somo

A menudo viajo a Cantabria y desde la playa de Somo a la que suelo acudir hay una vista espectacular del perfil de la ciudad de Santander. Cuando el sol se está ocultando se aprecia la silueta a contraluz de toda la ciudad cegando casi nuestra visión y mirando con dificultad la imagen ya que el sol se está poniendo frente a nosotros, es ese preciso instante el que quería pintar con unas condiciones de luz que hace que el mar brille y los tejados del Palacio de la Magdalena también ya que este era el motivo que quería pintar. Entonces hice algunas fotografías ajustando la exposición de la captura de la imagen y realizando varias tomas hasta conseguir lo que consideraba idóneo para el cuadro. La imagen resultante es la que se ve en primera posición.

Cuadro al oleo del Palacio de la Magdalena

Cuadro al oleo del Palacio de la Magdalena

Como resultado de esta imagen surgió la marina al oleo que presento a continuación. Los colores varían un poco ya que los ajusto a mi idea original que tuve en su momento, al igual que los contrastes. La fotografía no es más que una referencia para el cuadro que es de mucha utilidad y que desde su invención se ha utilizado como el propio Edgar Degas hizo en la madurez de su carrera artística utilizando este medio para crear cuadros con posibles encuadres que le gustaban. La idea de sacar más luz de la propia sombra siempre es atractiva, es decir de la oscuridad se puede sacar mucha más luz que de una escena totalmente luminosa. Si el cuadro que he pintado lo hubiera hecho con luz de mañana es muy posible que no hubiese sido finalmente tan luminoso al iluminar todo el cuadro de modo más homogéneo sin embargo en una escena en la que los tonos oscuros o siluetas predominan los toques de luz cobran mucho más protagonismo en ciertas zonas del oleo como por ejemplo en los tejados, las zonas de los jardines del palacio, los brillos del mar etc..