Pintando cuadros en pareja de diferentes series

Dos cuadros al oleo de Jávea.

 

Siempre me ha gustado pintar cuadros por parejas, es decir, pintar dos temas diferentes de un mismo lugar. En el caso que comento aquí lo he realizado recientemente con cuatro paisajes de dos zonas de España muy distintas, una en la costa de Alicante en Jávea y otra en la provincia de Segovia en Castilla y León.

Esto confiere que los cuatro cuadros que presento a continuación sean muy diferentes en el paisaje pero entre ellos al haber sido pintados en en mismo tiempo no hay mucha diferencia en cuanto a técnica se refiere.

 

Cuadro al oleo de un paisaje del monte Montgó en Jávea

Cuadro al oleo de un paisaje del monte Montgó en Jávea

En primer lugar empezando por el primer cuadro sobre estas líneas un paisaje de Jávea pero algo diferente a lo que suelo pintar en cuanto al mar tan bonito que se puede apreciar en este lugar sino más bien un paisaje de interior. Con la zona del pueblo antigua bajo la silueta enorme del monte Montgó.

Se trata de un paisaje de interior que en la zona de Alicante hay muchos y de gran belleza aunque predominen siempre los paisajes de mar. En primer término se puede ver en el cuadro unos naranjos entre una vegetación con pequeñas flores amarillas silvestres y entre las ramas de los naranjos en la lejanía se aprecian las fachadas blancas resplandecientes por la luz del sol de las casas de Jávea.

Sorolla pasó aquí temporadas y dijo que aquí lo tenía todo en cuanto a motivos y luz. Todos los motivos que podía pintar estaban allí. Un cuadro de pequeñas dimensiones con una pincelada suelta y algo pequeña en ocasiones de estilo impresionista.

 

El Cabo de San Antonio, Jávea

El cabo de San Antonio, Jávea

En el siguiente cuadro al oleo también de Jávea se ve el Mar Mediterráneo esta vez desde lo alto del Cabo de San Antonio aunque no es un cuadro de una marina ni un cuadro en el que el mar sea protagonista o tenga una presencia que nos atrape.

El motivo principal de este cuadro cuando lo pinté era retratar las paredes inmensas en forma de acantilado que caen y los colores de las rocas. Siempre me ha parecido que las rocas de la costa del Mediterráneo en general en ciertos lugares más que en otros poseen una luminosidad increíble cuando el sol se proyecta sobre ellas.

Y me parecía muy bonito poder hacerlo desde lo alto de este lugar tan conocido en Jávea. En el centro subiendo por la ladera lentamente dos personas pasean como se puede ver por el color de sus ropas entre una hierba de colores ocre donde algún verde también aparece y algunas amapolas con sus colores rojos en primer término.

Sobre el mar en la lejanía algunos barcos dejan su estela cada cual en distintas direcciones.

 

Es por tanto una pareja de cuadros de Jávea del interior que se complementan muy bien pero sin llegar a ser cuadros con tonos o colores similares aunque el tema y la técnica si lo es.

Dos cuadros al oleo de Segovia.

Cuadro al oleo de un paisaje de Segovia

Cuadro al oleo de un paisaje de Segovia

Por otro lado he pintado otros dos cuadros con un tema muy diferente y de un motivo también muy distinto.

Se trata de dos paisajes de la provincia de Segovia. Por un lado y por orden de aparición he pintado este cuadro al oleo de una vista de la ciudad de Segovia desde los alrededores donde se puede contemplar el perfil de la ciudad con algunos de los edificios más destacados como la Catedral o el Alcázar.

Abajo a la derecha se puede ver la pequeña iglesia templaria de la Vera Cruz. Los colores ocres, amarillos muy claros indican un paisaje de verano. El Guadarrama al fondo muy claro detrás de la ciudad deja ver su silueta característica divisoria de las dos Castillas.

Al igual que los cuadros anteriores este cuadro también posee un estilo impresionista muy definido tanto por la composición como por la técnica empleada en todos los cuadros similar.

Es bueno poder encontrar lo que buscamos a nivel artístico y trabajar sobre ello y que todos los cuadros tengan un hilo conductor similar y sean redondos en cuanto a técnica y estilo y no cambien demasiado de unos a otros a pesar como es lógico de la evolución de cada artista.

Cuadro al oleo de Pedraza

Cuadro al oleo de Pedraza

En el siguiente cuadro al oleo presento una vista de Pedraza que a primera vista tal y como un amigo me ha comentado recientemente recuerda a los cuadros de pequeño formato que Camille Corot pintara en su día sobre estudios de lugares determinados a lo largo de sus viajes.

Un cuadro de pequeño formato como digo de una vista de un lugar muy pintoresco y bonito, la villa de Pedraza en la provincia de Segovia.

Estos dos cuadros tienen tema y técnica igual aunque no tamaño pero lo bonito es realizar parejas de cuadros o series y verlas a la vez y lo más importante profundizar sobre un tema en concreto ya que de este modo se conoce el tema tratado.

Cuadros en acuarela de dos atardeceres. Paisaje y marina.

Cuadros de dos atardeceres en acuarela.

Dos cuadros de dos lugares distintos de Cantabria, tanto del interior como de la costa. La luz cambia en ambos cuadros aunque el momento en el día es similar.

Hoy presento un par de acuarelas en las que he estado trabajando recientemente sobre dos temas algo dispares entre si pero con un elemento común que es el Sol y la luz del atardecer.

En el primer cuadro se aprecia el Sol como un pequeño punto luminoso rodeado de nubes de colores grises y azulados mientras que en el siguiente se trata de una marina con un cielo mucho más despejado y con colores más amarillos y naranjas.

Ambos son paisajes de Cantabria pero uno es un paisaje del interior en el Valle de Liébana y el otro cuadro corresponde a una marina de un atardecer en al playa de Valdearenas en Liencres.

La luz cambia tanto por la hora en la que están representados ambos cuadros como por la atmósfera y el lugar.

En cualquier caso el Sol es un elemento que ordena el paisaje y la estructura de ambos cuadros siendo el punto de atención de ambas acuarelas.

Aparte de lo estético este tipo de cuadros sirve como estudio de la luz y de la atmósfera en un momento determinado. El estudio y la observación con un carácter casi científico que en ocasiones los artistas llevamos a cabo.

A veces el trabajo casi es de investigación para poder representar luego en cada cuadro que se pinta con coherencia y de este modo poder adquirir toda la información necesaria que la naturaleza nos aporta.

En mi opinión es una de las cosas más bonitas que tiene el dedicarse a un trabajo como este.

Dos acuarelas de dos marinas al atardecer.

Dos cuadros en acuarela de dos marinas de atardeceres en dos playas.

Presento dos cuadros con una composición similar y colores algo distintos pero de igual tamaño en los que la luz es protagonista absoluto.

Cuadro en acuarela de un contraluz al atardecer.

Cuadro en acuarela de un contraluz al atardecer.

En los últimos días he pintado dos escenas en las que la luz es el denominador común.

Se trata de dos cuadros en acuarela de dos marinas en los que las siluetas de las personas se recortan por el efecto de al luz incidiendo al atardecer.

Se trata de dos escenas vividas hace tiempo y que he pintado en alguna ocasión. Técnicamente ahora son diferentes a las primeras que realicé hace años.

El tema que muestro en la parte superior recuerdo que lo pinté al oleo en gran formato.

Quiero decir con esto que ahora pinto de otro modo y técnicamente utilizo otro estilo por lo que quería probar con estos dos motivos que siempre me han gustado.

En el primer cuadro los colores azules cobran más protagonismo utilizando su gama en su sentido más amplio. Se trata de una escena quizás con contrastes más fuertes que el siguiente con los colores más suaves. Las siluetas de las personas son algo común que se acercan a buscar al mar. Algo muy bonito de ver al natural y difícil de plasmar.

Cuadro en acuarela de una marina en la playa de Somo frente a la ciudad de Santander.

Cuadro en acuarela de una marina en la playa de Somo frente a la ciudad de Santander.

En el siguiente cuadro sucede lo mismo. Algunas personas se acercan al mar pero esta vez en el horizonte se aprecia la ciudad de Santander con el perfil de sus edificios y la silueta inconfundible del Hotel Real.

Algunas personas llevan tablas de surf con la intención de capturar alguna ola que se aproxima a la playa.

Una franja parcialmente visible cruza de modo oblicuo la composición de este cuadro aportando un color ocre que aporta calidez a la escena.

Algunas acuarelas de Andalucía.

Una pareja de cuadros en acuarela realizados recientemente por encargo de dos lugares muy distintos de España en un mismo tamaño que forma una bonita pareja.

 

Recientemente he pintado estas dos acuarelas de dos lugares muy distintos de España. Se trata por un lado de una acuarela de una vista de la Plaza de España en Sevilla y por otro de un paisaje de la ciudad de Salamanca al otro lado de las orillas del río Tormes.

Ambos cuadros ofrecen una vista o paisaje arquitectónico de dos lugares muy diferente pero que tiene sentido a nivel compositivo presentarlos juntos por eso he decidido añadir las dos imágenes en paralelo para poder verlas de este modo.

El cielo una vez más en mi pintura adopta gran protagonismo como en muchos de mis cuadros realizados hasta la fecha ya que ocupa gran parte del espacio del cuadro realizado en distintos tonos azules y utilizando una pincelada que detalla muy bien cada parte del cuadro y mezclando los tonos y colores entre si.

Dos cuadros de Jávea a diferente hora del día

Hace unos años pintaba un cuadro de Jávea del Cabo de San Antonio al atardecer.

Se trataba de una vista de este magnífico lugar con sol de tarde iluminando parcialmente la cumbre del lugar.

Hoy he vuelto a pintar Jávea pero esta vez una vista del Cabo de San Martín, justo al otro lado de Jávea. Esta vez el cuadro lo he pintado por encargo y con luz de mañana.

Se puede apreciar como cambia toda la luz y como las rocas por ejemplo en ambos cuadros tienen un color muy diferente.

De los tonos más suaves y menos contrastados del cuadro de la izquierda en el que los últimos rayos de sol iluminan la parte alta de la zona montañosa a los colores claros y llamativos del cuadro de la derecha en el que también las sombras aparecen mucho más pronunciadas tanto en la franja de tierra del horizonte del Cabo de San Martín como en las rocas que se aprecian en primer termino.

El color del mar más suave y de tonos azules y con algún verde del cuadro de atardecer frente a los azules ultramar, turquesa y verdes esmeralda del cuadro con luz de mañana.

Y es que el paisaje y lo que nos proporciona y evoca en cada momento del día cambia mucho según lo veamos con un tipo de luz u otro.

Porque si hablamos del aspecto de composición de ambos cuadros, en los dos la línea del horizonte está alta dejando gran parte del cuadro dedicado al mar y a las rocas y centrando nuestra mirada hacia abajo.

Por último el cielo es otro de los elementos que se diferencia en ambas pinturas siendo de tonos rosáceos y violetas mezclados con algún azul claro en el cuadro del atardecer y con colores azules claros en el cuadro con luz de mañana.

 

Cuadro al oleo de un paisaje del Canal de Castilla

Tras un periodo dedicado a realizar pintura impresionista he vuelto al camino para realizar una pintura que se acerca al pre-Impresionismo o la pintura de la Escuela de Barbizón.

 

Paisaje del Canal de Castilla, oleo sobre lienzo

Paisaje del Canal de Castilla, oleo sobre lienzo

Siempre he creído que pintar en realidad lo sabe hacer todo el mundo y con el tiempo y trabajo la técnica se aprende y se acaba pintando o representando la realidad. Ahora bien, pintar no es sólo eso y la parte más difícil de la pintura en mi opinión es crear una obra consistente y mantener el rumbo firme creando un tipo de pintura por el que nos reconozcan y sepan que ese cuadro que se está viendo en ese momento tiene el inequívoco estilo nuestro.

Esto es lo realmente difícil. Con el cuadro que presento a continuación se puede decir que me ha devuelto al camino de nuevo del que había salido.

Tenía un amigo que solía comentarme que no hay que hacer excursiones innecesarias por senderos que no conducen a ninguna parte y hay que mantenerse firme en lo que deseamos hacer y olvidarse de influencias u otros motivos que nos hacen abandonar nuestro camino. Eso está bien pero a veces forma parte del proceso de aprendizaje del propio artista.

Como comentaba antes tras unos años tendiendo en mi pintura a una técnica impresionista he vuelto a ese medio camino entre la pintura del Impresionismo y el Romanticismo tardío, lo que hicieron los artistas de la Escuela de Barbizón.

Mis hijos bajo el gran árbol

Mis hijos bajo el gran árbol

Hace muchos años en mis primeras exposiciones y cuadros ya se podía vislumbrar lo que hoy he terminado haciendo. Hay comentarios de personas que sin saber porqué se te quedan grabados y recuerdo un día que una persona en una exposición de pintura me dijo que mi pintura el recordaba a algunos cuadros de artistas de la escuela de Barbizón, algo curioso que sin saber con el paso del tiempo volvería al mismo lugar del que salí.

A veces la meta o lo que buscamos está junto a nosotros, tan cerca que no podemos verlo y nos perdemos por desiertos buscando algo que con el tiempo hallaremos en nuestro hogar.

Dos retratos al oleo realizados recientemente.

A través de fotografías he realizado dos retratos que hoy comparto aquí.

Un retrato al oleo de una niña y otros retratos al oleo de mi hija.

Ambos cuadros han sido realizados para regalar, un bonito detalle y original que aporta el valor añadido de estar regalando algo que posee valor artístico.

 

Dos cuadros al oleo de dos retratos de diferente formato y tema realizados a través de fotografías . El primer cuadro de una niña vestida de blanco es un encargo que he realizado a partir de una imagen que he recibido.

Una niña mira de frente con la expresión tan alegre que caracteriza a los niños que me ha encantado trabajar en este cuadro, siempre es algo muy gratificante ya que reflejar ese espíritu de infancia que habita en los niños es un privilegio.

El cuadro está realizado con una técnica de pincelada pequeña y alargada y que se va componiendo poco a poco hasta formar el cuadro por completo con esta pincelada que en este caso se aprecia poco a menos que se amplíe la imagen y se aprecie lo que comento ya que en el cuadro predominan los colores blancos y los grises y la pincelada no se hace tan evidente como en los siguientes cuadros realizados que expongo a continuación.

El siguiente cuadro que muestro con diferentes colores se trata del mismo cuadro pero con dos años entre medias. A la izquierda el primer cuadro con el fondo amarillo se trata de la primera versión que pinté de mi hija.

Quería pintarla con ese gesto que es tan propio con la cabeza algo ladeada y quizás con timidez. Pero pasado el tiempo vi que quería cambiar el fondo y la pincelada ya que mi modo de pintar había cambiado y debía cambiarlo.

Hay a veces que los cuadros no maduran ante nosotros como queremos y necesitan más trabajo. En este caso lo que quería hacer a diferencia del anterior y se un trabajo más personal, es decir hacer un retrato no convencional y hacer algo más propio y personal.

 De ahí que la pincelada en este cuadro sea más impresionista casi puntillista a diferencia de la primera versión. La composición y la mirada es la misma pero a nivel técnico cambió bastante.

Creo que no hay que tener miedo ni ser muy conservador cuando hacemos algo personal y cuando se trata de nuestro modo de ver a un ser querido como lo son nuestros hijo de modo que hay que hacer lo que  uno realmente desea hacer y olvidarse de prejuicios.

Ahora estoy contento con el resultado.