Dos cuadros al oleo de flores.

Recientemente he estado trabajando en dos cuadros al oleo de un motivo similar y de igual formato y tamaño que hoy presento una vez terminados.

Pintar flores siempre es atractivo y a la vez siempre es un reto. La razón principal es que las flores siempre tienen una posición determinada y una caída concreta. Ocurre lo mismo con la luz y el color dependiendo como incida la luz y las sombras que se creen alrededor.

De este modo es vital observar bien el motivo antes de pintarlo. La observación en pintura es algo fundamental en cualquier pintura aunque cuando se pintan flores quizás lo sea más ya que cada flor y cada rama crecen de un modo determinado ya también se iluminan por el Sol de u modo muy particular generando sombras a la vez en diferentes partes.

Los dos cuadros de flores en el estudio de pintura

Los dos cuadros de flores en el estudio de pintura

En la primera imagen se puede apreciar la pareja de cuadros en mi estudio. Los he querido fotografiar juntos.

Uno junto a otro para que se pudieran ver a la vez ya que tiene sentido al ser concebidos como una pareja de cuadros.

Aunque la luz artificial al alejarme para hacer la imagen conjunto ha tocado algo los colores más abajo se pueden ver los cuadros con su luz y color real fotografiados individualmente.

 

Ambos cuadros tienen una pincelada de estilo muy impresionista al igual que la composición general de las obras. No he querido pintar el cielo sino centrar la atención en las flores por lo que toda la vegetación ocupa toda la superficie de los cuadros.

Por otro lado la vegetación y otras plantas que rodean a las flores hacen que destaquen más y contrasten con diferentes valores de color y contraste.

Serie de cuadros de veleros

Cuadros de veleros

Hoy quiero presentar una serie de cuadros de temas de mar, de veleros que he pintado en los últimos meses. Se trata de escenas marinas donde la velocidad, el viento, el mar y el cielo se unen para dar forma a una serie de cuadros de este tipo de temas.

Siempre me ha gustado representar el mar a través de este tipo de embarcaciones que aún se mueven con la fuerza del viento y en cuando veo este tipo de veleros cuando más se pone de manifiesto la fuerza del mar.

Pintar el mar siempre es muy enriquecedor, pintar su color, su movimiento con multitud de matices y de detalles es un trabajo que lleva tiempo. Un tiempo de observación ya que como he dicho en otras ocasiones cada mar tiene su propio carácter y personalidad.

En cuanto a los veleros son en su mayoría veleros de estilo clásico y en muchos casos en cada cuadro he optado por realizar una composición en la que la vela mayor desaparece por la parte superior del cuadro no mostrando toda la totalidad de la misma pero si el casco del barco con la tripulación.

Algunas de las pinturas son cuadros realizados por encargo a una medida determinada otros pertenecen a la serie de cuadros que he realizado por mi cuenta pero en ambos casos guardan siempre un estilo común

Espero que os guste esta pequeña galería tanto como a mi haberla pintado.

Pintando cuadros en pareja de diferentes series

Dos cuadros al oleo de Jávea.

 

Siempre me ha gustado pintar cuadros por parejas, es decir, pintar dos temas diferentes de un mismo lugar. En el caso que comento aquí lo he realizado recientemente con cuatro paisajes de dos zonas de España muy distintas, una en la costa de Alicante en Jávea y otra en la provincia de Segovia en Castilla y León.

Esto confiere que los cuatro cuadros que presento a continuación sean muy diferentes en el paisaje pero entre ellos al haber sido pintados en en mismo tiempo no hay mucha diferencia en cuanto a técnica se refiere.

 

Cuadro al oleo de un paisaje del monte Montgó en Jávea

Cuadro al oleo de un paisaje del monte Montgó en Jávea

En primer lugar empezando por el primer cuadro sobre estas líneas un paisaje de Jávea pero algo diferente a lo que suelo pintar en cuanto al mar tan bonito que se puede apreciar en este lugar sino más bien un paisaje de interior. Con la zona del pueblo antigua bajo la silueta enorme del monte Montgó.

Se trata de un paisaje de interior que en la zona de Alicante hay muchos y de gran belleza aunque predominen siempre los paisajes de mar. En primer término se puede ver en el cuadro unos naranjos entre una vegetación con pequeñas flores amarillas silvestres y entre las ramas de los naranjos en la lejanía se aprecian las fachadas blancas resplandecientes por la luz del sol de las casas de Jávea.

Sorolla pasó aquí temporadas y dijo que aquí lo tenía todo en cuanto a motivos y luz. Todos los motivos que podía pintar estaban allí. Un cuadro de pequeñas dimensiones con una pincelada suelta y algo pequeña en ocasiones de estilo impresionista.

 

El Cabo de San Antonio, Jávea

El cabo de San Antonio, Jávea

En el siguiente cuadro al oleo también de Jávea se ve el Mar Mediterráneo esta vez desde lo alto del Cabo de San Antonio aunque no es un cuadro de una marina ni un cuadro en el que el mar sea protagonista o tenga una presencia que nos atrape.

El motivo principal de este cuadro cuando lo pinté era retratar las paredes inmensas en forma de acantilado que caen y los colores de las rocas. Siempre me ha parecido que las rocas de la costa del Mediterráneo en general en ciertos lugares más que en otros poseen una luminosidad increíble cuando el sol se proyecta sobre ellas.

Y me parecía muy bonito poder hacerlo desde lo alto de este lugar tan conocido en Jávea. En el centro subiendo por la ladera lentamente dos personas pasean como se puede ver por el color de sus ropas entre una hierba de colores ocre donde algún verde también aparece y algunas amapolas con sus colores rojos en primer término.

Sobre el mar en la lejanía algunos barcos dejan su estela cada cual en distintas direcciones.

 

Es por tanto una pareja de cuadros de Jávea del interior que se complementan muy bien pero sin llegar a ser cuadros con tonos o colores similares aunque el tema y la técnica si lo es.

Dos cuadros al oleo de Segovia.

Cuadro al oleo de un paisaje de Segovia

Cuadro al oleo de un paisaje de Segovia

Por otro lado he pintado otros dos cuadros con un tema muy diferente y de un motivo también muy distinto.

Se trata de dos paisajes de la provincia de Segovia. Por un lado y por orden de aparición he pintado este cuadro al oleo de una vista de la ciudad de Segovia desde los alrededores donde se puede contemplar el perfil de la ciudad con algunos de los edificios más destacados como la Catedral o el Alcázar.

Abajo a la derecha se puede ver la pequeña iglesia templaria de la Vera Cruz. Los colores ocres, amarillos muy claros indican un paisaje de verano. El Guadarrama al fondo muy claro detrás de la ciudad deja ver su silueta característica divisoria de las dos Castillas.

Al igual que los cuadros anteriores este cuadro también posee un estilo impresionista muy definido tanto por la composición como por la técnica empleada en todos los cuadros similar.

Es bueno poder encontrar lo que buscamos a nivel artístico y trabajar sobre ello y que todos los cuadros tengan un hilo conductor similar y sean redondos en cuanto a técnica y estilo y no cambien demasiado de unos a otros a pesar como es lógico de la evolución de cada artista.

Cuadro al oleo de Pedraza

Cuadro al oleo de Pedraza

En el siguiente cuadro al oleo presento una vista de Pedraza que a primera vista tal y como un amigo me ha comentado recientemente recuerda a los cuadros de pequeño formato que Camille Corot pintara en su día sobre estudios de lugares determinados a lo largo de sus viajes.

Un cuadro de pequeño formato como digo de una vista de un lugar muy pintoresco y bonito, la villa de Pedraza en la provincia de Segovia.

Estos dos cuadros tienen tema y técnica igual aunque no tamaño pero lo bonito es realizar parejas de cuadros o series y verlas a la vez y lo más importante profundizar sobre un tema en concreto ya que de este modo se conoce el tema tratado.

Serie de cuadros de la Islas Canarias

Recientemente he inaugurado en mi página una nueva serie de cuadros de las Islas Canarias.

Hacía tiempo que llevaba pensando en realizar esta serie y a raíz de un encargo de algunos cuadros de paisajes y marinas de Canarias he iniciado esta serie.

La serie no está completa y a decir verdad ninguna lo suele estar ya que están en continuo proceso de creación. Aquí muestro algunas de los cuadros que he realizado con motivos muy conocidos de las diferentes islas.

Desde el punto de vista técnico se puede decir que son de técnica Impresionista como la mayor parte de los cuadros que pinto realizados con una pincelada fina y yuxtapuesta y con varias capas de pintura.

Cuadros en acuarela de dos atardeceres. Paisaje y marina.

Cuadros de dos atardeceres en acuarela.

Dos cuadros de dos lugares distintos de Cantabria, tanto del interior como de la costa. La luz cambia en ambos cuadros aunque el momento en el día es similar.

Hoy presento un par de acuarelas en las que he estado trabajando recientemente sobre dos temas algo dispares entre si pero con un elemento común que es el Sol y la luz del atardecer.

En el primer cuadro se aprecia el Sol como un pequeño punto luminoso rodeado de nubes de colores grises y azulados mientras que en el siguiente se trata de una marina con un cielo mucho más despejado y con colores más amarillos y naranjas.

Ambos son paisajes de Cantabria pero uno es un paisaje del interior en el Valle de Liébana y el otro cuadro corresponde a una marina de un atardecer en al playa de Valdearenas en Liencres.

La luz cambia tanto por la hora en la que están representados ambos cuadros como por la atmósfera y el lugar.

En cualquier caso el Sol es un elemento que ordena el paisaje y la estructura de ambos cuadros siendo el punto de atención de ambas acuarelas.

Aparte de lo estético este tipo de cuadros sirve como estudio de la luz y de la atmósfera en un momento determinado. El estudio y la observación con un carácter casi científico que en ocasiones los artistas llevamos a cabo.

A veces el trabajo casi es de investigación para poder representar luego en cada cuadro que se pinta con coherencia y de este modo poder adquirir toda la información necesaria que la naturaleza nos aporta.

En mi opinión es una de las cosas más bonitas que tiene el dedicarse a un trabajo como este.

Dos acuarelas de dos marinas al atardecer.

Dos cuadros en acuarela de dos marinas de atardeceres en dos playas.

Presento dos cuadros con una composición similar y colores algo distintos pero de igual tamaño en los que la luz es protagonista absoluto.

Cuadro en acuarela de un contraluz al atardecer.

Cuadro en acuarela de un contraluz al atardecer.

En los últimos días he pintado dos escenas en las que la luz es el denominador común.

Se trata de dos cuadros en acuarela de dos marinas en los que las siluetas de las personas se recortan por el efecto de al luz incidiendo al atardecer.

Se trata de dos escenas vividas hace tiempo y que he pintado en alguna ocasión. Técnicamente ahora son diferentes a las primeras que realicé hace años.

El tema que muestro en la parte superior recuerdo que lo pinté al oleo en gran formato.

Quiero decir con esto que ahora pinto de otro modo y técnicamente utilizo otro estilo por lo que quería probar con estos dos motivos que siempre me han gustado.

En el primer cuadro los colores azules cobran más protagonismo utilizando su gama en su sentido más amplio. Se trata de una escena quizás con contrastes más fuertes que el siguiente con los colores más suaves. Las siluetas de las personas son algo común que se acercan a buscar al mar. Algo muy bonito de ver al natural y difícil de plasmar.

Cuadro en acuarela de una marina en la playa de Somo frente a la ciudad de Santander.

Cuadro en acuarela de una marina en la playa de Somo frente a la ciudad de Santander.

En el siguiente cuadro sucede lo mismo. Algunas personas se acercan al mar pero esta vez en el horizonte se aprecia la ciudad de Santander con el perfil de sus edificios y la silueta inconfundible del Hotel Real.

Algunas personas llevan tablas de surf con la intención de capturar alguna ola que se aproxima a la playa.

Una franja parcialmente visible cruza de modo oblicuo la composición de este cuadro aportando un color ocre que aporta calidez a la escena.

Algunas acuarelas de Andalucía.

Una pareja de cuadros en acuarela realizados recientemente por encargo de dos lugares muy distintos de España en un mismo tamaño que forma una bonita pareja.

 

Recientemente he pintado estas dos acuarelas de dos lugares muy distintos de España. Se trata por un lado de una acuarela de una vista de la Plaza de España en Sevilla y por otro de un paisaje de la ciudad de Salamanca al otro lado de las orillas del río Tormes.

Ambos cuadros ofrecen una vista o paisaje arquitectónico de dos lugares muy diferente pero que tiene sentido a nivel compositivo presentarlos juntos por eso he decidido añadir las dos imágenes en paralelo para poder verlas de este modo.

El cielo una vez más en mi pintura adopta gran protagonismo como en muchos de mis cuadros realizados hasta la fecha ya que ocupa gran parte del espacio del cuadro realizado en distintos tonos azules y utilizando una pincelada que detalla muy bien cada parte del cuadro y mezclando los tonos y colores entre si.