Dos acuarelas de dos lugares de Madrid

Recientemente he terminado dos acuarelas de dos lugares muy distintos de Madrid.

El Paseo de Recoletos y un rincón del parque del Retiro en dos cuadros de mismo tamaño y formato.


En ocasiones pinto cuadros en pareja como en esta ocasión que he pintados estas dos acuarelas de dos lugares del centro de Madrid. Me gusta pintar lugares muy representativos de Madrid y también como es el caso lugares menos transitados o al menos obtener una mirada menos conocida de la ciudad ya que Madrid posee lugares de gran belleza y de mucha tranquilidad en una ciudad así.

Cuadro del Paseo de Recoletos .

Por un lado empezando por la izquierda una acuarela del Paseo de Recoletos en Madrid. Las sombras a lo largo del paseo marcan el trayecto y por otro lado fue el atractivo que me llevó a pintar este cuadro.

Los árboles también marcan el recorrido de colores amarillos, verdes en distintas tonalidades y con pinceladas pequeñas que pueden inspirar Impresionismo tal y como es ya que mi pintura respira mucho de influencias de la pintura Impresionista.

Al fondo algunas figuras se acercan hacia nosotros caminando por este paseo tranquilo que a pesar de estar en unas de las arterias más transitadas de Madrid aún permanece como hace años.

Cuadro del Parque del Retiro, Madrid.

A la derecha un cuadro de similar composición pero de un tema algo más íntimo, menos abierto.

Se trata de un cuadro de un rincón del Parque del Retiro en Madrid. Un rincón como digo tranquilo y sosegado donde poder descansar un poco y lo bonito es que ese vergel de tranquilidad está en mitad del centro de la ciudad de Madrid.

Un gato se acerca al seto de la derecha del cuadro acechando algo. Un elemento que es curioso en la acuarela ya que no hay presencia de figuras humanas alrededor pero si el gato lo que hace ver la tranquilidad el factor de la no presencia de personas en el cuadro.

En esta ocasión es un cuadro de comienzos de otoño con algunas hojas de los árboles amarillas por el comienzo de la estación.

Como digo una pareja de cuadros que he pintado con el propósito de pintar la misma composición en ambos cuadros. Puede recordar también las composiciones realizadas por Gustave Caillebotte

 

Un amanecer y un atardecer al óleo

Dos cuadros al oleo realizados en dos momentos del día muy distintos, un atardecer y un amanecer.

Hay dos momentos en el día que siempre los colores, la luz y los contrastes cambian mucho en poco tiempo creando sombras y momentos muy especiales.

Estos dos momentos son el amanecer y el atardecer. En los cuadros que presento a continuación he pintado estos dos momentos del día en dos cuadros al oleo de dos paisajes de Santander en dos puntos diferentes.

El primero es un atardecer en el faro del Cabo Mayor en Santander y el segundo un amanecer en el Paseo de Pereda también en la misma ciudad.En ambos cuadros el Sol es protagonista de cada pintura y como cosa curiosa no ocupa gran parte de cada cuadro pero si que la luz que desprende protagoniza cada obra.

 

Cuadro al oleo de un atardecer en el faro del Cabo Mayor, Santander

Atardecer en el faro del Cabo Mayor, Santander

En el primer cuadro el Sol se aprecia como un pequeño punto luminoso en el horizonte y torna de colores naranjas, amarillos que se mezclan con los azules y violetas a medida que movemos nuestra mirada hacia la parte superior del cuadro.

 

Cuadro al oleo de un amanecer en el Paseo de Pereda

Amanecer en el Paseo de Pereda

En el siguiente cuadro la luz cambia por completo al tratarse de un amanecer en el que el Sol sale desde el horizonte y aunque se sitúa a la misma altura prácticamente su luminosidad es diferente enfocando directamente todo mientras que en el anterior cuadro su luz cambiaba los colores.

Los tonos rosas y malvas son algo común en este cuadro donde las sombras se producen en la parte más inferior de la pintura.

Se aprecia la figura de alguna persona caminando a lo lejos del paseo. Y el famoso edificio del Real Club Nautico de Santander también se define al final del paseo sobre el agua.

Todo cambia con la luz y nuestra percepción de las cosas, de momentos vividos y lugares también.

Dos cuadros al oleo de flores.

Recientemente he estado trabajando en dos cuadros al oleo de un motivo similar y de igual formato y tamaño que hoy presento una vez terminados.

Pintar flores siempre es atractivo y a la vez siempre es un reto. La razón principal es que las flores siempre tienen una posición determinada y una caída concreta. Ocurre lo mismo con la luz y el color dependiendo como incida la luz y las sombras que se creen alrededor.

De este modo es vital observar bien el motivo antes de pintarlo. La observación en pintura es algo fundamental en cualquier pintura aunque cuando se pintan flores quizás lo sea más ya que cada flor y cada rama crecen de un modo determinado ya también se iluminan por el Sol de u modo muy particular generando sombras a la vez en diferentes partes.

Los dos cuadros de flores en el estudio de pintura

Los dos cuadros de flores en el estudio de pintura

En la primera imagen se puede apreciar la pareja de cuadros en mi estudio. Los he querido fotografiar juntos.

Uno junto a otro para que se pudieran ver a la vez ya que tiene sentido al ser concebidos como una pareja de cuadros.

Aunque la luz artificial al alejarme para hacer la imagen conjunto ha tocado algo los colores más abajo se pueden ver los cuadros con su luz y color real fotografiados individualmente.

 

Ambos cuadros tienen una pincelada de estilo muy impresionista al igual que la composición general de las obras. No he querido pintar el cielo sino centrar la atención en las flores por lo que toda la vegetación ocupa toda la superficie de los cuadros.

Por otro lado la vegetación y otras plantas que rodean a las flores hacen que destaquen más y contrasten con diferentes valores de color y contraste.

Pintando cuadros en pareja de diferentes series

Dos cuadros al oleo de Jávea.

 

Siempre me ha gustado pintar cuadros por parejas, es decir, pintar dos temas diferentes de un mismo lugar. En el caso que comento aquí lo he realizado recientemente con cuatro paisajes de dos zonas de España muy distintas, una en la costa de Alicante en Jávea y otra en la provincia de Segovia en Castilla y León.

Esto confiere que los cuatro cuadros que presento a continuación sean muy diferentes en el paisaje pero entre ellos al haber sido pintados en en mismo tiempo no hay mucha diferencia en cuanto a técnica se refiere.

 

Cuadro al oleo de un paisaje del monte Montgó en Jávea

Cuadro al oleo de un paisaje del monte Montgó en Jávea

En primer lugar empezando por el primer cuadro sobre estas líneas un paisaje de Jávea pero algo diferente a lo que suelo pintar en cuanto al mar tan bonito que se puede apreciar en este lugar sino más bien un paisaje de interior. Con la zona del pueblo antigua bajo la silueta enorme del monte Montgó.

Se trata de un paisaje de interior que en la zona de Alicante hay muchos y de gran belleza aunque predominen siempre los paisajes de mar. En primer término se puede ver en el cuadro unos naranjos entre una vegetación con pequeñas flores amarillas silvestres y entre las ramas de los naranjos en la lejanía se aprecian las fachadas blancas resplandecientes por la luz del sol de las casas de Jávea.

Sorolla pasó aquí temporadas y dijo que aquí lo tenía todo en cuanto a motivos y luz. Todos los motivos que podía pintar estaban allí. Un cuadro de pequeñas dimensiones con una pincelada suelta y algo pequeña en ocasiones de estilo impresionista.

 

El Cabo de San Antonio, Jávea

El cabo de San Antonio, Jávea

En el siguiente cuadro al oleo también de Jávea se ve el Mar Mediterráneo esta vez desde lo alto del Cabo de San Antonio aunque no es un cuadro de una marina ni un cuadro en el que el mar sea protagonista o tenga una presencia que nos atrape.

El motivo principal de este cuadro cuando lo pinté era retratar las paredes inmensas en forma de acantilado que caen y los colores de las rocas. Siempre me ha parecido que las rocas de la costa del Mediterráneo en general en ciertos lugares más que en otros poseen una luminosidad increíble cuando el sol se proyecta sobre ellas.

Y me parecía muy bonito poder hacerlo desde lo alto de este lugar tan conocido en Jávea. En el centro subiendo por la ladera lentamente dos personas pasean como se puede ver por el color de sus ropas entre una hierba de colores ocre donde algún verde también aparece y algunas amapolas con sus colores rojos en primer término.

Sobre el mar en la lejanía algunos barcos dejan su estela cada cual en distintas direcciones.

 

Es por tanto una pareja de cuadros de Jávea del interior que se complementan muy bien pero sin llegar a ser cuadros con tonos o colores similares aunque el tema y la técnica si lo es.

Dos cuadros al oleo de Segovia.

Cuadro al oleo de un paisaje de Segovia

Cuadro al oleo de un paisaje de Segovia

Por otro lado he pintado otros dos cuadros con un tema muy diferente y de un motivo también muy distinto.

Se trata de dos paisajes de la provincia de Segovia. Por un lado y por orden de aparición he pintado este cuadro al oleo de una vista de la ciudad de Segovia desde los alrededores donde se puede contemplar el perfil de la ciudad con algunos de los edificios más destacados como la Catedral o el Alcázar.

Abajo a la derecha se puede ver la pequeña iglesia templaria de la Vera Cruz. Los colores ocres, amarillos muy claros indican un paisaje de verano. El Guadarrama al fondo muy claro detrás de la ciudad deja ver su silueta característica divisoria de las dos Castillas.

Al igual que los cuadros anteriores este cuadro también posee un estilo impresionista muy definido tanto por la composición como por la técnica empleada en todos los cuadros similar.

Es bueno poder encontrar lo que buscamos a nivel artístico y trabajar sobre ello y que todos los cuadros tengan un hilo conductor similar y sean redondos en cuanto a técnica y estilo y no cambien demasiado de unos a otros a pesar como es lógico de la evolución de cada artista.

Cuadro al oleo de Pedraza

Cuadro al oleo de Pedraza

En el siguiente cuadro al oleo presento una vista de Pedraza que a primera vista tal y como un amigo me ha comentado recientemente recuerda a los cuadros de pequeño formato que Camille Corot pintara en su día sobre estudios de lugares determinados a lo largo de sus viajes.

Un cuadro de pequeño formato como digo de una vista de un lugar muy pintoresco y bonito, la villa de Pedraza en la provincia de Segovia.

Estos dos cuadros tienen tema y técnica igual aunque no tamaño pero lo bonito es realizar parejas de cuadros o series y verlas a la vez y lo más importante profundizar sobre un tema en concreto ya que de este modo se conoce el tema tratado.

Dos acuarelas de dos marinas al atardecer.

Dos cuadros en acuarela de dos marinas de atardeceres en dos playas.

Presento dos cuadros con una composición similar y colores algo distintos pero de igual tamaño en los que la luz es protagonista absoluto.

Cuadro en acuarela de un contraluz al atardecer.

Cuadro en acuarela de un contraluz al atardecer.

En los últimos días he pintado dos escenas en las que la luz es el denominador común.

Se trata de dos cuadros en acuarela de dos marinas en los que las siluetas de las personas se recortan por el efecto de al luz incidiendo al atardecer.

Se trata de dos escenas vividas hace tiempo y que he pintado en alguna ocasión. Técnicamente ahora son diferentes a las primeras que realicé hace años.

El tema que muestro en la parte superior recuerdo que lo pinté al oleo en gran formato.

Quiero decir con esto que ahora pinto de otro modo y técnicamente utilizo otro estilo por lo que quería probar con estos dos motivos que siempre me han gustado.

En el primer cuadro los colores azules cobran más protagonismo utilizando su gama en su sentido más amplio. Se trata de una escena quizás con contrastes más fuertes que el siguiente con los colores más suaves. Las siluetas de las personas son algo común que se acercan a buscar al mar. Algo muy bonito de ver al natural y difícil de plasmar.

Cuadro en acuarela de una marina en la playa de Somo frente a la ciudad de Santander.

Cuadro en acuarela de una marina en la playa de Somo frente a la ciudad de Santander.

En el siguiente cuadro sucede lo mismo. Algunas personas se acercan al mar pero esta vez en el horizonte se aprecia la ciudad de Santander con el perfil de sus edificios y la silueta inconfundible del Hotel Real.

Algunas personas llevan tablas de surf con la intención de capturar alguna ola que se aproxima a la playa.

Una franja parcialmente visible cruza de modo oblicuo la composición de este cuadro aportando un color ocre que aporta calidez a la escena.

Dos marinas en acuarela de Galicia

Una pareja de acuarelas que he pintado recientemente de dos cuadros en acuarela de Galicia.

 

Se trata de dos cuadros de igual formato realizados en acuarela que he pintado recientemente. Son marinas de la costa gallega en la que se retratan dos lugares diferentes.

Por un lado en el cuadro de la derecha un cuadro de una marina de la Costa da Morte en la que un temporal azota la costa. En el cuadro el cielo con muchas nubes cae sobre el mar y en el centro pro un claro entra la luz del sol de tono amarillo que ilumina el fondo y el mar también.

El otro cuadro es una marina de La Coruña en la que también con un mar embravecido de colores verdes y azules se sitúa ante nosotros bajo un cielo que tiene cierto movimiento de color gris que cae verticalmente y horizontalmente sobre el mar.

Es muy interesante estudiar el comportamiento del mar y el cielo con una atmósfera como la que muestro en estos dos cuadros tal y como lo hicieran John Constable o Eugene Boudin.

 

Cuadro al oleo de un paisaje del Canal de Castilla

Tras un periodo dedicado a realizar pintura impresionista he vuelto al camino para realizar una pintura que se acerca al pre-Impresionismo o la pintura de la Escuela de Barbizón.

 

Paisaje del Canal de Castilla, oleo sobre lienzo

Paisaje del Canal de Castilla, oleo sobre lienzo

Siempre he creído que pintar en realidad lo sabe hacer todo el mundo y con el tiempo y trabajo la técnica se aprende y se acaba pintando o representando la realidad. Ahora bien, pintar no es sólo eso y la parte más difícil de la pintura en mi opinión es crear una obra consistente y mantener el rumbo firme creando un tipo de pintura por el que nos reconozcan y sepan que ese cuadro que se está viendo en ese momento tiene el inequívoco estilo nuestro.

Esto es lo realmente difícil. Con el cuadro que presento a continuación se puede decir que me ha devuelto al camino de nuevo del que había salido.

Tenía un amigo que solía comentarme que no hay que hacer excursiones innecesarias por senderos que no conducen a ninguna parte y hay que mantenerse firme en lo que deseamos hacer y olvidarse de influencias u otros motivos que nos hacen abandonar nuestro camino. Eso está bien pero a veces forma parte del proceso de aprendizaje del propio artista.

Como comentaba antes tras unos años tendiendo en mi pintura a una técnica impresionista he vuelto a ese medio camino entre la pintura del Impresionismo y el Romanticismo tardío, lo que hicieron los artistas de la Escuela de Barbizón.

Mis hijos bajo el gran árbol

Mis hijos bajo el gran árbol

Hace muchos años en mis primeras exposiciones y cuadros ya se podía vislumbrar lo que hoy he terminado haciendo. Hay comentarios de personas que sin saber porqué se te quedan grabados y recuerdo un día que una persona en una exposición de pintura me dijo que mi pintura el recordaba a algunos cuadros de artistas de la escuela de Barbizón, algo curioso que sin saber con el paso del tiempo volvería al mismo lugar del que salí.

A veces la meta o lo que buscamos está junto a nosotros, tan cerca que no podemos verlo y nos perdemos por desiertos buscando algo que con el tiempo hallaremos en nuestro hogar.