De norte a sur | Cuadros al oleo de Cantabria y Andalucía

Cuadro al oleo de un paisaje de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)

Cuadro al oleo de un paisaje de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)

Hoy presento dos paisajes muy distintos y realizados al óleo recientemente.

Se trata de un cuadro al óleo de un paisaje de Sanlúcar de Barrameda y una marina de Cantabria donde se puede apreciar diferente luz.

De norte a sur con una luz muy diferente son estos dos cuadros que he pintado recientemente al oleo y en el mismo tamaño de 55×38 cms.

Se trata de dos paisajes en los que el mar es un elemento en común pero que se representa de muy diferente modo como se puede apreciar en las imágenes que ilustran este comentario.

 

España es como un pequeño continente debido a la riqueza de su diversidad en todo tipo de aspectos y también en el paisaje. Por eso es muy diferente el mar y el clima del norte y del sur. Cambia todo y ahí reside su riqueza.

Me anime a pintar estas dos escenas de mar con un concepto muy diferente.

En el primero empezando por la izquierda, se trata de una marina de la playa del Sable en Tagle (Suances) Cantabria. A diferencia del siguiente este tiene una línea de horizonte muy alto dejando gran espacio del cuadro para el mar y los brillos que se reflejan debido a la luz del Sol que se refleja sobre este y que permanece escondido detrás de las nubes.

Se trata de un cuadro que evoca toda la magia del Mar Cantábrico, un lugar muy especial lleno de encanto y que he visitado en varias ocasiones lo que me ha llevado a pintar esta obra.

A continuación y también en paralelo a los lugares que he visitado he pintado el cuadro que adjunto sobre una escena de mar también pero con otro concepto.

Se trata de un paisaje de Sanlúcar de Barrameda en Cádiz. Un cuadro al óleo en el que el cielo acapara gran parte de la composición del cuadro. En la parte inferior un barco espera a recoger a sus viajeros para trasladarlos a la otra orilla de la desembocadura del río Guadalquivir. Este lugar se le conoce por el nombre de Bajo de Guía. Un lugar realmente bonito y con mucho encanto.

Inspirado por los cielos que el maestro Eugéne Boudín plasmó en su obra he recreado una escena muy conocida en este lugar tan bonito de la provincia de Cádiz que a pesar de haber muchas nubes en el cielo lo bonito de esta pintura es haber recreado al luz tan peculiar de esta parte de Andalucía.

 

 

 

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Marinas en acuarela, el mar en dos cuadros.

Dos acuarelas que he pintado recientemente de temas de la Costa de Galicia.

Se trata de dos marinas en acuarela de la costa de La Coruña en concreto de la parte de la costa conocida como Costa da Morte.

Acuarela de una marina de la Costa da Morte

Acuarela de una marina de la Costa da Morte

Costa de naufragios, leyendas y grandes temporales. Siempre ha sido un pilar fundamental en mi pintura. Siempre me ha gustado pintar este mar que evocan multitud de emociones al verlo incontrolable.

En la última semana he pintado estas dos acuarelas de una medida suficiente como para poder realizar unas pinceladas llenas de color y que me permitiera mezclar dichos colores y realizar pinceladas sin ataduras y poder plasmar el instante que contemplé. De modo que decidí utilizar una medida de 70×50 cms.

 

En la primera acuarela sobre estas líneas la orilla se traza oblicua de izquierda a derecha mientras que la línea del horizonte permanece recta. Esto propicia nuestra integración dentro del cuadro siendo protagonistas del mismo, como si paseáramos por esa playa contemplando el espectáculo que el mar ofrece en ese momento.

Marina en acuarela de Muxía, La Coruña

Marina en acuarela de Muxía, La Coruña

En la siguiente marina la composición de los elementos en el cuadro es distinta siendo el horizonte mas bajo y ocupando el cielo gran parte del cuadro.

Las rocas en la parte derecha son testigos inmóviles del paso del tiempo y sobre ellas el mar impacta con fuerza como se puede observar levantando una nube de espuma y agua.

Algunas gaviotas vuelan sobre este mar bravío y las olas de color verdoso dejan ver finas líneas de espuma que dibujan a su antojo la memoria milenaria avanzando hacia nosotros.

Las nubes de colores grises muchos más concentradas en la parte baja se mezclan con el horizonte azulado.

La intención primera era resaltar la fuerza incontrolable de los elementos y las historias que nos cuentan los mares cada vez que nos acercamos a ellos.

Información: Tel. 616 46 21 58
ruben@rubendeluis.com

Sitges, cuadro al oleo

Cuadro al oleo de Sitges

Cuadro al oleo de Sitges

Recientemente he terminado este cuadro al óleo que presento en este blog. Un tema sobre el que he estado trabajando hace unas semanas y que ya lo hice hace un tiempo en otro formato de menor tamaño.

Se trata de un paisaje panorámico de Sitges en la provincia de Barcelona. Un lugar muy conocido y que en esta ocasión he pintado al oleo en una vista desde el mar.

El Mar Mediterráneo de tonos azules que se mezclan en pequeños trazos horizontales creando una composición apaisada.

Azules ultramar, turquesas y verdes esmeraldas se mezclan para dar lugar a este cuadro de estilo impresionista con na pincelada muy característica en mi pintura.

El color ocre del fondo también contrasta con los colores de mar. Todos los edificios de colores ocre contrastan junto con un cielo azul muy claro.

La iglesia en el centro centra nuestra atención y desde este punto se abre nuestra mirada al paisaje y al resto de elementos.

Como por ejemplo los barcos que están junto a la línea de edificios y que se mezclan con los colores de estos y otros con su blanco intenso resaltan en el mar azul.

Más información sobre este cuadro.

Dos acuarelas de dos lugares de Madrid

Recientemente he terminado dos acuarelas de dos lugares muy distintos de Madrid.

El Paseo de Recoletos y un rincón del parque del Retiro en dos cuadros de mismo tamaño y formato.


En ocasiones pinto cuadros en pareja como en esta ocasión que he pintados estas dos acuarelas de dos lugares del centro de Madrid. Me gusta pintar lugares muy representativos de Madrid y también como es el caso lugares menos transitados o al menos obtener una mirada menos conocida de la ciudad ya que Madrid posee lugares de gran belleza y de mucha tranquilidad en una ciudad así.

Cuadro del Paseo de Recoletos .

Por un lado empezando por la izquierda una acuarela del Paseo de Recoletos en Madrid. Las sombras a lo largo del paseo marcan el trayecto y por otro lado fue el atractivo que me llevó a pintar este cuadro.

Los árboles también marcan el recorrido de colores amarillos, verdes en distintas tonalidades y con pinceladas pequeñas que pueden inspirar Impresionismo tal y como es ya que mi pintura respira mucho de influencias de la pintura Impresionista.

Al fondo algunas figuras se acercan hacia nosotros caminando por este paseo tranquilo que a pesar de estar en unas de las arterias más transitadas de Madrid aún permanece como hace años.

Cuadro del Parque del Retiro, Madrid.

A la derecha un cuadro de similar composición pero de un tema algo más íntimo, menos abierto.

Se trata de un cuadro de un rincón del Parque del Retiro en Madrid. Un rincón como digo tranquilo y sosegado donde poder descansar un poco y lo bonito es que ese vergel de tranquilidad está en mitad del centro de la ciudad de Madrid.

Un gato se acerca al seto de la derecha del cuadro acechando algo. Un elemento que es curioso en la acuarela ya que no hay presencia de figuras humanas alrededor pero si el gato lo que hace ver la tranquilidad el factor de la no presencia de personas en el cuadro.

En esta ocasión es un cuadro de comienzos de otoño con algunas hojas de los árboles amarillas por el comienzo de la estación.

Como digo una pareja de cuadros que he pintado con el propósito de pintar la misma composición en ambos cuadros. Puede recordar también las composiciones realizadas por Gustave Caillebotte

 

Un amanecer y un atardecer al óleo

Dos cuadros al oleo realizados en dos momentos del día muy distintos, un atardecer y un amanecer.

Hay dos momentos en el día que siempre los colores, la luz y los contrastes cambian mucho en poco tiempo creando sombras y momentos muy especiales.

Estos dos momentos son el amanecer y el atardecer. En los cuadros que presento a continuación he pintado estos dos momentos del día en dos cuadros al oleo de dos paisajes de Santander en dos puntos diferentes.

El primero es un atardecer en el faro del Cabo Mayor en Santander y el segundo un amanecer en el Paseo de Pereda también en la misma ciudad.En ambos cuadros el Sol es protagonista de cada pintura y como cosa curiosa no ocupa gran parte de cada cuadro pero si que la luz que desprende protagoniza cada obra.

 

Cuadro al oleo de un atardecer en el faro del Cabo Mayor, Santander

Atardecer en el faro del Cabo Mayor, Santander

En el primer cuadro el Sol se aprecia como un pequeño punto luminoso en el horizonte y torna de colores naranjas, amarillos que se mezclan con los azules y violetas a medida que movemos nuestra mirada hacia la parte superior del cuadro.

 

Cuadro al oleo de un amanecer en el Paseo de Pereda

Amanecer en el Paseo de Pereda

En el siguiente cuadro la luz cambia por completo al tratarse de un amanecer en el que el Sol sale desde el horizonte y aunque se sitúa a la misma altura prácticamente su luminosidad es diferente enfocando directamente todo mientras que en el anterior cuadro su luz cambiaba los colores.

Los tonos rosas y malvas son algo común en este cuadro donde las sombras se producen en la parte más inferior de la pintura.

Se aprecia la figura de alguna persona caminando a lo lejos del paseo. Y el famoso edificio del Real Club Nautico de Santander también se define al final del paseo sobre el agua.

Todo cambia con la luz y nuestra percepción de las cosas, de momentos vividos y lugares también.

Dos cuadros al oleo de flores.

Recientemente he estado trabajando en dos cuadros al oleo de un motivo similar y de igual formato y tamaño que hoy presento una vez terminados.

Pintar flores siempre es atractivo y a la vez siempre es un reto. La razón principal es que las flores siempre tienen una posición determinada y una caída concreta. Ocurre lo mismo con la luz y el color dependiendo como incida la luz y las sombras que se creen alrededor.

De este modo es vital observar bien el motivo antes de pintarlo. La observación en pintura es algo fundamental en cualquier pintura aunque cuando se pintan flores quizás lo sea más ya que cada flor y cada rama crecen de un modo determinado ya también se iluminan por el Sol de u modo muy particular generando sombras a la vez en diferentes partes.

Los dos cuadros de flores en el estudio de pintura

Los dos cuadros de flores en el estudio de pintura

En la primera imagen se puede apreciar la pareja de cuadros en mi estudio. Los he querido fotografiar juntos.

Uno junto a otro para que se pudieran ver a la vez ya que tiene sentido al ser concebidos como una pareja de cuadros.

Aunque la luz artificial al alejarme para hacer la imagen conjunto ha tocado algo los colores más abajo se pueden ver los cuadros con su luz y color real fotografiados individualmente.

 

Ambos cuadros tienen una pincelada de estilo muy impresionista al igual que la composición general de las obras. No he querido pintar el cielo sino centrar la atención en las flores por lo que toda la vegetación ocupa toda la superficie de los cuadros.

Por otro lado la vegetación y otras plantas que rodean a las flores hacen que destaquen más y contrasten con diferentes valores de color y contraste.

Pintando cuadros en pareja de diferentes series

Dos cuadros al oleo de Jávea.

 

Siempre me ha gustado pintar cuadros por parejas, es decir, pintar dos temas diferentes de un mismo lugar. En el caso que comento aquí lo he realizado recientemente con cuatro paisajes de dos zonas de España muy distintas, una en la costa de Alicante en Jávea y otra en la provincia de Segovia en Castilla y León.

Esto confiere que los cuatro cuadros que presento a continuación sean muy diferentes en el paisaje pero entre ellos al haber sido pintados en en mismo tiempo no hay mucha diferencia en cuanto a técnica se refiere.

 

Cuadro al oleo de un paisaje del monte Montgó en Jávea

Cuadro al oleo de un paisaje del monte Montgó en Jávea

En primer lugar empezando por el primer cuadro sobre estas líneas un paisaje de Jávea pero algo diferente a lo que suelo pintar en cuanto al mar tan bonito que se puede apreciar en este lugar sino más bien un paisaje de interior. Con la zona del pueblo antigua bajo la silueta enorme del monte Montgó.

Se trata de un paisaje de interior que en la zona de Alicante hay muchos y de gran belleza aunque predominen siempre los paisajes de mar. En primer término se puede ver en el cuadro unos naranjos entre una vegetación con pequeñas flores amarillas silvestres y entre las ramas de los naranjos en la lejanía se aprecian las fachadas blancas resplandecientes por la luz del sol de las casas de Jávea.

Sorolla pasó aquí temporadas y dijo que aquí lo tenía todo en cuanto a motivos y luz. Todos los motivos que podía pintar estaban allí. Un cuadro de pequeñas dimensiones con una pincelada suelta y algo pequeña en ocasiones de estilo impresionista.

 

El Cabo de San Antonio, Jávea

El cabo de San Antonio, Jávea

En el siguiente cuadro al oleo también de Jávea se ve el Mar Mediterráneo esta vez desde lo alto del Cabo de San Antonio aunque no es un cuadro de una marina ni un cuadro en el que el mar sea protagonista o tenga una presencia que nos atrape.

El motivo principal de este cuadro cuando lo pinté era retratar las paredes inmensas en forma de acantilado que caen y los colores de las rocas. Siempre me ha parecido que las rocas de la costa del Mediterráneo en general en ciertos lugares más que en otros poseen una luminosidad increíble cuando el sol se proyecta sobre ellas.

Y me parecía muy bonito poder hacerlo desde lo alto de este lugar tan conocido en Jávea. En el centro subiendo por la ladera lentamente dos personas pasean como se puede ver por el color de sus ropas entre una hierba de colores ocre donde algún verde también aparece y algunas amapolas con sus colores rojos en primer término.

Sobre el mar en la lejanía algunos barcos dejan su estela cada cual en distintas direcciones.

 

Es por tanto una pareja de cuadros de Jávea del interior que se complementan muy bien pero sin llegar a ser cuadros con tonos o colores similares aunque el tema y la técnica si lo es.

Dos cuadros al oleo de Segovia.

Cuadro al oleo de un paisaje de Segovia

Cuadro al oleo de un paisaje de Segovia

Por otro lado he pintado otros dos cuadros con un tema muy diferente y de un motivo también muy distinto.

Se trata de dos paisajes de la provincia de Segovia. Por un lado y por orden de aparición he pintado este cuadro al oleo de una vista de la ciudad de Segovia desde los alrededores donde se puede contemplar el perfil de la ciudad con algunos de los edificios más destacados como la Catedral o el Alcázar.

Abajo a la derecha se puede ver la pequeña iglesia templaria de la Vera Cruz. Los colores ocres, amarillos muy claros indican un paisaje de verano. El Guadarrama al fondo muy claro detrás de la ciudad deja ver su silueta característica divisoria de las dos Castillas.

Al igual que los cuadros anteriores este cuadro también posee un estilo impresionista muy definido tanto por la composición como por la técnica empleada en todos los cuadros similar.

Es bueno poder encontrar lo que buscamos a nivel artístico y trabajar sobre ello y que todos los cuadros tengan un hilo conductor similar y sean redondos en cuanto a técnica y estilo y no cambien demasiado de unos a otros a pesar como es lógico de la evolución de cada artista.

Cuadro al oleo de Pedraza

Cuadro al oleo de Pedraza

En el siguiente cuadro al oleo presento una vista de Pedraza que a primera vista tal y como un amigo me ha comentado recientemente recuerda a los cuadros de pequeño formato que Camille Corot pintara en su día sobre estudios de lugares determinados a lo largo de sus viajes.

Un cuadro de pequeño formato como digo de una vista de un lugar muy pintoresco y bonito, la villa de Pedraza en la provincia de Segovia.

Estos dos cuadros tienen tema y técnica igual aunque no tamaño pero lo bonito es realizar parejas de cuadros o series y verlas a la vez y lo más importante profundizar sobre un tema en concreto ya que de este modo se conoce el tema tratado.