Dos cuadros al oleo de flores.

Recientemente he estado trabajando en dos cuadros al oleo de un motivo similar y de igual formato y tamaño que hoy presento una vez terminados.

Pintar flores siempre es atractivo y a la vez siempre es un reto. La razón principal es que las flores siempre tienen una posición determinada y una caída concreta. Ocurre lo mismo con la luz y el color dependiendo como incida la luz y las sombras que se creen alrededor.

De este modo es vital observar bien el motivo antes de pintarlo. La observación en pintura es algo fundamental en cualquier pintura aunque cuando se pintan flores quizás lo sea más ya que cada flor y cada rama crecen de un modo determinado ya también se iluminan por el Sol de u modo muy particular generando sombras a la vez en diferentes partes.

Los dos cuadros de flores en el estudio de pintura

Los dos cuadros de flores en el estudio de pintura

En la primera imagen se puede apreciar la pareja de cuadros en mi estudio. Los he querido fotografiar juntos.

Uno junto a otro para que se pudieran ver a la vez ya que tiene sentido al ser concebidos como una pareja de cuadros.

Aunque la luz artificial al alejarme para hacer la imagen conjunto ha tocado algo los colores más abajo se pueden ver los cuadros con su luz y color real fotografiados individualmente.

 

Ambos cuadros tienen una pincelada de estilo muy impresionista al igual que la composición general de las obras. No he querido pintar el cielo sino centrar la atención en las flores por lo que toda la vegetación ocupa toda la superficie de los cuadros.

Por otro lado la vegetación y otras plantas que rodean a las flores hacen que destaquen más y contrasten con diferentes valores de color y contraste.

Sensaciones que puede expresar un cuadro

"El viento que agita las flores", oleo sobre lienzo, 65x50 cms

“El viento que agita las flores”, oleo sobre lienzo, 65×50 cms

Recientemente he pintado el cuadro que muestro a continuación. En apariencia se trata sólo de un paisaje de flores pero como en cada cuadro se esconde tras el multitud de sensaciones que a veces se perciben y otras nos tienen que empujar un poquito para poder entrar en el maravilloso mundo que el artista ha querido compartir con nosotros.

La idea de escribir algo sobre este aspecto me vino a la cabeza cuando pintaba un cuadro de flores en un paisaje. Se trataba de representar este bonito paisaje pero aportando algo más. Un paisaje de primavera o verano antes de la tormenta en el que el cielo comienza a oscurecerse pero de un modo muy sutil sin ver nubes grises en el entorno pero con la sensación que aporta la luz tan característica de este momento generando una luz más opaca más tenue pero sin perder la luminosidad.

Otra de las sensaciones que me apetecía añadir es la del viento que agita las flores como finalmente decidí titular este cuadro. Este aspecto del cuadro quizás sea el más complicado de representar porque para ofrecer esa sensación hay que dotar de movimiento a las flores pero de un modo muy sutil ya que no se trata de un vendaval sino de una ligera brisa racheada propia del preludio de una tormenta por lo que las flores se mueven para ambas partes.

Los árboles del horizonte también tienen su importancia ya que aportan mayor movimiento al conjunto del cuadro. Por eso ese tipo de árboles no muy grandes, mas bien bajos pero con ramas finas y cortas que aportan ese ligero y sinuoso movimiento capaz de reflejar esa sensación. No obstante es tan sutil que hay que afinar mucho y aportar una especial sensibilidad a estos elementos de la pintura.

Esto es una de las cosas más bonitas de la pintura, ahora veamos un cuadro de Turner y sus tormentas o un interior de Veermer con su quietud y silencio o el mar de las playas de Sorolla y veremos la cantidad de sensaciones que estos artistas recogieron para que pudiéramos disfrutar de esos momentos como lo hicieron ellos.

Velero llegando a puerto,  J.M.W. Turner

Velero llegando a puerto, J.M.W. Turner

Recomiendo que se pulse sobre la imagen para ver el cuadro al completo y poco a poco se mire con paciencia y sin prisa para notar ese viento en nuestro rostro. 🙂

Abstracciones en un cuadro de un paisaje de flores

Cuadro de un paisaje de flores en acuarela

Cuadro de un paisaje de flores en acuarela

Cada vez que realizo un cuadro ya sea en acuarela o en óleo suelo acercarme a la pintura y mirarlo con detenimiento. Ver esas manchas por las que está compuesto el cuadro y que poco a poco según nos alejamos toma forma. Estas manchas o pinceladas en muchas ocasiones carentes de línea donde el cuadro se compone del color sólo y se realiza partiendo de la base del color.

En gran medida hay una parte muy instintiva a la hora de realizar un cuadro como el que presento aquí y del que he realizado un breve vídeo que también he añadido a este comentario ya que me parecía interesante para tener otra referencia de lo que explico.

Las pinceladas del cuadro con poco pigmento y muy diluidas en agua se unen unas a otras generando multitud de formas unas voluntarias y otras no y enlazándose entre sí. A medida que se van secando se van añadiendo nuevas capas de color pero con más pigmento con el color más puro de modo que se trabaja de claro a oscuro que es como trabajo con acuarela aunque hay que añadir que no hay que abusar del color para que el resultado sea homogéneo y es aquí donde reside el secreto e este tipo de cuadros, la cantidad y el equilibrio entre el color y el agua.

¿Cuál es la cantidad y proporción de cada cosa? 🙂 la respuesta se obtiene pintando muchas de modo que dependiendo del resultado que quedamos añadiremos más agua o más color.

Un momento de luz en un cuadro al oleo

Patio con tiestos en verano, oleo sobre lienzo

Patio con tiestos en verano, oleo sobre lienzo

Hoy os presento un cuadro al óleo recién terminado de un rincón muy peculiar. Se trata de un patio muy antiguo en el que se aprecian una serie de tiestos colocados en fila que aportan mucho colorido a la escena pero lo más importante quizás de este cuadro es la luz del momento. Normalmente paso por delante de este lugar y siempre he tenido la tentación de pintarlo hasta que finalmente me he decidido ya que la luz de mediodía es muy buena en este lugar y podría recrear una atmósfera de tranquilidad y tibia propia de primavera. Hice algunas fotografías para posteriormente poder trabajar sobre la pintura y pasado un año me eh metido de lleno a realizar este cuadro y este es el resultado final, espero que os guste.