Acuarelas de temas de montaña

Dos cuadros pintados en acuarela recientemente sobre dos paisajes de sierra o de montaña de dos provincias diferentes con una luz muy distinta.

La acuarela permite recrear aunque con poco margen de error estos dos paisajes.

La Sierra de Guadarrama en su vertiente sur en Madrid y la Sierra Mágina en Jaén.

 

Siempre he pintado con acuarela. El motivo por el cual empecé a pintar acuarela hace muchos años cuando era un adolescente que comenzaba a querer hacer de su pasatiempo una profesión fue que en mi casa no había mucho espacio y la acuarela permite poco espacio para trabajar y además los materiales utilizados no ensucian apenas ni huelen por lo que es bastante limpio y a la vez es una técnica que permite al utilización del color y otros efectos.

 

A lo largo de los años he ido experimentando con la acuarela, he estudiado a artistas clásicos que utilizaron la acuarela como soporte complementario a sus otras técnicas no denostando esta técnica como Joseph Mallord William Turner, Mariano Fortuny, John Singer Sargent, etc…y otros artistas contemporáneos donde poder aplicar y técnicas distintas. Siempre claro está con la meta de encontrar nuestro estilo.

Así he llegado hasta este punto en el que os muestro estas acuarelas de pequeño formato. Defendiendo siempre el pequeño formato, insistiendo que el tamaño de la obra no determina su valor, y siempre encontrando una gran atracción por el trabajo en pequeño formato.

Cuadro en acuarela de la Sierra de Guadarrama.

Cuadro en acuarela de la Sierra de Guadarrama. 33×19 cms.

Dicho esto os presento sobre estas líneas un paisaje del Guadarrama desde la zona norte de Madrid donde se puede apreciar el perfil montañoso de la conocida como Cuerda Larga que es el cordel que une un punto de la sierra con otro de un lado a otro y que desde la ciudad de Madrid se aprecia en algunos puntos.

En esta caso he pintado la sierra en una vista nevada y en la zona más próxima a nosotros se aprecian dehesas de encinas de tonos ocre y verdes tierra que salpican la geografía del paisaje.

En tonos rosados el curioso paisaje de la Pedriza donde las piedras tienen otros tonos y está más próximo a nosotros mientras que las otras montañas azuladas adquieren este color en la lejanía debido a la gran cantidad de montes de pinos y robledales que lo forman.

Elegí un formato panorámico para esta pintura ya que deseaba recoger y capturar este paisaje y perfil de estas montañas y este formato propiciaba esto.

Cuadro en acuarela de la Sierra Mágina en Jaén.

Cuadro en acuarela de la Sierra Mágina en Jaén. 33×19 cms.

Por otro lado he pintado un paisaje en acuarela de la Sierra Mágina en la provincia de Jaén donde en este caso se advierte una variedad de tonos muy pardos y las montañas en la lejanía adquieren un tono más violeta y magenta mezclado con las de tonos azulados.

Una luz que el cielo con unas nubes que lo cruzan de lado a lado proyectan la luz sobre este paisaje de la provincia de Jaén que linda con la provincia de Granada y desde el que se aprecian campos de olivares y poblaciones diminutas en la distancia.

Muchos elementos con pinceladas pequeñas mezcladas entre si con muchos matices de color que forman este bonito paisaje de la provincia de Jaén. Al igual que el cuadro que le precede en este también con un formato panorámico recoge toda la amplitud del paisaje.

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Cuadros de Gran Vía de Madrid. Homenaje a la Gran Vía

Recientemente he participado en la exposición colectiva “Behind the secenes: más allá de la Gran Vía”.

Hoy mnuestro cada uno de los tres acuarelas de tres puntos distintos de la Gran Vía con los que he participado en esta exposición.

Cuadro en acuarela de la Gran Vía de Madrid desde la calle de Alcalá

Cuadro en acuarela de la Gran Vía de Madrid desde la calle de Alcalá. Acuarela, 70×50 cms

Recientemente he estado trabajando en esta serie de cuadros de Madrid pintados exclusivamente para la exposición que tendrá lugar en el Hotel Indigo de Madrid.

En esta ocasión he realizado estos tres cuadros de la Gran Vía de Madrid en tres obras desde tres puntos principales de esta famosa calle.

Desde el cruce de la calle de Alcalá con Gran Vía pasando por la Plaza de Callao hasta la bajada hacia la Plaza de España.

En el primer cuadro como comentaba se aprecia la subida desde la calle de Alcalá con el edificio Metrópolis en la esquina en una perspectiva algo vertiginosa con la iglesia de San José a la derecha con su fachada de tonos rojizos y el cielo en pinceladas pequeñas que se aclara a blanco en el horizonte desde el azul intenso de la parte más superior hasta casi el blanco del fondo, algo que casi sucede en los tres cuadros.

Cuadro en acuarela de la Gran Vía desde Callao

Cuadro en acuarela de la Gran Vía desde Callao: Acuarela, 70×50 cms

En la siguiente obra nos situamos en la Plaza de Callao donde nos giramos y miramos de donde subimos para ver la bajada de la calle y el famoso edificio de Telefónica a la izquierda, hoy día sin la antena de color rojo y blanco pero que he pintado ya que en el momento que decidí pintarlo aún estaba provisto de ella.

Los taxis, autobuses y turismos se acumulan en el cruce para girar. Las sombras de unos edificios junto a otros se alargan a través de las fachadas a ambos lados de la calle y al igual que sucede con el cuadro anterior en este el cielo juega un papel importante también ocupando gran parte del cuadro difuminándose en el horizonte.

Cuadro en acuarela de la Gran Vía hacia Plaza de España

Cuadro en acuarela de la Gran Vía hacia Plaza de España. Acuarela, 70×50 cms

Finalmente con la última obra nos situamos casi llegando a Plaza de España en el último tramo de la Gran Vía donde se alza ante nosotros la Torre de Madrid, otro de los edificios más conocidos de la ciudad. Peatones esperan a que el semáforo les de paso mientras que nosotros nos asomamos al pavimento para poder ver la ancha avenida y sus edificios.

Dos acuarelas de dos lugares de Madrid

Recientemente he terminado dos acuarelas de dos lugares muy distintos de Madrid.

El Paseo de Recoletos y un rincón del parque del Retiro en dos cuadros de mismo tamaño y formato.


En ocasiones pinto cuadros en pareja como en esta ocasión que he pintados estas dos acuarelas de dos lugares del centro de Madrid. Me gusta pintar lugares muy representativos de Madrid y también como es el caso lugares menos transitados o al menos obtener una mirada menos conocida de la ciudad ya que Madrid posee lugares de gran belleza y de mucha tranquilidad en una ciudad así.

Cuadro del Paseo de Recoletos .

Por un lado empezando por la izquierda una acuarela del Paseo de Recoletos en Madrid. Las sombras a lo largo del paseo marcan el trayecto y por otro lado fue el atractivo que me llevó a pintar este cuadro.

Los árboles también marcan el recorrido de colores amarillos, verdes en distintas tonalidades y con pinceladas pequeñas que pueden inspirar Impresionismo tal y como es ya que mi pintura respira mucho de influencias de la pintura Impresionista.

Al fondo algunas figuras se acercan hacia nosotros caminando por este paseo tranquilo que a pesar de estar en unas de las arterias más transitadas de Madrid aún permanece como hace años.

Cuadro del Parque del Retiro, Madrid.

A la derecha un cuadro de similar composición pero de un tema algo más íntimo, menos abierto.

Se trata de un cuadro de un rincón del Parque del Retiro en Madrid. Un rincón como digo tranquilo y sosegado donde poder descansar un poco y lo bonito es que ese vergel de tranquilidad está en mitad del centro de la ciudad de Madrid.

Un gato se acerca al seto de la derecha del cuadro acechando algo. Un elemento que es curioso en la acuarela ya que no hay presencia de figuras humanas alrededor pero si el gato lo que hace ver la tranquilidad el factor de la no presencia de personas en el cuadro.

En esta ocasión es un cuadro de comienzos de otoño con algunas hojas de los árboles amarillas por el comienzo de la estación.

Como digo una pareja de cuadros que he pintado con el propósito de pintar la misma composición en ambos cuadros. Puede recordar también las composiciones realizadas por Gustave Caillebotte

 

Pintar Madrid

Algunos cuadros al óleo de Madrid

A lo largo de los últimos años he realizado algunos cuadros al óleo y en acuarela de Madrid. Todo cambia y mi pintura y el modo de entenderla también.

Hoy me gustaría repasar algunos de los cuadros que he realizado en los últimos tiempos tanto en óleo como en acuarela de la ciudad de Madrid.

Cuadro al óleo de una panorámica de Madrid

Cuadro al óleo de una panorámica de Madrid

No hace mucho que miraba el cuadro que aparece sobre estas líneas de una vista de la ciudad de Madrid y que pinté por encargo hace unos años. Era un cuadro de gran formato de una vista de la parte norte de la ciudad en el que se veían algunos de los edificios más destacados de su perfil con una luz de tarde algo anaranjada y rosácea con tonos morados y en el que una gran sombra cubría la zona inferior del cuadro dejando de manifiesto las nubes del cielo.

Hay una zona vital en este cuadro que es sin duda la zona inferior oscura en la que se acrecienta la luz en la parte superior de la línea de los edificios. Este contraste de claro y oscuro, de luz y sombra hace que el cuadro cobre una personalidad propia. A veces este tipo de detalles en la pintura es lo que hace cobrar protagonismo en un cuadro. Es decir no es si el elemento principal que sería la ciudad en este caso sino la luz que envuelve el cuadro.

Un fenómeno secundario se convierte en principal, si no fuera por este momento de luz el cuadro probablemente nos diría otras cosas, no por ello sería peor ni mejor pero sería diferente.

El color y las nubes es otro elemento a destacar de este óleo. Se trata de la combinación de los colores de las nube y la ciudad. Tonos rosas, violetas, ocres anaranjados combinan con las tonalidades de los edificios de la ciudad donde se encuentran también estos colores.

Hoy no pintaría así esas nubes, no crearía esa masa de color sino que utilizando una pincelada más pequeña y fina las compondría. Como decía al comienzo mi pintura ha cambiado con el tiempo y el modo de entenderla también al igual que el modo de entender el paisaje y el color. No quiere decir que sea ni peor ni mejor antes o ahora, simplemente ha cambiado.

Cuadro en acuarela de una vista de Madrid

Cuadro en acuarela de una vista de Madrid

Otro de los cuadros de Madrid que he pintado últimamente y que es contrario al que he descrito antes es esta vista de una zona de Madrid con mucha más historia. Se trata de una vista desde el lago de la Casa de Campo en invierno. Se trata de una acuarela y la técnica lo cambia todo ya que el modo de interpretar el paisaje con acuarelas es diferente al óleo. También cambia que es un cuadro reciente a diferencia del anterior y esto se aprecia tanto en la técnica utilizada como en el acabado.

Una vista de un lugar muy peculiar de Madrid que es esta vista desde el Lago de la Casa de Campo en la que se ve el Palacio Real y la antena del edificio de La Telefónica ubicado en la Gran Vía.

Se trata de una vista que ha cambiado poco en los últimos años y se ha mantenido así desde hace siglos con las lógicos cambios como es natural en una ciudad como Madrid aunque el paisaje que he pintado está orientado hacia la parte antigua y por eso es prácticamente imposible que pueda cambiar mucho.

Es una acuarela de tonos muy suaves y de pincelada pequeña y ligera y con gran luminosidad al fondo entre nubes con una neblina muy típica de una mañana de invierno en esta zona debido al río Manzanares que pasa por allí.

Se podría decir que es una vista muy impresionista pintada con acuarelas de esta zona de la ciudad. Con un tratamiento del color y de la luz algo complejo en el cuadro y con varias capas de pintura hasta lograr el efecto deseado.

Son dos cuadros muy distintos entre sí por lo que es muy distinto el tratamiento del color pero también lo es porque entre los dos cuadros hay un espacio de dos años y es lo que hace diferente también el tratamiento del paisaje.

Es bueno siempre comparar nuestro trabajo en el tiempo y volver la vista atrás y ver cómo era nuestra obra hace unos años y cómo es en al actualidad aunque sea en diferentes técnicas y el tema sea el mismo en este caso paisajes de Madrid. Es muy interesante hacer crítica de nuestra obra y así ver su evolución para al final saber el camino que deseamos recorrer.

Dos cuadros al óleo de técnica impresionista

Un paisaje urbano y un cuadro de montaña

Dos cuadros pintados por encargo a partir de dos fotografías

Cuadro de un paisaje del pico Aneto en los Pirineos

Cuadro de un paisaje del pico Aneto en los Pirineos

Os presento dos cuadros al óleo en los que he estado trabajando últimamente. Se trata de dos cuadros de dos paisajes muy diferentes en cuanto a tema pero no a lo que podemos llamar estilo o técnica utilizada. Se trata de dos cuadros  que he realizado por encargo a partir de dos fotografías que recibí.

El primero que presento en la parte superior es de un paisaje de los Pirineos en concreto de la zona de Aragón. Se trata de una vista del pico Aneto desde una pradera con una luz muy particular y con una pincelada impresionista que caracteriza mi pintura. En este cuadro y desde una pradera se puede observar cómo el pico con apenas nieve en la cumbre se alza entre sombras de color azulado y tonos violetas.

El cuadro tiene gran cantidad de pequeñas pinceladas que se unen unas sobre otras hasta formar un mosaico de color que da forma al conjunto completo de la composición del cuadro. Gran cantidad de capas de pintura han sido utilizadas en este cuadro para su composición. Se trata de una técnica que requiere paciencia ya que los primeros pasos de la realización del cuadro no son muy gratificantes hasta que poco a poco se va obteniendo el resultado deseado, se trata de ir añadiendo pequeñas pinceladas sueltas en diferentes direcciones de modo que cada zona del cuadro está compuesta por estas diminutas pinceladas y al alejarnos podemos comprobar cómo adquiere forma este cuadro.

Las nubes en la zona del cielo en la parte superior izquierda equilibran el cuadro junto con las zonas de montaña en la parte derecha y es importante este elemento en el cuadro ya que si no estuvieran se vería la superficie del cielo con un vacío en esta lugar.

Cuadro al óleo de la Plaza de Cibeles

Cuadro al óleo de la Plaza de Cibeles

Por otra parte está el cuadro de la Plaza de Cibeles en Madrid que también está pintado con la misma técnica que el cuadro anterior pero esta vez la atención se centra en un paisaje urbano en el que se aprecia la subida de la calle Alcalá desde la Plaza de Cibeles. También realizado con pinceladas en diferentes direcciones posee una gran viveza y movimiento y parece que pasáramos por allí y en movimiento hiciéramos una fotografía.

El cielo tiene una pincelada vertical mientras que el suelo del asfalto es en sentido horizontal.

Pintar este tipo de cuadros siempre es agradable sobre todo si están realizados por encargo y son para regalar como es el caso. Son temas con los que me siento muy bien pintando ya que es  muy bonito ver como el cuadro se va componiendo poco a poco.

Es un proceso lento la técnica que utilizo en pintura ya que requiere varias sesiones en las que se van realizando por bloques en cada parte del cuadro de modo que al final encajan unos y otros uniéndose todas las pinceladas entre sí.

Cada tema a pesar de las diferencias que pueda haber entre ambos es muy gratificante el pintarlos ya que son muy atractivos cada uno en su tema. La dirección de cada pincelada ofrece viveza y movimiento a la escena y hace que el cuadro también tenga consistencia.

Un cuadro de una acuarela de la Gran Vía de Madrid en cuatro pasos

Desde hace un tiempo muchos sois los que me enviáis mensajes pidiéndome que realice un vídeo en el que muestre la realización de una acuarela ya que es una técnica con la que mucho no os sentís cómodos.

Con acuarela se trabaja de un modo diferente al óleo, de claro a oscuro, al contrario que sucede con la pintura al óleo.

Dentro de la técnica de la acuarela cabe destacar que existen muchas posibilidades y hay total libertad para realizar este tipo de cuadros con otra técnica. Cada artista debe ajustarse y encontrar la técnica que le permita elaborar el trabajo que desea. Por mi parte muestro la que suelo utilizar que se ajusta a la técnica utilizada por acuarelistas desde hace siglos como John Sell Cotman o William Turner. No tiene porque ser esta pero dado el interés que suscita la técnica que empleo he pensado que os gustaría ver un vídeo en el que de modo sencillo se puedan apreciar en cuatro pasos cómo realizo una de estas acuarelas, en concreto una escena de la Gran Vía de Madrid.

  1. Primero como se puede apreciar en el vídeo realizo un dibujo a lápiz que se puede decir que es la base sobre la que pintaremos. No se trata de hacerlo muy perfecto, no coloreamos un dibujo a lápiz, esto sería una equivocación, se trata de realizar un pequeño bosquejo que nos sirva de guía para realizar una buena composición y añadir el color más adelante.
  2. Comienzo a añadir color pero de un modo muy sutil con mucha agua y poco color determinando las zonas con cada color para más adelante utilizar más pigmento
  3. En este paso se comienzan a añadir algunos detalles más, aún no demasiados pero se determina mucho más el color en cada zona y podemos ver mejor cómo será el resultado final, añadimos valores más altos de color con más carga de pintura en cada zona y voy creando las sombras y partes más oscuras del cuadro, algo determinante en el cuadro. Se puede decir que en este paso puede cambiar todo en el cuadro y en su resultado final.
  4. En el último paso se añaden todos los detalles con pincel mucho más fino y de detalle, añadimos todas las pequeñas cosas que determinan lo que pinto.. Por ejemplo en este caso los detalles de los edificios, los balcones, las nubes, los coches y así hasta crear un conjunto más homogéneo que adquiera consistencia.

Espero que este pequeño comentario junto con el vídeo haya sido de ayuda y os haya servido para ver de un modo más claro y concreto cómo pinto una de mis acuarelas.

De la fotografía al cuadro

Bajo el gran árbol, oleo sobre panel

Bajo el gran árbol, oleo sobre panel

Foto tomada en Piñuercar, Madrid

Foto tomada en Piñuercar, Madrid

No hace mucho tiempo que pasando un día con mis familia en el campo tuve la ocasión de hacer una foto que en ese momento vi inmediatamente plasmada sobre un lienzo y pensé que quedaría muy bonito. En las imágenes que adjunto se puede aprecia la foto inicial y el cuadro al oleo terminado. No siempre suele ser así pero a veces como ya he contado por aquí en otras ocasiones las fotografías son de mucha ayuda para realizar un cuadro o por lo menos sirven de apoyo a la composición. No quiere decir esto que el color o el tono vayan a ser exactamente los de la foto pero ayudan a conseguir la idea primera que se persigue. El día a día es una gran oportunidad para tener la mirada bien entrenada y apreciar los motivos que salen a nosotros a menudo. Al igual que ocurre con las composiciones impresionistas me baso siempre en este tipo de situaciones cotidianas fugaces que salen a nuestro encuentro.