Madrid y el pintor Aureliano de Beruete, los escenarios de sus cuadros

Aureliano de Beruete dedicó gran parte de su obra a plasmar los paisajes de los alrededores de Madrid. Siguiendo el curso del río Manzanares se pueden contemplar aún los paisajes que este gran artista pintó con soltura. Aureliano de Beruete al parecer pudo dedicarse a la pintura debido a su desahogada situación económica lo que hizo que se dedicara a pintar lo que realmente quería pintar sin doblegarse a las modas o a los motivos que mejor vendían en la época y con la técnica que se requería en ese momento y de este modo adoptó una técnica impresionista muy suelta con gran carga de pintura en todas sus obras y en cuanto a motivos se centró en el paisaje de Madrid y alrededores aunque también pintó los lugares que visitó en sus viajes por Europa como Francia o Suiza.

A través de las siguientes fotografías que muestro a continuación se puede comparar el paisaje actual con el que pintó en su día el artista. Me parece interesante la comparación del paisaje sobre todo porque a día de hoy muchos de estos paisajes conservan prácticamente la misma vista y en otros casos ha cambiado bastante.

 

El primer cuadro en el que realizo la comparación es el cuadro del Puente de los Franceses. En el cuadro Beruete quiere resaltar el reflejo de los arcos del puente en el río Manzanares con una luz de tarde que entra por el lado izquierdo y proyecta las sombras donde se sitúa el pintor sobre el agua. Se trata de un trabajo excepcional en el que el punto de vista se centra muy bajo sin mostrar el cielo. Junto al cuadro vemos la imagen actual del puente pintado del mismo color. Este lugar está prácticamente igual a la época en la que el artista realizó este cuadro.

 

La siguiente vista quizás sea la que más ha cambiado respecto al cuadro original pintado por el artista en su día. Se trata de la orillas del Manzanares que Beruete pintó con gran soltura y maestría, ya que el efecto lo logra con una pincelada larga y a base de bastante carga de pintura.  Cierto es que la foto elegida para compararlo es bastante diferente en iluminación que la que tiene el cuadro pero nos podemos hacer una idea de cómo era esa zona de Madrid en esa época y cómo lo es en la actualidad aunque con el soterramiento de la circunvalación que ha pasado por aquí desde hace años se ha ganado mucho. Podemos apreciar en el cuadro los tendederos y las pequeñas chabolas al margen del río.

 

La última comparación entre cuadros y fotografías es esta vista de la Sierra de Guadarrama que Beruete pintara asomándose a las inmediaciones del Monte del Pardo, una de las reservas naturales más grandes y con más riqueza de paisaje cercana a Madrid o al Plantío de los Infantes por donde hoy día discurre la Autovía de la Coruña y que el entorno ha sido altamente modificado. Pero lo que sigue igual es el perfil de la Sierra de Guadarrama que habiendo sido declarado Parque Nacional recientemente conserva sus cumbres intactas y el paisaje si comparamos la última imagen es prácticamente igual al que en su día pintó el artista.

A este pintor le gustaba de mañana cargar todo el material de pintura necesario y desplazarse en coche o en tren a los puntos donde intuía que podía realizar lo que buscaba acompañado de un ayudante pasaba la mañana para asistir por las tardes al Ateneo y por las noches al Café Suizo a tertulias del momento.

Beruete realizó numerosos cuadros de muchos tamaños y creo que se le debería rendir un sincero homenaje a un paisajista que sentó el interés por un nuevo modo de ver la naturaleza y el entorno que nos rodea realizando una exposición en algunos de los Museos Nacionales que tenemos.

Cuadros al oleo en formato panoramico

Hoy os presento cuatro oleos que he pintado en los últimos meses de paisajes en formato panorámico de diferentes puntos de España. Se trata de paisajes y marinas que en una composición apaisada captan el paisaje que hay en ese momento. El primero es un paisaje del interior de Mallorca que aunque estamos acostumbrados a ver marinas y escenas de la costa Mallorquina ya que son realmente impactantes también hay un paisaje muy interesante en la zona interior ganadera y labriega de la isla. El paisaje elegido es el pueblo de Santanyi.

El siguiente cuadro siguiendo de izquierda a derecha es una vista de Santander desde la playa de Somo. Un cuadro de una vista en verano con un tiempo parcialmente despejado y con una luz de mañana en el que se pueden apreciar los edificios más representativos de la ciudad. De este mismo tema el oleo que se sitúa debajo del mismo es también de la ciudad de Santander pero sin embargo visto desde la playa del Sardinero y en el que se aprecia una silueta de al península de la Magdalena con la torre del palacio haciendo perfil en el cielo. Son dos conceptos diferentes de luz a momentos muy diferentes del día.

Por último un paisaje al óleo de la provincia de Salamanca. Un cuadro en el que aparecen una dehesa de en la que se crían toros de lidia en primavera con las encinas recortando el horizonte y casi haciendo contraluz.

Son cuatro cuadros muy diferentes de paisajes pero que tienen como punto en común  el estar pintados en formatos panorámicos aprovechando mucho más la belleza que estos paisajes ofrecen a la hora de representarlos sobre el lienzo. Cuatro opciones con una técnica utilizada muy impresionista tanto en la representación de la luz como en su técnica ya que las influencias salen a la hora de pintar de un modo inevitable.

Un cuadro al óleo de tres gatos

Tres gatos, cuadro al óleo.

Tres gatos, cuadro al óleo.

Lo primero que llama la atención de este cuadro al óleo  en el que aparecen tres gatos en diferentes poses pero en la misma composición y cada uno mirando hacia un lado es el gato central. De manera inevitable la mirada se nos va al gatos central y sobre todo a sus ojos ¿qué le ocurre a este animal? la respuesta es que es ciego y de ahí esos ojos turbios sin pupila y algo blanquecinos que con el tiempo al igual que a las personas se les vuelve así. Los otros dos gatos miran cada uno hacia un punto concreto mientras que el central mira con hacia arriba con la vista perdida como es lógico. El cuadro lo he pintado a través de un encargo que me han realizado y en el que para ello tuve que tomar como referencia las figuras de tres gatos de diferentes edades y tamaños y crear la composición que mejor me pareciera sobre el lienzo. La pincelada es fina con varias capas de pintura y de estilo bastante impresionista.

 

Epistolarios de artistas. Los cuadros escritos.

A lo largo de siglos los artistas han escrito cartas dirigidas a amigos, marchantes, familiares y demás y se han publicado muchos de estos epistolarios en forma de libro. Siempre he tenido un poco de reparo a la hora de cotillear en este tipo de cartas ya que al final son cosas muy personales a pesar de que estemos hablando de grandes genios de la pintura y puede que sea beneficioso el hecho de dar a conocer los pensamientos de estos artistas como patrimonio artístico que es. Pero a pesar de esto siempre que estoy leyendo un libro de algún pintor no dejo de pensar que estoy asaltando la intimidad de la persona y que esto no debería publicarse aunque evidentemente es muy tentador no acceder a la letra impresa de Van Gogh o el propio Sorolla…   A continuación os detallo algunos de los libros sobre correspondencia mantenida entre varios artistas y sus conocidos y a veces otros artistas.

Cartas a Theo, Van Gogh

Cartas a Theo, Van Gogh

El primero y más conocido es “Cartas a Theo” en el que Vincent Van Gogh mantiene correspondencia con su hermano Theo Van Gogh. Desde que comenzó a trabajar como misionero en las minas de Bélgica Vincent es el motivo principal de preocupación de la vida de su hermano Theo y es muy posible que sin Theo la figura de Van Gogh no sería la que hoy conocemos ya que presto todo su apoyo a lo largo de su carrera como artista. En este libro se pueden leer multitud de cartas que el artista a lo largo de su vida va enviando a su hermano y podemos apreciar los altibajos que sufre así como algunos dibujos que se incluyen en estas cartas.

Cartas de Camille Pissarro

Cartas de Camille Pissarro

Este segundo libro contiene las cartas que el pintor impresionista Camille Pissarro mantuvo con su hijo Lucien Pissarro. Aquí podemos descubrir entre otras muchas cosas los consejos que el pintor le va dando a su hijo en cuanto a arte se refiere ya que Lucien se  dedicaba a realizar grabados. También se da a conocer la relación que mantuvo con otros artistas. Este libro es especialmente recomendable dada la poca información que de este artista existe ya que de otros pintores se han editado multitud de libros sobre su obra pero no es el caso de Pissarro y este libre es particularmente útil si se desea conocer un poco mejor la obra y la filosofía de vida y pintura algo indivisible en el caso de Pissarro.

Los años de Giverny, Monet

Los años de Giverny, Monet

No podía dejar de nombrar el libro de cartas que Claude Monet escribió durante sus años en Giverny. Aquí encontramos gran cantidad de información sobre su relación con otros artistas impresionistas como Renoir, Bazille, Sisley y con el marchante y galerista Durand Ruel que fue la persona que en realidad dio a conocer la obra impresionista. Por otro lado y dejando a un lado el impresionismo francés se conservan gran cantidad de cartas de Sorolla a su mujer Clotilde que se conservan en el Museo Sorolla de Madrid. También existe en otra línea un libro que creo que está descatalogado de  el amigo y también pintor Aureliano de Beruete  en el que se publican las cartas que este envió a Sorolla y a través de las cuales se pueden adivinar las respuestas de Sorolla a las misivas de Beruete fiel consejero y seguidor de la obra de Ssorolla que la dio a conocer en Europa. En fin, como decía al principio este tipo de material no deja de ser interesante ya que nos descubre la personalidad de cada artista pero como digo no deja de ser algo delicado al tratarse de cosas muy personales y que sin saber la relevancia que en el futuro tendrían los artistas escribieron a modo privado.

¿Cómo crear un efecto de luz en un cuadro al oleo?

Cuadro al óleo de un paisaje del Valle de las Batuecas en Salamanca

Cuadro al óleo de un paisaje del Valle de las Batuecas en Salamanca

Hoy voy a comentar el proceso que realizo en la creación de un efecto de luz de un cuadro al óleo de pequeño formato como el que muestro arriba. Se trata de un paisaje de un valle de la provincia de Salamanca y en el que he realizado un efecto de luz de mediodía en primavera cuando el sol está en un punto en el que ilumina el paisaje generando casi un contraluz según lo miramos. Para ello he realizado un montaje fotográfico en el que destaco cada uno de los pasos que he realizado. Cabe destacar que trabajar en formatos muy pequeños estos efecto quizás entrañe mayor dificultad al tener que trabajar en un espacio reducido y tener menos libertad de movimiento. El cuadro está pintado sobre lienzo montado en tabla ya que estas tablas permiten realizar este tipo de cuadros al aire libre siendo muy cómodos de transportar.

Primeras líneas dibujadas que sirven como referencia

Primeras líneas dibujadas que sirven como referencia

De este modo comenzamos el cuadro con unas breves líneas, se pueden realizar a carboncillo o bien con óleo muy diluido con el medio que utilicemos como por ejemplo esencia de trementina o white spirit u otro medio. Yo personalmente no utilizo aceite de linaza ya que retarda el secado y hace que la pintura amarillee un poco. No os preocupéis por utilizar trementinas por miedo a que cuando seque la pintura se resquebraje ya que si la barnizamos bien con dos capas no hay peligro que esto suceda.

El dibujo de las líneas nos permitirá realizar la composición deseada añadiendo a cada espacio del lienzo un elemento. En este punto no hay que detallar demasiado, sólo es una referencia que nos servirá para saber dónde va cada cosa.

El primer lugar a comenzar en la línea de horizonte y cielo

El primer lugar a comenzar en la línea de horizonte y cielo.

Comenzamos pintando la línea del horizonte y añadiendo el cielo. El cielo nos va a proporcionar toda la luz en el cuadro de modo que sin entrar en mucho detalle añado al primera capa muy diluida en el cielo, añadiendo el blanco necesario. Más adelante añadiré la capa más luminosa, o con mayor carga de pintura. Las primeras pinceladas han de ser más oscuras siempre en todas las zonas. Siempre se trabaja de oscuro a claro en óleo.

Añado los colores más oscuros que hay en el cuadro

Añado los colores más oscuros que hay en el cuadro

Cómo decía antes, añado los colores más oscuros que hay en el cuadro, de modo que comienzo con las zona inferior del paisaje dónde se acumula mayor cantidad de sombras. Esto irá decreciendo a medida que nos alejamos en el horizonte y nos acercamos al cielo siendo más claro los colores de modo que añadiré más blanco a la paleta para que vaya igualando con el cielo que hace perfil con la montaña siendo muy leve la diferencia y creando un efecto de lejanía.

Pinto las zonas intermedias con colores más suaves

Pinto las zonas intermedias con colores más suaves

Continuo pintando las zonas que se sitúan en la mitad del cuadro y que tienen un tono más suave pero sin llegar a la claridad del fondo. En un cuadro sobre todo si se trata de un paisaje hay que hacer que los colores y los valores de cada color funcionen unos junto a otros por eso hay que hacer todo el cuadro a la vez, no hay que centrarse en un punto solo ya que desequilibraría la composición y el color.

Finalmente la última zona del cuadro con colores más claros

Finalmente la última zona del cuadro con colores más claros

Ahora quiero resaltar la última zona que se une junto al cielo, esta zona como he comentado antes ha de ser más clara que las anteriores con unos valores más luminosos que lo acercan al cielo pero que sin embargo continúa habiendo contraste de color bien diferenciado.

Zona inferior del cuadro

Zona inferior del cuadro

Como último paso señalaré la zona inferior del cuadro en la que pertenece a las zonas medio-oscuras del oleo y que es de vital importancia en el conjunto del paisaje ya que aporta una nota de un color disonante en el conjunto general pero sin destacar demasiado con un color verde y amarillo que combina con los colores más azulados del valle.

El resultado final lo podemos ver en este vídeo que muestro a continuación de la evolución del todos los pasos que he descrito y que suelo utilizar en la mayoría de mis cuadros.

Espero que haya sido de utilidad para muchos.

Variaciones de un mismo cuadro

Paisaje del Canal de Castilla al óleo

Paisaje del Canal de Castilla al óleo

A menudo suelo incidir en el tema de un cuadro en más de una ocasión cuando el tema me resulta muy interesante y además creo que tiene jugo como para seguir trabajando sobre ello. A veces comienzo con pequeños estudios en pequeños cuadros, dibujos a lápiz o acuarelas, también me valgo de fotografías, en fin, todo lo necesario y que nos pueda ayudar a llevar a cabo nuestro objetivo. Esto es algo de lo que se debe perder el miedo como a la hora de utilizar ciertos utensilios para realizar un cuadro que quizás no sean muy académicos pero que resultan de gran utilidad a la hora de alcanzar nuestra meta.

El Canal de Castilla, oleo sobre lienzo

El Canal de Castilla, oleo sobre lienzo

Y hoy puedo presentaros el resultado de dos cuadros de una medida no muy grande de 46×38 cms donde el elemento a retratar era el Canal de Castilla en otoño. Ambos cuadros similares en su estructura y composición pero diferentes en color y luz ya que en el primero muestro un paisaje con un día claro en el que la luz brilla en los árboles que están a lo largo del sendero. El camino es un elemento que en este caso sirve para poner cada uno de los elementos y ofrecer perspectiva y lejanía a los cuadros. En el primero de un tono ocre rojizo y en el segundo más gris por la ausencia de luz. En ambos otro elemento común, una persona que circula por este camino a lo lejos. Otra de las cosas que es común en ambos son los reflejos en el agua del cielo, algo que siempre es un reto y bonito a la vez cuando se pinta ya que al principio puede ser un poco decepcionante cuando se comienza pero cuando se avanza un poco más se termina se consigue el efecto logrado aportando realismo a la escena. Este es el resultado de trabajar creando variaciones de un mismo tema. Es muy satisfactorio poder hacerlo ya que aporta conocimiento de lo que estamos pintado ya que inevitablemente se profundiza más sobre este paisaje en este caso y se aprende mucho sobre cómo iluminar y componer la estructura de cada óleo.

Un momento de luz en un cuadro al oleo

Patio con tiestos en verano, oleo sobre lienzo

Patio con tiestos en verano, oleo sobre lienzo

Hoy os presento un cuadro al óleo recién terminado de un rincón muy peculiar. Se trata de un patio muy antiguo en el que se aprecian una serie de tiestos colocados en fila que aportan mucho colorido a la escena pero lo más importante quizás de este cuadro es la luz del momento. Normalmente paso por delante de este lugar y siempre he tenido la tentación de pintarlo hasta que finalmente me he decidido ya que la luz de mediodía es muy buena en este lugar y podría recrear una atmósfera de tranquilidad y tibia propia de primavera. Hice algunas fotografías para posteriormente poder trabajar sobre la pintura y pasado un año me eh metido de lleno a realizar este cuadro y este es el resultado final, espero que os guste.