Acuarelas de marinas y otros paisajes

Estas son algunas de las acuarelas que he realizado recientemente.

Son en su mayoría acuarelas de pequeño formato de distintos paisajes. Son cuadros en su mayoría excepto el último que se puede ver por orden en este comentario de un tamaño pequeño y realizados todas las acuarelas con un papel de alta calidad de 300 gramos.

 

Acuarela de Peñiscola

Cuadro en acuarela de Peñiscola

En primer lugar un paisaje del casco histórico de Peñíscola desde la playa en la que se aprecia el castillo y todas las casas agrupadas alrededor.

Es un atardecer con la luz del Mediterráneo iluminando las fachadas. El mar de colores muy suaves propios de esta zona de la costa del Mediterráneo también tiene colores magenta y violetas.

Cuadro en acuarela de las marismas de San Fernando

Cuadro en acuarela de las marismas de San Fernando

La siguiente acuarela es un paisaje de las marismas de San Fernando en la provincia de Cádiz. Algunas barcas ante la baja marea permanecen estáticas esperando la subida del mar.

El cielo de tonos grises, azules y naranjas se funden en el horizonte con una fina línea de tierras y el paisaje verde deja algunos charcos en los que se refleja el cielo.

Acuarela de una playa de Huelva

Acuarela de una playa de Huelva

En la siguiente acuarela el mar es protagonista pero sin serlo demasiado. Se trata de una escena de playa en la provincia de Huelva. El formato apaisado igual que las dos anteriores determina un paisaje y perspectiva muy amplias. Donde la arena fina y dorada tiene protagonismo. Al fondo un espigón bordea toda la línea del horizonte y algunas personas entre casetas y sombrillas se sitúan en el centro del cuadro.

Cuadro en acuarela del álamo centenario de Miraflores de la Sierra

Cuadro en acuarela del álamo centenario de Miraflores de la Sierra

Finalmente una acuarela realizada por encargo de el famoso álamo centenario de Miraflores de la Sierra. Ya no está como aparece en la imagen ya que la acuarela la he pintado partiendo de una imagen de los años ochenta cuando el álamo estaba en todo su esplendor. La acuarela está pintada con tonos muy suaves y centra su atención en el tronco del árbol y en la parte baja de la copa.