Cuadro al oleo de un paisaje del Canal de Castilla

Tras un periodo dedicado a realizar pintura impresionista he vuelto al camino para realizar una pintura que se acerca al pre-Impresionismo o la pintura de la Escuela de Barbizón.

 

Paisaje del Canal de Castilla, oleo sobre lienzo

Paisaje del Canal de Castilla, oleo sobre lienzo

Siempre he creído que pintar en realidad lo sabe hacer todo el mundo y con el tiempo y trabajo la técnica se aprende y se acaba pintando o representando la realidad. Ahora bien, pintar no es sólo eso y la parte más difícil de la pintura en mi opinión es crear una obra consistente y mantener el rumbo firme creando un tipo de pintura por el que nos reconozcan y sepan que ese cuadro que se está viendo en ese momento tiene el inequívoco estilo nuestro.

Esto es lo realmente difícil. Con el cuadro que presento a continuación se puede decir que me ha devuelto al camino de nuevo del que había salido.

Tenía un amigo que solía comentarme que no hay que hacer excursiones innecesarias por senderos que no conducen a ninguna parte y hay que mantenerse firme en lo que deseamos hacer y olvidarse de influencias u otros motivos que nos hacen abandonar nuestro camino. Eso está bien pero a veces forma parte del proceso de aprendizaje del propio artista.

Como comentaba antes tras unos años tendiendo en mi pintura a una técnica impresionista he vuelto a ese medio camino entre la pintura del Impresionismo y el Romanticismo tardío, lo que hicieron los artistas de la Escuela de Barbizón.

Mis hijos bajo el gran árbol

Mis hijos bajo el gran árbol

Hace muchos años en mis primeras exposiciones y cuadros ya se podía vislumbrar lo que hoy he terminado haciendo. Hay comentarios de personas que sin saber porqué se te quedan grabados y recuerdo un día que una persona en una exposición de pintura me dijo que mi pintura el recordaba a algunos cuadros de artistas de la escuela de Barbizón, algo curioso que sin saber con el paso del tiempo volvería al mismo lugar del que salí.

A veces la meta o lo que buscamos está junto a nosotros, tan cerca que no podemos verlo y nos perdemos por desiertos buscando algo que con el tiempo hallaremos en nuestro hogar.

Cuadro al oleo de un recuerdo del verano pasado

Cuadro al oleo de unos niños jugando en la playa

Cuadro al oleo de unos niños jugando en la playa

Recientemente he pintado este cuadro al oleo sobre panel ancho de un recuerdo del pasado verano.
A menudo solemos llevar en nuestras vidas multitud de recuerdos o vivencias y para mi como artista y observador constante de lo que ocurre alrededor no es menos.

El cuadro al oleo que presento se trata de una escena que muchos hemos presenciado frecuentemente en cualquier playa un día cualquiera de verano. En este caso se trata de una playa del Mediterráneo en el que unos niños juegan en la orilla del mar.

Recuerdo que el niño que he pintado a la derecha era extranjero y desconocía nuestra lengua pero esto no era impedimento para entenderse con el niño de la izquierda que si lo era y parecía llevar la iniciativa de la conversación mientras el otro escuchaba tranquilo y atento a la vez que jugaban con las olas que iban y venían.

Este aspecto es interesante, la voluntad por entenderse más allá de los prejuicios que pueda ocasionar el ser cada uno de un país o los complejos que se adquieren durante la madurez.

Pero sobre todo, lo que más me gustó era la escena que estaba siendo testigo, la luz de mediodía del Mediterráneo proyectándose en ese momento. En ese instante vi que allí había un cuadro escondido y debía tomar fotografías para capturar el instante ya que en ese momento no llevaba nada para poder tomar unos apuntes.

De manera que hice varias fotografías para más adelante realizar una composición y trabajar sobre ello. Este es el resultado final. La escena tiene movimiento y espontaneidad.

Creo que cada vez más en la belleza que contienen los momentos sencillos.