La composición en un cuadro

 

Cuadro al oleo de un paisaje de almendros

Cuadro al oleo de un paisaje de almendros

Hoy voy a hablar acerca de algo en lo que normalmente pienso cuando voy a comenzar un cuadro. Se trata de la composición. Cuando tengo el lienzo en blanco ante mi y comienzo a realizar las líneas en las que encajar el dibujo inicial el esqueleto y la base de lo que será el cuadro final y sobre el que se sujetará este.

Y es que esta parte del proceso de un cuadro es muy importante, siempre hablando desde el punto de vista del proceso de pintar uno de mis cuadros ya que cada artista tiene su propio modo de trabajar.

A menudo pienso en lo que decía Pierre Bonnard. El aseguraba que si tenemos una buena composición, tenemos la mitad del cuadro terminado y cuando te dedicas a la pintura de un modo profesional ves con claridad esto.

Paisaje de almendros en la fase intermedia del proceso

Paisaje de almendros en la fase intermedia del proceso

En el cuadro que he utilizado para explicar la composición primera de un cuadro se puede apreciar como a partir de unos volúmenes de color el cuadro se va formando poco a poco. De un esqueleto de líneas y color básico va creciendo todo alrededor y se compone el total de la estructura del cuadro. A partir de los troncos de los árboles y sus ramas así como del contorno de la montaña que en la parte posterior se construye todo el entramado de flores que básicamente componen el cuadro ya que es la parte de color que más atraerá la atención de nuestra mirada.

No obstante a pesar de todas estas consideraciones a partir de la base fundamental por la cual se construye un cuadro hay que tener en cuenta que el artista debe ser un catalizador y observador de la naturaleza, la observación de la misma es fundamental para logra averiguar cómo es la base por la que empezar y plasmar así lo que la naturaleza nos dice, no lo que nosotros queremos, sería demasiado pretencioso por nuestra parte querer situarnos junto a la naturaleza ya que hay que observarla con detenimiento, cómo se mueve, los colores, la luz y las formas que tiene y transcribir toda esta información sobre el lienzo. Es un trabajo complicado que a veces lleva mucho tiempo pero es como debe ser no debemos suplantar a la naturaleza que todo lo puede y todo lo sabe.

Dos cuadros al óleo de Andalucía.

Cuadro al oleo de pequeño formato de Sevilla desde el barrio de Triana.

Cuadro al oleo de pequeño formato de Sevilla desde el barrio de Triana.

Hoy voy a comentar un par de cuadros que he pintado recientemente de temas andaluces. Normalmente pinto temas de paisajes de toda España y esta vez le toca el turno a Andalucía ya que es una Comunidad Autónoma que tiene mucha riqueza a nivel de paisaje tanto de monumentos por su rica historia como de naturaleza. Es por ello que me gustaría hoy compartir estos dos cuadros de Sevilla y Granada respectivamente que he pintado recientemente.

Son cuadros de pequeño formato en los que he retratado dos lugares de cada ciudad muy representativos.

En el primero he pintado una vista de Sevilla desde el barrio de Triana al otro lado del río Guadalquivir ya que desde este punto se puede observar una bonita panorámica de la ciudad con la Giralda al fondo y la plaza de toros de la Maestranza. Un cuadro realizado con una pincelada muy pequeña y corta de técnica impresionista como casi toda la pintura que caracteriza mi obra. Se trata de un cuadro en el que los tonos azules claros predominan y las pinceladas de sentido yuxtapuesto se van uniendo unas a otras haciendo que el cuadro obtenga consistencia.

Cuadro al oleo del patio de los Arrayanes en Granada

Cuadro al oleo del patio de los Arrayanes en Granada

El siguiente cuadro es un detalle del patio de los Arrayanes en la Alhambra de Granada. He centrado la atención en el reflejo del agua y este cuadro recordará a pintores como Mezquita o Sorolla que pintaron este lugar y es que el sitio en concreto no ha cambiado nada y está tal y como se construyó hace siglos.

Aquí cabe destacar el complejo trabajo de luz sobre el seto de los lados parcialmente iluminado así como el suelo y la propia fachada de modo que es un cuadro que debe contemplarse despacio y sin prisa para poder disfrutar bien de ese efecto de luz.