De la realidad al lienzo

Normalmente vemos imágenes o cuadros por separado de temas que nos han atraído en nuestra vida pero nunca vemos las dos cosas a la vez, es decir, vemos el cuadro terminado por el artista pero no la fuente que utilizó para pintarlo.  En esta ocasión presento las dos cosas, el cuadro y la imagen que utilicé para realizar el óleo que presento a continuación. Como en otras ocasiones no hay que ser estricto en este sentido y ver que tan sólo la imagen es una referencia para el cuadro

El Palacio de la Magdalena desde Somo

El Palacio de la Magdalena desde Somo

A menudo viajo a Cantabria y desde la playa de Somo a la que suelo acudir hay una vista espectacular del perfil de la ciudad de Santander. Cuando el sol se está ocultando se aprecia la silueta a contraluz de toda la ciudad cegando casi nuestra visión y mirando con dificultad la imagen ya que el sol se está poniendo frente a nosotros, es ese preciso instante el que quería pintar con unas condiciones de luz que hace que el mar brille y los tejados del Palacio de la Magdalena también ya que este era el motivo que quería pintar. Entonces hice algunas fotografías ajustando la exposición de la captura de la imagen y realizando varias tomas hasta conseguir lo que consideraba idóneo para el cuadro. La imagen resultante es la que se ve en primera posición.

Cuadro al oleo del Palacio de la Magdalena

Cuadro al oleo del Palacio de la Magdalena

Como resultado de esta imagen surgió la marina al oleo que presento a continuación. Los colores varían un poco ya que los ajusto a mi idea original que tuve en su momento, al igual que los contrastes. La fotografía no es más que una referencia para el cuadro que es de mucha utilidad y que desde su invención se ha utilizado como el propio Edgar Degas hizo en la madurez de su carrera artística utilizando este medio para crear cuadros con posibles encuadres que le gustaban. La idea de sacar más luz de la propia sombra siempre es atractiva, es decir de la oscuridad se puede sacar mucha más luz que de una escena totalmente luminosa. Si el cuadro que he pintado lo hubiera hecho con luz de mañana es muy posible que no hubiese sido finalmente tan luminoso al iluminar todo el cuadro de modo más homogéneo sin embargo en una escena en la que los tonos oscuros o siluetas predominan los toques de luz cobran mucho más protagonismo en ciertas zonas del oleo como por ejemplo en los tejados, las zonas de los jardines del palacio, los brillos del mar etc..

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Madrid y el pintor Aureliano de Beruete, los escenarios de sus cuadros

Aureliano de Beruete dedicó gran parte de su obra a plasmar los paisajes de los alrededores de Madrid. Siguiendo el curso del río Manzanares se pueden contemplar aún los paisajes que este gran artista pintó con soltura. Aureliano de Beruete al parecer pudo dedicarse a la pintura debido a su desahogada situación económica lo que hizo que se dedicara a pintar lo que realmente quería pintar sin doblegarse a las modas o a los motivos que mejor vendían en la época y con la técnica que se requería en ese momento y de este modo adoptó una técnica impresionista muy suelta con gran carga de pintura en todas sus obras y en cuanto a motivos se centró en el paisaje de Madrid y alrededores aunque también pintó los lugares que visitó en sus viajes por Europa como Francia o Suiza.

A través de las siguientes fotografías que muestro a continuación se puede comparar el paisaje actual con el que pintó en su día el artista. Me parece interesante la comparación del paisaje sobre todo porque a día de hoy muchos de estos paisajes conservan prácticamente la misma vista y en otros casos ha cambiado bastante.

 

El primer cuadro en el que realizo la comparación es el cuadro del Puente de los Franceses. En el cuadro Beruete quiere resaltar el reflejo de los arcos del puente en el río Manzanares con una luz de tarde que entra por el lado izquierdo y proyecta las sombras donde se sitúa el pintor sobre el agua. Se trata de un trabajo excepcional en el que el punto de vista se centra muy bajo sin mostrar el cielo. Junto al cuadro vemos la imagen actual del puente pintado del mismo color. Este lugar está prácticamente igual a la época en la que el artista realizó este cuadro.

 

La siguiente vista quizás sea la que más ha cambiado respecto al cuadro original pintado por el artista en su día. Se trata de la orillas del Manzanares que Beruete pintó con gran soltura y maestría, ya que el efecto lo logra con una pincelada larga y a base de bastante carga de pintura.  Cierto es que la foto elegida para compararlo es bastante diferente en iluminación que la que tiene el cuadro pero nos podemos hacer una idea de cómo era esa zona de Madrid en esa época y cómo lo es en la actualidad aunque con el soterramiento de la circunvalación que ha pasado por aquí desde hace años se ha ganado mucho. Podemos apreciar en el cuadro los tendederos y las pequeñas chabolas al margen del río.

 

La última comparación entre cuadros y fotografías es esta vista de la Sierra de Guadarrama que Beruete pintara asomándose a las inmediaciones del Monte del Pardo, una de las reservas naturales más grandes y con más riqueza de paisaje cercana a Madrid o al Plantío de los Infantes por donde hoy día discurre la Autovía de la Coruña y que el entorno ha sido altamente modificado. Pero lo que sigue igual es el perfil de la Sierra de Guadarrama que habiendo sido declarado Parque Nacional recientemente conserva sus cumbres intactas y el paisaje si comparamos la última imagen es prácticamente igual al que en su día pintó el artista.

A este pintor le gustaba de mañana cargar todo el material de pintura necesario y desplazarse en coche o en tren a los puntos donde intuía que podía realizar lo que buscaba acompañado de un ayudante pasaba la mañana para asistir por las tardes al Ateneo y por las noches al Café Suizo a tertulias del momento.

Beruete realizó numerosos cuadros de muchos tamaños y creo que se le debería rendir un sincero homenaje a un paisajista que sentó el interés por un nuevo modo de ver la naturaleza y el entorno que nos rodea realizando una exposición en algunos de los Museos Nacionales que tenemos.

Cuadros al oleo en formato panoramico

Hoy os presento cuatro oleos que he pintado en los últimos meses de paisajes en formato panorámico de diferentes puntos de España. Se trata de paisajes y marinas que en una composición apaisada captan el paisaje que hay en ese momento. El primero es un paisaje del interior de Mallorca que aunque estamos acostumbrados a ver marinas y escenas de la costa Mallorquina ya que son realmente impactantes también hay un paisaje muy interesante en la zona interior ganadera y labriega de la isla. El paisaje elegido es el pueblo de Santanyi.

El siguiente cuadro siguiendo de izquierda a derecha es una vista de Santander desde la playa de Somo. Un cuadro de una vista en verano con un tiempo parcialmente despejado y con una luz de mañana en el que se pueden apreciar los edificios más representativos de la ciudad. De este mismo tema el oleo que se sitúa debajo del mismo es también de la ciudad de Santander pero sin embargo visto desde la playa del Sardinero y en el que se aprecia una silueta de al península de la Magdalena con la torre del palacio haciendo perfil en el cielo. Son dos conceptos diferentes de luz a momentos muy diferentes del día.

Por último un paisaje al óleo de la provincia de Salamanca. Un cuadro en el que aparecen una dehesa de en la que se crían toros de lidia en primavera con las encinas recortando el horizonte y casi haciendo contraluz.

Son cuatro cuadros muy diferentes de paisajes pero que tienen como punto en común  el estar pintados en formatos panorámicos aprovechando mucho más la belleza que estos paisajes ofrecen a la hora de representarlos sobre el lienzo. Cuatro opciones con una técnica utilizada muy impresionista tanto en la representación de la luz como en su técnica ya que las influencias salen a la hora de pintar de un modo inevitable.

Un cuadro al óleo de tres gatos

Tres gatos, cuadro al óleo.

Tres gatos, cuadro al óleo.

Lo primero que llama la atención de este cuadro al óleo  en el que aparecen tres gatos en diferentes poses pero en la misma composición y cada uno mirando hacia un lado es el gato central. De manera inevitable la mirada se nos va al gatos central y sobre todo a sus ojos ¿qué le ocurre a este animal? la respuesta es que es ciego y de ahí esos ojos turbios sin pupila y algo blanquecinos que con el tiempo al igual que a las personas se les vuelve así. Los otros dos gatos miran cada uno hacia un punto concreto mientras que el central mira con hacia arriba con la vista perdida como es lógico. El cuadro lo he pintado a través de un encargo que me han realizado y en el que para ello tuve que tomar como referencia las figuras de tres gatos de diferentes edades y tamaños y crear la composición que mejor me pareciera sobre el lienzo. La pincelada es fina con varias capas de pintura y de estilo bastante impresionista.

 

Epistolarios de artistas. Los cuadros escritos.

A lo largo de siglos los artistas han escrito cartas dirigidas a amigos, marchantes, familiares y demás y se han publicado muchos de estos epistolarios en forma de libro. Siempre he tenido un poco de reparo a la hora de cotillear en este tipo de cartas ya que al final son cosas muy personales a pesar de que estemos hablando de grandes genios de la pintura y puede que sea beneficioso el hecho de dar a conocer los pensamientos de estos artistas como patrimonio artístico que es. Pero a pesar de esto siempre que estoy leyendo un libro de algún pintor no dejo de pensar que estoy asaltando la intimidad de la persona y que esto no debería publicarse aunque evidentemente es muy tentador no acceder a la letra impresa de Van Gogh o el propio Sorolla…   A continuación os detallo algunos de los libros sobre correspondencia mantenida entre varios artistas y sus conocidos y a veces otros artistas.

Cartas a Theo, Van Gogh

Cartas a Theo, Van Gogh

El primero y más conocido es “Cartas a Theo” en el que Vincent Van Gogh mantiene correspondencia con su hermano Theo Van Gogh. Desde que comenzó a trabajar como misionero en las minas de Bélgica Vincent es el motivo principal de preocupación de la vida de su hermano Theo y es muy posible que sin Theo la figura de Van Gogh no sería la que hoy conocemos ya que presto todo su apoyo a lo largo de su carrera como artista. En este libro se pueden leer multitud de cartas que el artista a lo largo de su vida va enviando a su hermano y podemos apreciar los altibajos que sufre así como algunos dibujos que se incluyen en estas cartas.

Cartas de Camille Pissarro

Cartas de Camille Pissarro

Este segundo libro contiene las cartas que el pintor impresionista Camille Pissarro mantuvo con su hijo Lucien Pissarro. Aquí podemos descubrir entre otras muchas cosas los consejos que el pintor le va dando a su hijo en cuanto a arte se refiere ya que Lucien se  dedicaba a realizar grabados. También se da a conocer la relación que mantuvo con otros artistas. Este libro es especialmente recomendable dada la poca información que de este artista existe ya que de otros pintores se han editado multitud de libros sobre su obra pero no es el caso de Pissarro y este libre es particularmente útil si se desea conocer un poco mejor la obra y la filosofía de vida y pintura algo indivisible en el caso de Pissarro.

Los años de Giverny, Monet

Los años de Giverny, Monet

No podía dejar de nombrar el libro de cartas que Claude Monet escribió durante sus años en Giverny. Aquí encontramos gran cantidad de información sobre su relación con otros artistas impresionistas como Renoir, Bazille, Sisley y con el marchante y galerista Durand Ruel que fue la persona que en realidad dio a conocer la obra impresionista. Por otro lado y dejando a un lado el impresionismo francés se conservan gran cantidad de cartas de Sorolla a su mujer Clotilde que se conservan en el Museo Sorolla de Madrid. También existe en otra línea un libro que creo que está descatalogado de  el amigo y también pintor Aureliano de Beruete  en el que se publican las cartas que este envió a Sorolla y a través de las cuales se pueden adivinar las respuestas de Sorolla a las misivas de Beruete fiel consejero y seguidor de la obra de Ssorolla que la dio a conocer en Europa. En fin, como decía al principio este tipo de material no deja de ser interesante ya que nos descubre la personalidad de cada artista pero como digo no deja de ser algo delicado al tratarse de cosas muy personales y que sin saber la relevancia que en el futuro tendrían los artistas escribieron a modo privado.