Del pequeño formato al gran formato.

Oleo de una vista de Madrid

Oleo de una vista de Madrid

Podría decirse que muchos de los cuadros que realizo en pequeño formato se acaban convirtiendo en cuadros de gran formato como es el caso de los cuadros que aquí presento. En la primera imagen se puede ver el primer óleo de una vista panorámica de Madrid en un tamaño de 50×20 cms muy estrecho y pequeño. No llega a completarse la panorámica con todos los edificios ya que quería pintarlos a un tamaño algo considerable para que se pudieran

Cuadro al óleo de Madrid

Cuadro al óleo de Madrid

apreciar. La composición que tenía en mente era un cielo con nubes, luz de tarde y la zona inferior oscura para acrecentar la luz en la zona superior del cuadro. Esta era la base principal del cuadro o al menos lo que tenía en mente. Como veréis ha cambiado un poco del cuadro inicial en pequeño formato al grande que se puede ver más abajo. He añadido amplitud al cielo necesario para definir o mejor dicho para conmover un poco a la persona que lo vea ya que los cielos y la luz definen estados de ánimo al igual que las marinas y la luz que hay en ellas lo mismo de ahí que pensé en aumentar la luminosidad y realizar un celaje complejo en iluminación. Como digo siempre los cuadros de pequeño formato son de alguna manera un pequeño cuaderno de bocetos aunque no llega a serlo debido a su acabado pero sirven para futuros cuadros de mayor formato como ha sido el caso de estos cuadros. En ellos se aprecia una evolución en la pintura, en el tratamiento de la luz y en lo que era en un momento y se convirtió más adelante.

Exposición de Velázquez en el Prado

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Hoy voy a recomendar una exposición que se inauguró en el pasado mes de octubre y que permanecerá hasta el próximo mes de febrero de 2014. Se trata de un recorrido por la pintura de retratos de la familia de Felipe IV que Velázquez realizó en su taller. Se trata de una muestra en la que se exponen cuadros que han llegado de diferente museos y del propio fondo del Museo del Prado en la que nos muestra una variada mirada  a la familia real ya que en esa época el resto de las cortes europeas y coleccionistas privados demandaban la pintura de la familia de Felipe IV ya que querían conocer bien cómo era la familia real de uno de los países más poderosos del mundo en aquel momento y con gran cantidad de problemas tanto económicos como bélicos que hacían que España estuviera en un gran desequilibrio. Llaman la atención los trajes que portan los diferentes personajes de la corte donde parece que el negro y los colores sobrios dejan paso a unas telas con colores y adornos algo más alegres. Debido a la demanda de este tipo de pinturas Velázquez y todos los artistas que trabajaban para el tuvieron que satisfacer esta gran demanda de 

pintura española ya que era el único que realizaba en aquella época este trabajo ya que era el único con capacidad para retratar a toda la familia de Felipe IV al tener el favor del rey como pintor de corte. Una vez más Velázquez se convierte en un reportero gráfico de la época y en vez de utilizar una cámara de fotos utiliza su paleta y pinceles para recoger de primera mano algunos momentos muy importantes de la historia de España así como a sus personajes en este caso príncipes y reyes y gente cortesana y en otras ocasiones a gente de la calle de modo que nos ofrece una visión completa de la España del siglo XVII.

 

De la fotografía al cuadro

Bajo el gran árbol, oleo sobre panel

Bajo el gran árbol, oleo sobre panel

Foto tomada en Piñuercar, Madrid

Foto tomada en Piñuercar, Madrid

No hace mucho tiempo que pasando un día con mis familia en el campo tuve la ocasión de hacer una foto que en ese momento vi inmediatamente plasmada sobre un lienzo y pensé que quedaría muy bonito. En las imágenes que adjunto se puede aprecia la foto inicial y el cuadro al oleo terminado. No siempre suele ser así pero a veces como ya he contado por aquí en otras ocasiones las fotografías son de mucha ayuda para realizar un cuadro o por lo menos sirven de apoyo a la composición. No quiere decir esto que el color o el tono vayan a ser exactamente los de la foto pero ayudan a conseguir la idea primera que se persigue. El día a día es una gran oportunidad para tener la mirada bien entrenada y apreciar los motivos que salen a nosotros a menudo. Al igual que ocurre con las composiciones impresionistas me baso siempre en este tipo de situaciones cotidianas fugaces que salen a nuestro encuentro.